—Me traslado a Suiza —dijo Leonardo—. He conseguido una beca para estudiar fĂsica en la universidad de Ginebra. —¿FĂsica? —exclamĂł Vittoria—. ¡PensĂ© que amabas a Dios! —Le amo, y mucho. Por eso quiero estudiar sus divinas reglas. Las leyes de la fĂsica son el lienzo que Dios dispuso para pintar en Ă©l su obra maestra.
Angeles y demonios, Dan Brown.













