( ✿ @applausexghosts ✿ )
El sonido de la cámara y el flash que de vez en cuando iluminaba la habitación, era lo único que daba muestras de que seguía vivo. A veces sucedía eso con Ray; podía perderse en su propio universo mientras miraba a la castaña descansar sobre su cama, como una encarnación de la bella durmiente. El cabello revuelto, los labios sonrosados… la mente en un mundo lleno de magia. Él no era nada parecido a un príncipe; desde luego que no. Pero las historias que le brindaba su imaginación en mitad de la madrugada eran las mejores. Llenas de detalles y nitidez que podía ser capturada en una fotografía.
Había despertado porque tenía sed pero cuando estaba regresando a la habitación, tuvo que dejar el vaso olvidado en algún lugar del piso porque la iluminación de la luna era perfecta. Encendió una pequeña lámpara para crear un juego de sombras extra, luego alcanzó la cámara y hasta el momento no había dejado de moverse alrededor de ella. Como un depredador esperando capturar la belleza en algo que sería eterno. Inmortalizar un momento. Inmortalizar el amor que sentía por ella, la capacidad de inspiración que provenía de algo tan simple como verla dormir. Probablemente para otros era extraño el proceso creativo que lo abordaba, en especial si se tenía en cuenta que una vez que estaba en la zona era más que complicado catapultarlo de regreso a la realidad. Dio un paso atrás y escuchó el cristal golpear el suelo de madera como un sonido lejano; sin embargo, un segundo movimiento lo obligó a parpadear con confusión mientras un dolor punzante atravesaba su talón “¡Demonios!” no había sido su intención gritar pero la sangre comenzaba a acumularse bajo sus pies puesto que sin darse cuenta apoyó el peso entero de su cuerpo sobre el vaso caído y el cristal se rompió por ello.











