Cuando me preguntaste si me imaginaba mi vida contigo hace 8 años salto a mi mente el recuerdo de nuestro encuentro saliendo de la alberca. Terminando las competencias, cuando me mirabas con gran añoranza y yo me comenzaba a enamorar de la vida. Y sentados en uno de nuestros lugares favoritos de esas épocas me preguntas qué sería de nosotros si no hubieses fallado. Pues para empezar no seríamos los monstruos que tratamos de aferrarnos a un futuro incierto. Tal vez yo sería mejor persona o tal vez tú serías feliz. Y aunque digas que siempre te hice feliz no te creo, lo miraba en tus ojos cuando yo combatía con mi inseguridad y tratabas de romper corazones. La historia esta escrita, yo soy producto de tu despecho y mis decisiones; y tú eres consecuencia de tus decisiones. Sin embargo, aquí estamos, frecuentandonos a escondidas, siendo la sobra de un amor, el suspiro después de un rato de pasión, siendo la tristeza de un día de lluvia. Y sé que tratas de calmar tus ansias con los cigarrillos mentolados que siempre te regalo como ofrenda de paz, se que aún añoras los días de invierno cuando salimos a recorrer las calles y no sabíamos hacia dónde caminar. Sé que te gustaría salir de la vida de libertinaje, dejar de engañar a tus presas y mentirles al decirles que los amas más que a nadie. Por qué al único que has amado realmente siempre ha sido a mi pero yo, querida, hace tiempo he dejado de hacerlo.