Sentido de supervivencia.
¿De qué estamos hablando?
¿Por qué debo sobrevivir si no soy un débil animal siendo perseguido por su cazador? /Presa.
Los latidos de mi corazón van a una velocidad sorprendente. /Miedo.
Mi respiración se agita. /¡Me ahogo!
Pero estoy en casa. En un lugar libre de cazadores, no hay por qué temer. Los pasos los conozco. La pila de apuntes sobre el escritorio es una escena familiar. Mi gata entre mis piernas maullando el nuevo día.
Los golpes en la puerta, los gritos, la presión en el pecho... ¡El llanto! Todo esto me resulta familiar. El olor a cigarrillo, los tropezones y el sonido de vidrio chocando entre sí. La gente desconocida derrochando sus palabras en un lago bajo sus bocas y sobre el mantel.
Al fin y al cabo estoy en casa.









