Cada dĂa estoy más cerca y me aterra. Un dĂa agradezco el aliento y poder ver el dĂa nuevo y al siguiente lo Ăşnico en mi cabeza es terminar con todo esto. Si alguien lee esto por favor no me detenga. Si yo quiero detenerme asĂ lo harĂ©. Si quiero morirme asĂ lo harĂ©. Juro que sĂłlo querĂa ser mejor. Jamás quise ser la carga que represento o las furias que causo o el dolor que regalo. Si lo hago espero en verdad, con toda la fĂ© que tengo en Dios, que las cosas sean mejores para ustedes. Antes trataba de abogar por la vida. Por escuchar a aquellos que se encuentran como yo ahora. Pero resulta hipĂłcrita que aquel que te dijo "Lucha una vez más, no te rindas" al dĂa siguiente aparezca en la regadera con el antebrazo abierto. De un tiempo a la fecha no he tratado de ayudar a esas causas, sencillamente porque no las represento. Hoy, 27 de agosto, no quiero morir, de verdad no. Quiero triunfar y ser alguien de bien. Pero hay un eco muy fuerte que me dice que mejor serĂa si ya no estuviera. Temo hacerle caso. Pero hay dĂas que parece lo más sensato.




















