#170 Ghost Ship (2002)
Un barco remolcador lleva a una tripulación de recuperadores de barcos, capitaneados por Cap. Sean Murphy (Gabriel Byrne), entre ellos están: Maureen Epps (Julianna Margulies), Munder (Karl Urban), Dodger (Ron Eldard), Greer (Isaiah Washington) y Santos (Alex Dimitriades).
Los seis se dedican a recuperar barcos varados o abandonados y hacerse con las cosas de valor que tengan dentro, también pueden remolcar las embarcaciones hasta la costa que les paguen por la recuperación. Sea como sea, están experimentados en hacerlo, y cuando se encuentran en un bar celebrando uno de sus trabajos se le acerca un joven.
Se presenta como Jack Ferriman (Desmond Harrington), un meteorólogo que ha visto en uno de los radares marÃtimos un barco de gran envergadura vagando por aguas internacionales. Según la experiencia de Murphy, remolcar ese barco tan grande les puede traer grandes beneficios por lo que optan en hacer el trabajo, Jack les pide un 10% y acompañarles en el viaje a lo que acceden.
Se trata del, Antonia Garza, un barco perdido desde 1962 que nunca encontraron, ni a ningún miembro de la tripulación ni a ninguno de sus 600 pasajeros, lo cual lo hace todo un misterio. Y es asÃ, ya que casi chocan con el barco buscándolo, ya que no siempre aparece en los radares y es muy difÃcil de detectar, por eso nadie ha llegado a él en años.
Todos se montan en el barco para investigarlo y aunque está destrozado por dentro, aún guarda la majestuosidad de la que fue dueño en tiempo pasado, tal y como Murphy explica, los barcos italianos no eran los más rápidos pero sà los más bonitos.
Encuentran en la cabina de mando que el timón está varado y que la brújula no funciona, pero aún peor, encuentran un reloj digital, que no existÃan en los años 60, por lo que sospechan que puede haber más personas en el barco que parece desierto.
Caminando por él y debido al paso del tiempo Munder tropieza y se abre un agujero en el suelo, Epps le ayuda a subir, pero en el piso de abajo le parece ver a una niña vestida de época mirándoles.
Conforme más tiempo pasan en el transatlántico, más se enrarecen las cosas, todo empieza con Greer escuchando a una mujer llamada Francesca (Francesca Rettondini) cantando por la radio que llevan todos para comunicarse.
La cosa se complica cuando Jack y Epps son encerrados dentro de la lavanderÃa, la puerta se ha cerrado sin motivo y no pueden salir, buscando escapar abren otra compuerta y dentro del agua que se desbordan encuentran los cadáveres de otra tripulación. Huyen y llegan a una especie de bodega con coches, Epps quiere continuar, pero Jack se ve impresionado por un Jaguar de los 60.
Epps ve algo moverse en un lugar de almacenamiento y resultan ser ratas custodiando 4 cajones de madera llenos de oro.
Aunque el resto también ha tenido extrañas visiones, lo dejan de lado cuando Epps le informa del oro. Deciden entre el oro o el barco y se queda con el oro, ya que este debe valer unos 300.000 millones de dólares, lo que emociona a todos menos a Epps que tiene una mala sensación sobre el barco.
Buscando como cargar el oro en su barco y haciendo los preparativos para irse, Santos pone a punto el motor, pero algo abre la bombona de propano, por lo que cuando encienden el motor explota el pequeño remolcador. Santos muere y Greer queda muy malherido. Todos vuelven al barco y empiezan las desavenencias, unos quieren simplemente huir y otros quieren arreglar el transatlántico para poder llegar a la costa.
Greer se separa del grupo cansado de que no le tomen en serio y se va al salón principal donde vuelve a escuchar cantar a Francesca, pero esta vez ve como el salón no está destruido y vuelve a ser el salón del barco original, donde todos le aplauden y Francesca se siente seducida por él. Greer se deja querer y persigue a Francesca después de besarla, ella se va desnudando y lo engaña para que al ir a alcanzarla caiga por el hueco del ascensor y muera.
Munder y Dodge buscan comida y encuentran botes viejos de hace 40 años, sorprendentemente se encuentran en buenas condiciones y cuando los abren para comerlos están deliciosos, después de un momento se dan cuenta de que era una ilusión y que en realidad están llenos de gusanos.
Epps busca en los registros del barco a la niña y encuentra su camarote, va a visitarla y ve todas sus cosas, no era más que una niña de 10 años viajando sola para encontrarse con sus padres, cuando abre las puertas correderas de la cama, encuentra el cadáver de la niña colgado de una soga. Entonces se le aparece el fantasma de la niña, que se presenta como Katie Harwood (Emily Browning).
Murphy va al camarote del capitán y se encuentra con este ofreciéndole una copa de Whiskey, allà le cuenta que dos dÃas antes de que se esfumara su barco rescataron a un barco llamado Lorelei del que subieron unos cajones de madera y con un solo superviviente, le enseña fotos y le hace un gesto para que entienda que el oro está maldito.
Murphy intentando huir se tropieza con el fantasma de Santos que le culpa de su desgracia, mostrándose quemado completamente por la explosión. El capitán huye atemorizado por su visión.
Katie le enseña mediante sus recuerdos y visiones a Epps que ocurrió la noche que el Antonia Gaza se esfumó de la tierra:
Parte de la tripulación traiciona a la otra parte, matando primero a los cocineros. Mediante varias tandas de crÃmenes deciden acabar con toda la gente del barco, a algunos los envenenan con la comida, dejando que mueran. A otros los cortan con un cable metálico tensando mientras bailan. Ahà observamos que Katie se salva por los pelos, gracias al capitán.
Katie sale huyendo y ve como a otros los están asesinando, disparándoles con armas y dejándoles caer en la piscina. Un par de hombres se llevan a Katie a su camarote y de camino ve a gente huir y a otros de los asesinos cortarles el cuello a los que se resisten, asà lentamente acaban con la vida de todas las personas del barco, excepto de Francesca que parece estar con los asesinos.
Francesca le pide a uno de ellos que traicione al resto de sus compañeros para quedarse con ello y eso hace, pero antes de que se pueda dar cuenta, ella le dispara un tiro en la cabeza, matándolo. Detrás de ella hay un hombre por el que deducimos que está enamorada, se besan apasionadamente, pero este la traiciona también a ella asesinándola.
Mediante esa visión, Katie le enseña a Epps que ese hombre es Jack Ferriman el hombre que los ha engañado para ir a ese barco a morir.
Epps va en busca de Murphy, pero cuando le encuentra lo confunde con Santos que lo estaba acosando y la ataca, hasta que llega Jack y deja inconsciente al capitán, encerrándolo en el acuario. Epps intenta contarles todo a Dodge y Munder, pero le es imposible, Jack no se va y no sabe como deshacerse de él.
Cuando quiere volver a por Murphy, este ha sido asesinado y lleva en la mano la foto de Jack Ferriman que le ha dado el antiguo capitán, por lo que sabe que Jack va a matarlos a todos para quedarse con sus almas tal y como le cuenta Katie.
Munder se ha metido debajo del agua para reparar el barco soldando la grieta que tiene, mientras que Dodge vigila el timón para no chocar. Epps le dice que se tienen que ir como sea y le da un arma para que vigile a Jack, Dodge entiende a que se refiere.
Cuando Epps va a salvar a Munder se da cuenta de que ha sido aplastado por un mecanismo del barco y que no tienen escapatoria, por lo que decide montar todo el C4 para hacer estallar el barco y que se hunda. En ese momento entra Dodge y le dice que ha tenido que disparar a Jack y que está muerto, cosa que Epps duda, le pregunta que hace y si no quiere quedarse todo el oro para ellos dos.
Epps se da cuenta en seguida de que ese no es Dodge, ya que no le ha preguntado por su mejor amigo Munder, aquà descubrimos que Jack ha matado a Dodger y se ha transformado en él. Vuelve a su forma original y le cuenta a Epps que no puede permitir que hunda el barco, lo necesita para cubrir su cupo de almas y tener contento a su jefe.
Se trata de un captador de almas que fue castigado con ese trabajo después de toda una vida de pecado, por lo que necesita una embarcación en funcionamiento para atraer almas pecadoras hasta su oro y quedarse con ella. A las almas inocentes como la de Katie no las puede controlar porque no han pecado, pero el resto están a su servicio y estarán siempre aquÃ.
Jack le propone a Epps su vida a cambio del barco y esta decide accionar el botón de los explosivos, prefiere liberar a todas las almas del barco. Las buenas irán al cielo, como Katie. Las malas al infierno.
Con la explosión, Epps acaba en el agua aferrada a una madera y puede ver como el barco se hunde y las almas suben al cielo, se despide de Katie y espera que descanse.
Un crucero encuentra a Epps después de varios dÃas a la deriva flotando y cuando llegan a tierra llaman una ambulancia para que se haga cargo de ella, ya que está muy débil, lleva dÃas sin comer y en el mar con la insolación. Todo el mundo ayuda a Epps y cuando están cargando el barco observa anonadada como suben las cajas de madera con el oro. Se incorpora, y ve a Jack subiendo al barco después del oro.
Todo va a volver a empezar, el oro sacará lo peor de las personas y estás harán cualquier cosa para pecar y quedarse con su parte, sin importar matar a inocentes.

















