Que la cultura de la violación existe está más que claro.
Hay una tendencia muy marcada, que se refleja en los medios de comunicación, que relativiza la cuestión del consentimiento y que alimenta la cultura de la violación y vuelve a victimizar a la mujer abusada. La violencia sexual, el acoso y el abuso parecieran formar parte de nuestra cultura de manera naturalizada. Porque si tenes implantado como verdad autoevidente que el abuso sólo ocurre de una manera y que sus víctimas siempre reaccionan igual; cuando pasa algo distinto a ese estereotipo y uno busca una explicación que lamentablemente casi siempre lleva a culpar a la víctima. Por eso es importante difundir la diversidad de casos de abuso, la diversidad de gente que abusa porque puede, y la diversidad de reacciones de las víctimas que se animan a alzar la voz.
"Si no te gusta escucharlo, imaginate vivirlo"













