Cómo germinar semillas de marihuana
Las semillas de cannabis o marihuana germinan (nacen) al encontrarse en un ambiente adecuado para prosperar adecuadamente, que en la naturaleza suele darse en primavera, con el terreno húmedo empezando a calentarse con el aumento de las horas de sol y la inclinación terrestre. Otro dato a tener en cuenta es que germinan dentro de la tierra, protegidas de la luz en una zona transpirable (con aire rico en oxigeno) y una vez germinan inician su fase de enraizamiento.
Estas condiciones de germinación puedes imitarlas en casa con distintos métodos siempre y cuando controles los siguientes parámetros:
Humedad: Junto con el calor, activa la semilla y reblandece la cascara que la protege. Una vez germinada, será indispensable para sobrevivir.
Oscuridad: Las raíces son sensibles a la luz, por lo que deberán estar a oscuras si queremos garantizar su germinación.
Calor: Junto con la humedad, activa la semilla indicando condiciones favorables en el exterior. Es importante mantenerlo entre 20 y 26ºC.
Oxigeno: es importante abrir el germinador cada día para renovar el aire y proporcionar el oxígeno necesario.
MÉTODOS PARA GERMINAR SEMILLAS DE MARIHUANA:
Hay multitud de métodos de germinación de semillas de marihuana, de más simples a más complejos, en este articulo te mostraremos los más habituales, que si se realizan con un poco de cuidado y cariño, son 100% efectivos.
GERMINAR SEMILLAS EN SERVILLETAS:
La germinación en servilletas es la más recomendada por por su gran efectividad, facilidad y bajo coste.
Pasos a seguir:
Coloca unas 6-8 servilletas de papel de cocina absorbente en un plato (o en su defecto en un tupper) y pon agua templada hasta empapar las servilletas. Escurre las servilletas para que queden húmedas pero finalmente no empapadas
Pon las semillas sobre el pequeño colchón de servilletas, separadas unas de otras para que cuando germinen no se enrollen las raíces entre ellas y tener que manipularlas para separarlas y trasplantarlas. Cuanto menos se toquen con las manos mejor.
Moja otras 6-8 servilletas de papel absorbente de cocina, escúrrelas para eliminar el exceso de agua y colócalo encima de las semillas.
Coloca el segundo plato sobre las últimas servilletas (o la tapa del tupper) para garantizar oscuridad. Se puede cerrar la tapa del todo o no, depende de lo rápido que se seque el papel, que hay que mantener húmedo y oscuro hasta que germine la última semilla. Si cierras del todo la tapa, ábrela cada día para renovar el aire y comprobar la evolución de las semillas.
Coloca el tupper en un lugar cálido sin luz directa, manteniendo la temperatura entre 18 y 25ºc. En ALKIMIA hemos comprobado que, sobre todo en la época fría del año, germinan con mayor rapidez y eficacia situando el germinador sobre pequeñas fuentes de calor como rooters, sobre la parte superior de la nevera (fuera de ella) o bajo una lámpara, que generen el suficiente calor para estimular la germinación pero poco para perjudicar las semillas. * Si usas una manta térmica o calentador, piensa que las semillas están servilletas dentro de un “contenedor”, no en una maceta con tierra, el calor podría ser excesivo.
Observa el proceso y mantén la humedad. Observa la evolución de las semillas y la humedad del papel, en caso de notarlo seco, pulverizar agua hasta humedecer. Las semillas no siempre germinan a la vez, por lo que recomendamos trasplantarlas cuando la raíz (radícula) tenga entre 1- 1,5cm. Si se deja mucho tiempo en el tupper la radícula crece complicando su manipulación; esta raíz inicial es muy delicada frente infecciones y heridas con lo que es muy recomendable el uso de guantes de látex o pinzas de plástico.
Trasplanta tus semillas. Deberás regar la tierra y hacer un agujero en el sustrato o medio de cultivo, de la profundidad de la raíz y coloca la semilla con la raíz hacia abajo, dejando la semilla o las dos primeras hojas (cotiledones) justo sobresaliendo del medio de cultivo. El sustrato (tierra o coco) u otros medio de cultivo también han de estar húmedos (no empapados) hasta que la planta tenga dos pares de hojas. Es cierto que también obtendremos un crecimiento más rápido haciendo ciclos cortos de humedad y sequía durante el principio del cultivo, aunque nunca hay que dejar secar del todo la maceta, simplemente regar en el momento y cantidad adecuados para no hacer que el sustrato permanezca todo el tiempo húmedo, debe transpirar.
En ALKIMIA te recomendamos utilizar un estimulante de semillas como el VITAL ZINC de Pangea
GERMINAR SEMILLAS EN JIFFYS:
Los jiffys son pastillas de turba prensada que al humedecerse se expanden. Se encuentran de distintos tamaños, se recomiendan los pequeños. Suelen usarse para enraizar esquejes, pero también pueden usarse para germinar semillas.
Pasos a seguir:
Coloca los Jiffys en un recipiente.
Prepara el agua: Ajustar el pH entre 6.2-6.5 Este es un momento ideal para añadir micorrizas y trichodermas en el agua, así se inoculará el jiffy, protegiendo y facilitando el desarrollo de la raíz.
Hidrata los Jiffy. Pon el agua ya preparada, con el ph regulado (con o sin micorrizas y tricodermas); verás que el jiffy se humedece y empieza a hincharse. Una vez hinchados, apretar levemente con la mano para escurrir el agua sobrante sin llegar a prensar la turba del interior.
Hacer un agujero en la parte superior del jiffi usando utensilio alargado como un bolígrafo con una profundidad de 1,5 a 2cm.
Coloca la semilla en el agujero y tápalo un poco con el dedo sin prensar.
Situa la bandeja con los jiffys en un lugar cálido (18-25ºc)
Mantén los jiffys húmedos (no empapados) hasta que broten las dos primeras hojitas llamadas cotiledones. Se puede mantener la planta en el jiffy hasta que empiecen a asomar las raíces secundarias por los laterales. Este será el momento de trasplantar a una maceta más grande.
GERMINAR SEMILLAS DIRECTAMENTE EN MACETA:
Cuidado, con este método de germinación los bancos de semilla no se responsabilizan del resultado y la devolución de la semilla, ya que las semillas pueden tener un índice de germinación menor por causas ajenas al banco de semillas (como te explicamos a continuación). Aun así, si optas por este método te recomendamos unos pasos a seguir para procurar mantener un buen índice de germinación.
Pasos a seguir:
Elige y prepara la maceta. Mejor empezar con maceta de semillero (0,2-0,4 litros de capacidad).
Llenar la maceta con el sustrato, si vas a usar coco como medio de cultivo, que es un material sin nutrientes, habrá que utilizar ¼ de la dosis de abonos para la etapa de crecimiento.
Prensar ligeramente el sustrato. Con la mano, presionar el sustrato dentro de la maceta sin pasarse; en el caso del coco se comprimirá al humedecerse.
Prepara el agua y riega. Añade el estimulante de raíces (en cualquier tipo de cultivo) y/o abono de crecimiento (si cultivas en coco o en tierra sin abono) y ajusta el pH del agua entre 6.2-6.5 humedece el sustrato hasta que drene agua por la parte inferior.
Después de unos momentos que descienda el agua, haz un pequeño agujero de 2cm de profundidad y coloca la semilla dentro.
Mantén el sustrato húmedo (no empapado) y observa la evolución. Una vez germine, procura hacer pequeños ciclos de humedad y sequía (sin que llegue a secarse ni a mojarse demasiado).













