- Yo amaba a Celeste porque era desgraciada, porque era buena, porque era más hermosa con su pobreza que mil otras que... - Eso no es cierto, Arturo. Le teníais lástima, y esto es todo; pero eso es muy distinto del amor; esa reflexión sobre la virtud y las buenas cualidades se queda para cierta edad del hombre en que pasa por reflexivo y por juicioso, y cuando en realidad no es más que un frío egoísta.
El Fistol del Diablo (Manuel Payno)













