Hay días en los que abrir las noticias se siente como abrir una herida que nunca termina de cerrar. Hay noticias que no deberían volverse rutina, y sin embargo aquí estamos...
Otra mujer asesinada, otra niña asesinada, otra familia destrozada. Otra vida convertida en titular por unos días y luego olvidada por un sistema que ya había escuchado sus gritos mucho antes.
Me duele la indiferencia, me duele la impunidad. Me duele saber que tantas veces las denuncias quedan archivadas, las alarmas son ignoradas y la protección llega cuando ya es demasiado tarde.
Vivimos acumulando nombres, fotografías y ausencias. Y lo más aterrador es que nos estamos acostumbrando al horror.
Ni Una Menos. 💜












