Actas notariales: documentar un hecho no es resolver un conflicto
Un acta notarial puede servir para dejar constancia de una situación antes de que cambie, desaparezca o termine siendo discutida.
El notario puede recoger lo que presencia, lo que una persona declara, una comunicación realizada o determinados documentos, según el tipo de acta y su finalidad.
Pero el acta no es una sentencia. No decide quién tiene la culpa, no fija indemnizaciones y no convierte automáticamente cualquier manifestación en un hecho probado.
Por ejemplo, puede documentarse que en una fecha concreta existen daños visibles en un local. Otra cuestión diferente será determinar quién los produjo y qué consecuencias jurídicas tienen.
La utilidad de cada acta depende del momento, del objetivo y de aquello que realmente pueda documentarse.