âEs viejo y escasamente abandona su silla de paja, con un hueco en el medio a punto de cederâ
El viejo estĂĄ siempre ahĂ, viendo todo. Nada es nuevo para Ă©l. ÂżNo se mueve por el cansancio producto de su vejez o porque le gusta presenciar todo desde su silla sin perder detalles?
Años atrĂĄs, cuando la inseguridad no era un problema tan marcado en mi barrio, mi abuela y mi tĂa solĂan salir religiosamente cada dĂa a la vereda. Cada una llevaba su silla o bien se sentaban en un banco en el jardĂn, conversaban entre ellas, compartĂan el mate, reĂan y comentaban los chusmerios barriales. De vez en cuando se sumaba algĂșn vecino para comentar alguna noticia o preguntar sobre la familia, pocos eran los chismes que se les escurrĂan.















