ADORADO
No me dan las palabras para detallar el tormento que me provoca tu voz, la creciente necesidad de tu tacto me sofoca y al recordar que no formas parte de mi vida, mi corazón se siente ausente. Quiero compartir todos los diálogos cliché de nuevo; ámame hasta el fin de mis días, quiéreme desde lo desesperado, cuída mi alma del mismo modo en el que aprecio la tuya. Eres una pintura delicada que no me atrevo a tocar, no por tu belleza... toda esa tinta tóxica que escurres por tu imagen es más peligrosa, idealizada, infinitamente desechable pero crea una necesidad tan visceral que no tengo otra opción, envenena mis latidos, corta mi garganta con tus besos, arráncame las orejas con tu voz. Usame a tu antojo pero no me permitas tenerte. Eres aquello que anhelo pero que no deseo tocar.















