zoe.
( POCIONES )
“He bebido una copa y ahora soy mi madre.” Explicó, confesándose con resignación a la primera persona que se acercó a su escondite. Lo cierto es que no se había percatado de su aspecto actual hasta hacia instantes, cuando había ido al baño y había observado su reflejo. Nettles todavía trataba de asimilarlo. “¿No será esto mi castigo por desobedecer sus órdenes, verdad?” La pelirroja se había escapado de casa para acudir al lugar y su progenitora era ingeniosa y cruel. O puede que simplemente hubiera bebido demasiado.
— Si ese es tu castigo, ¿cual es el mío? —Preguntó, situándose a un lado de la desconocida, fumando del cigarro que traía consigo—. No creo que se trate de castigos, más bien alguien está jugando con todos otra vez —sostuvo, mirando a su alrededor—. Lo que me pregunto es sí... Seremos así para siempre —elevó una ceja, pensativo—. Y en ese caso, no creo que me vayan a creer que tengo sólo veintitrés años.














