AbriĂł la puerta de la habitaciĂłn de la morena, no le importaba irrumpir en la privacidad ajena, pues tampoco planeaba esperar a que la contraria le diera entrada, además de que su llegada podrĂa ser bien sabida por la pelinegra. “Hello, my dear. ÂżEstás lista? Porque no sĂ© si ya lo sepas, pero tener un matching dress conmigo y un par de novios apuestos que son como hermanos, te convierte en mi acompañante del dĂa de compras oficial. ÂżQuĂ© mejor que iniciar el año en un centro comercial? Aquel que dijo que el dinero no compraba la felicidad, no sabĂa en dĂłnde comprar, pero para tu suerte, yo sĂ, asĂ que andando, R.”
{ @rubysnclr }