Albus: Arya es la que responde por mí. La que dice que lo haremos, aunque tengamos dudas, aunque tengamos miedo. No tenemos demasiadas opciones. Tenemos que confiar en ella. Miro a Gaia.- La última vez que confié en alguien, confié en alguien que mató a una persona… -afirmo, pensando en Mihail y recordando a Valerie.- No nos falles… -afirmo, con los ojos llenos de lágrimas.- Yo soy Albus Severus Potter… -digo, tragando saliva.- Y un día decidí formar la Orden de Kain, en nombre de quien se sacrificó por salvarnos a todos… -miro a Arya, esperando a que ella decida si debemos incluirla en la Orden, y si es así, que sea ella quien se lo ofrezca.
Gaia: Siento una emoción que casi había olvidado, si es que alguna vez antes de hoy, llegué a sentirla. Pero Arya me dice que confía en mí y yo recuerdo a Kain, quien tanto confiaba en mí. Sonrío y las lágrimas caen por las mejillas, susurrando:- Gracias… -y entonces miro al chico. Albus. El hijo de Harry Potter, que ha hecho una Orden en honor a Kain. Las lágrimas ruedan por mis mejillas mientras le escucho, bajando la mirada y a duras penas conteniendo el llanto por sentir tan honrado a ese hombre por el que habría dado mi propia vida.
Arya: Miro a Albus cuando habla, sintiendo mis ojos aún más llenos de lágrimas cuando dice que la última vez que confió en alguien, fue en alguien que mató a una persona. Mihail… Aquél chico al que todos protegimos, el mismo que enamoró a nuestra amiga, y la asesinó cuando descubrió su trampa, cuando le quitó la máscara que llevaba puesta… Nuestra amiga Valerie, besaba a su verdugo sin saberlo, ¿y si nosotros estamos delante de la nuestra? Me doy cuenta de lo que quiere Albus cuando me mira, y yo me debato en qué hacer. Pienso en mi hermana, en lo que haría ella de estar aquí, y aprieto la mano de Albus con mucha fuerza mientras miro sus ojos llenos de lágrimas, pidiendo en silencio que si me equivoco con esta decisión, sepa perdonarme. Miro entonces a Gaia, y trago saliva antes de humedecerme los labios.- Nos gustaría que formaras parte de la Orden de Kain… -Digo sintiendo un escalofrío al pensar que ya no hay vuelta atrás, y cuando me quiero dar cuenta, las lágrimas ruedan veloces por mis mejillas, aunque sonrío con tristeza.
Albus: Tal y como esperaba, Arya lo dice en voz alta mientras que Gaia se echa a llorar. Yo siento emoción. Cojo la mano de mi cuñada, apretándola con fuerza, sintiendo que estoy orgulloso de ella, y seguro de su decisión. Miro a Gaia, y sonrío.- ¿Quieres unirte a luchar contra Lux Aeterna…? -sonrío, al sentir la rebeldía de nuestro grito de guerra dentro de mí.- Arcadia no olvida…
Gaia: Ambos se miran, y yo lloro mientras tanto. Me seco el rostro de lágrimas tratando de ser fuertes, pero sin poder evitar recordar a Kain, y sintiéndome orgullosa de él y de lo que consiguió con su sacrificio. Y entonces escucho unas palabras que no esperaba. Arya me dice que la gustaría que formara parte de la Orden de Kain. La miro con asombro, viendo como las lágrimas ruedan por sus mejillas… Ella, la portadora de la Espada de un Ángel, pidiéndome que entre a una Orden por el bien del mundo mágico. Y miro a Albus, que me hace esa pregunta que le devuelve a mi sangre las ganas de luchar. Y escucho esa frase, ese lema que corrió veloz por el mundo tras esa retransmisión de radio… Sonrío.- Quiero… -os miro a ambos, y afirmo:- Arcadia no olvida…











