No tenĂa razĂłn para estar nerviosa, no era como si fuera la primera vez que Avalon la visitaba, era ahora algo semanal. La hada se pasaba por su pequeña choza al menos una vez por semana, acariciaba al gato y jugueteaba con Ă©l y hablaba de todo y de nada al mismo tiempo con Danielle—ah, y flores. Siempre llevaba flores. “Tranquila tonta, está siendo amable y ya.” Dijo la bruja viĂ©ndose al espejo. Danielle no era bonita, sus hermanas eran las lindas, las que conseguĂan pretendientes y volteaban miradas por donde caminaran, Danielle era ordinaria y hasta hacĂa poco estaba bien con ello pero ahora... Ahora se sentĂa extraña. PoniĂ©ndose polvo en las mejillas y pintándose los labios cuando Avalon la iba a ver como si aquello fuera a llamar su atenciĂłn. La puerta sonĂł de un repiqueteo y Danielle dio un salto de sorpresa dejando el lápiz labial encima de su cama. Antes de abrirle a Avalon respirĂł hondo, se alisĂł el vestido y sonriĂł de la manera más natural que poseĂa. “¡Llegas temprano!”   @avclxn












