Mis ojos ya no saben cómo fui aquellos años; me lo recuerdan: fotos, viejos sueños frustrados mi madre cuando dice que me he vuelto un extraño y algún otro poema de los que nunca acabo. Es triste andar así, ser yo mismo en pedazos, ir dejándome en vida llegar, seguir y, cuando quiero saber quien fui, no poder recordarlo.
“Mis ojos ya no saben” Mariano Altemir












