Un gustito para darse al menos una vez al año: los beneficios de sumergirse en aguas termales
Ya sé: ir a las termas te puede parecer un panorama de tercera edad o incluso para gente adinerada. Pero nada más equivocado. Chile está plagado de volcanes (hay más de dos mil a todo lo largo), y esto que podría asustarnos, trae consigo beneficios invaluables para nuestro bienestar: aguas termales accesibles en todo el territorio, con gran variedad de precios, y para todos los gustos.
Y es que no hay manera más eficaz de relajarse, de recargar energías, de olvidarse de todo y comenzar de cero, que absorber las propiedades curativas de las aguas termales en un día de relax. De pronto, entre tanta agitación, un fin de semana se hace corto para bajar reducir el estrés y llega el lunes sintiéndonos aún sin descansar.
En estos casos, el efecto de un día de termas es potente. Y ahora te diré algunas propiedades que tienen estas fabulosas aguas, para que en vez de gastar algo de dinero en una salida a almorzar o de compras, puedas evaluar la idea de olvidarte de todo y sumergirte en este calentito silencio.
Estas fuentes naturales de bienestar son un verdadero tesoro para la salud física y mental: al estar cargadas de minerales como el azufre, magnesio, hierro, zinc y calcio, nos ofrecen propiedades terapéuticas que liberan las tensiones musculares acumuladas, aliviando los dolores, reforzando los huesos. Por otro lado, sus temperaturas elevadas dilatan los vasos sanguíneos, mejorando la circulación y mejorando la oxigenación celular.
Además, algo que nos interesa bastante aquí, es que tienen beneficios cosméticos, generando una piel más radiante, hidratada y saludable. Ayudando a prevenir el acné y otras enfermedades cutáneas.
Finalmente, y lo que más agradecerás: ¡volverás a casa a dormir como un bebé!
Escrito por: Fernando Osorio
redactor de Silvestre & Coqueta.