Spelling Out SpaBel Day 6: Laughter
Only 1 Drawing Left to Do! Hope I can finish it soon, my goal before the end of the Month.
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Spelling Out SpaBel Day 6: Laughter
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Spelling Out SpaBel Day 5: Enamorados~
Didn’t finish this as soon as I wanted to, but better late than never!
Last 2 Drawings are Coming Soon!
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Anonymous
“Ms. Maes, forgive me, but someone sent this for you.” The young woman spoken of, smiled at her maidservant. Her long dusty blonde hair out of its usual bun, while still inappropriately dressed in her night gown. “It’s alright, you may leave the letter on my dresser.” The maid nodded, and gingerly placed the envelope down on the wooden surface. Pushing away the blankets from her body, Emma stretched a bit before making her way to take the letter. Still rubbing the sleep from her eyes, she opened the letter and yawned. Her green eyes scanned the words, before a rush of heat and emotion coursed through her body. For almost a month now, she has been receiving anonymous love letters. The first letter was short, yet very sweet. Emma had kept every letter she had received from this mystery person, and would read them to keep her company. With the letter sent to her, she began to notice little patterns in the letters. Like how the sender would only draw a single dot, on where someone would usually write their name. Or how every letter smelled of the sea and sunshine, like the letter is trying to introduce its sender to its receiver in small ways. Smiling at the piece of paper, Emma sighed contentedly. Placing the letter in a hidden box, away from prying eyes.
Many years later…
The letters have been long forgotten, and the times have changed. Being a nation, you get used to all of this rapid change around. No matter what you do, you cannot stop any of it. Being a nation, you learn to accept your fate. It’s a self-fulfilling prophecy. Emma smiled, as she finished sweeping the entire house. Her long blonde hair, now cut into a short bob. But the light in those emerald green eyes, have never left and stayed a constant in her life. The light continued to thrive, regardless of the darkness and sorrow that her eyes have seen. “Ms. Emma! Ms. Emma!” Two little boys with brown hair and an unusual curls sticking out from the side of their heads, ran towards her direction. One of them a carefree smile on his face, while the other had an annoyed scowl. One wore a green, the other pink. “Oh! Feli, Lovi! What do you need?” Emma knelt down, so that she was eye to eye with the little ones. “What are these?” Feli asked, showing an opened brown box with lots of faded papers in them. Emma smiled, gingerly taking one of the papers. “They’re love letters,” she answered. Feli’s eyes widened, while Lovi frowned. “From who?” They both asked in unison, causing Emma to smile. “I don’t know myself, the sender chose to keep their identities a secret. They chose to be anonymous,” she said once again. “A-none-ie-moose?” Feli repeated, causing Lovino to cringe. “Anonymous, you idiota.” He corrected, his chubby arms crossed over his chest. He carefully took one of the letters and examined them, though it was hard to do so, since the ink has almost completely faded. “It kinda looks like the Tomato bastard’s handwriting, if you ask me.” Emma froze at those words, feeling her heart skip a beat. “You’re right, brother! It does look like Mr. Spain’s handwriting! It’s all curvy and neat, like pasta!” Feli commented, drool beginning to form at the corners of his mouth. Emma remained quiet, ignoring the banter between brother and brother. All these years, it was him all along…
Spelling Out SpaBel Day 4: Beso~
Previous: Spelling Out SpaBel Day 3: A is for Amorous~
day 6: lilac (field) /
finally! i’m so glad i could make it to day 6: l! although this is so late, but i think it’s better be late than never!
unfortunately, i don’t have so much free time to draw the day 7, so i think that is the last fanart for this spabelweek. i hope i could join the next spabelweek too, and submit for the entire week!
so, happy late spabelweek, everyone! see ya next year!

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Day 7: ! #Spabelweek
Mi Vecina el Ángel
Vivía tranquilo en mi casa con mi hermano y mi mamá, y sin avisar, irumpiste en mi vida; lo recuerdo bien, fue una mañana de sábado. Yo estaba encerrado en mi habitación supuestamente limpiándola, y de la nada vienen nuevos vecinos, lo sé porque cuando vi por la ventana de mi cuarto una hermosa chica estaba arreglando la que sería su habitación.
—Bienvenida al vecindario, soy Antonio— dije cuando abrí la ventana y la salude cordial— ¿necesitas ayuda?
—Gracias por la oferta, pero estoy bien. Soy Manon.
—Un placer conocerte.
A las pocas horas mi mamá se presentó en la puerta con churros recién hechos. Lo sé porque yo le ayude a hacerlos. Regresó contenta, porque los invitó a almorzar en el jardín al día siguiente. Mamá siempre ha sido así de hospitalaria y amable.
Al día siguiente mi hermano mayor cocinó en la parrilla un poco de carne. Y mamá prepara la mesa, con el resto de comida. Los vecinos llegaron pronto, trayendo una botella de vino para agradecer el gesto. Eran tres hermanos, y sus padres. Personas muy serias, y los cinco son todos rubios.
El mayor debe tener la edad de mi hermano y enseguida ellos congeniaron. La chica, cuya habitación esta justo al frente de la mía es la hermanita del medio y, suerte la mía, es de mi edad. El menor es un niño muy agradable y tímido.
La tarde fue muy agradable, jugamos futbol entre nosotros, nosotros contra ellos. Al pequeño no le gusta el deporte y se quedó con los adultos. Manon resultó ser una gran deportista, y su hermano Ned un gran portero, aunque logré meterle dos goles. Luego mi hermano Cristiano cambió de equipo y jugo con Ned, les ganamos. Se fueron a su casa después de las 10h30.
Cuando subí a mi habitación, desee charlar con Manon pero cuando me asome, la de ella estaba oscura. Supuse que se habría ido a dormir ya, cerré la ventana y apague la luz, decepcionado.
Aún sentado frente a la ventana, noté una extraña luz en la ventana alcé la mirada y la vi. Estaba flotando fuera de su habitación y dos enormes alas, le salían por la espalda. Me regresó a ver y yo solo me acosté en la cama.
Me desperté al día siguiente, y encaminé mi camino hacia al colegio, Manon fue inscrita en mi colegio, lo sé porque terminó en mi clase. No hablé con ella durante el día. Caminé solo de regresó a casa y me la encontré en un poste esperándome.
—Hola Antonio.
—Manon ¿qué tal tu primer día?
—Agradable.
—Que bien, ¿caminamos juntos a casa?
—Me encantaría.
—Corrígeme si me equívoco, pero no tenías alas ayer, ¿verdad?
—No, como crees.
—Qué bueno, porque…
—Ayer no, fue hoy en la madrugada…
Me paré en la mitad de la calle, sin saber que responder.
—Sé que me viste, y no vale la pena negarlo.
— ¿qué eres entonces?
—Soy un ángel.
—Wow…
— ¿Podrías guardar el secreto?
—Por supuesto.
Y guardé el secreto, durante mucho tiempo, y ella fue el ángel más feliz durante toda su vida. Lo sé porque me casé con ella.
Day 6: L es de Lluvia #Spabelweek
Fue el día más lluvioso de la primavera. Miré por la ventana, el cielo gris era solo un reflejo de mi estado de ánimo. Tuve toda la semana para prepararlo, para al fin decírselo, para soltar el gran secreto guardado en mi corazón. Pero todo acabó. Quiero llorar, quiero gritar, golpearlo pero le quiero y no puedo hacerle daño; mis hermanos podrían golpearlo son capaces de mandarlo al hospital, en el mejor de los caso, pero otra vez lo quiero tanto y no quiero que nada le pase.
Miró hacia el patio, ahí está él. Como si la lluvia no existiera. Ahí correteando con sus amigos, saltándose clases, metiéndose en problemas. ¿Por qué tengo que quererlo?
—Bueno—dice el ángel a mi izquierda—, él es un gran amigo, te ha demostrado su cariño desde que son niños.
—Es verdad—me respondo.
—Y sin mencionar que la pubertad lo hizo suculento—gritó el demonio a mi derecha.
Tanto el ángel como yo nos sonrojamos, un verano sin vernos y el regresa más alto, más corpulento y con una retaguardia… Me estoy desviando del tema. Y yo caí en su trampa, mi corazón empezó a latir rápido. A pesar de su cambio, siguió tratándome igual como lo hacía antes. Tan cordial y amigable. Que yo pensé que tal vez, el sentía algo más que una simple amistad, algún otro tipo de cariño como el que yo empezaba a sentir, esas mariposas que no te dejan en paz.
Pero me equivoqué, me enamoré de alguien que solo me ve como su amigo y está interesado en otra persona.
—Te digo algo—dijo el demonio a mi oído para que el ángel no escuchara—, ella sufrirá con nuestra venganza.
—Oh no, no le haremos ningún daño—gritó mi ángel encolerizado.
Quiero admitir que el plan del demonio es perfecto, hacerla sufrir. A la mosquita muerta, con ese cabello castaño que no se compara con mi cabello bien cuidado, rubio como el sol, y es natural. Lo único que nos asemeja son nuestros ojos verdes, pero de ahí ella tiene una pésima, pésima actitud. Trata mal a todo el mundo. En cambio yo… Ni siquiera sé si soy mejor o peor que ella, solo sé que él a su lado sufriría mucho.
—Ella no tiene la culpa, ella no sabe lo que sientes por él.
—Pues debió saberlo desde un principio.
—Y cómo podría, ella no es adivina.
—Pudo preguntar.
— ¿qué se va a imaginar ella que él nos gusta? Además que pruebas tenemos que estén saliendo.
—Era obvio, ellos en el salón de música, solos, ¿qué pruebas más necesitas?
—No se estaban besando.
Es verdad, no estaban haciendo nada malo. Y desde ese día no le he hablado. Cada que me ve me exige una explicación, alguna razón por la que yo de súbito estoy molesta con él.
—Solo dile lo que sientes.
Lo iba hacer, cocine chocolates para él, decírselo esa tarde. Pero la mosca muerta estaba con él. Que se suponía que debía hacer después de verlos. ¿Le importo de verdad? Tanto pensar me duele la cabeza.
El día terminó, guardo mis cosas, y me importa un rábano que siga lloviendo, voy a mi lugar especial. Camino sin parar, lento y despacio, es como sí las nubes entendieran que quiero llorar y me ocultan las lágrimas para que nadie las vea.
Después de sentarme en una de las bancas veo que la lluvia ya no me alcanza. Alzo la vista y un paraguas esta sobre mi cabeza, uno que terriblemente reconozco.
—Manon ¿te das cuenta que llueve a cántaros?
—Sí
— ¿por qué estás aquí fuera? Te dará un resfriado.
—Estaba pensando.
— ¿Pensando?
—En qué decirte cuando me preguntes porque te he estado esquivando estos días.
— ¿y qué me vas a decir?
—Lo pensé bien, y creo que es esto: lamento haber mal interpretado tus sentimientos, no me entrometeré en tu relación con Chiara.
— ¿mi relación con Chiara?
—Sí, se ven tan bien juntos. Aunque me lastima mucho que te trate mal. Porque bueno esperaba que tal vez, ya sabes, te enamoraras de mí. Pero ya veo que me equivoqué.
—Espera… ¿crees que Chiara y yo tenemos una relación?
—Sí, los vi juntos en el salón de música…
—Sí, por qué tenemos una tarea asignada, tenemos que entregarla pasado mañana. Además si no te enteraste Mathew se le declaró hoy, y ella acepto ser su novia.
—Quieres decir que…
—Yo te amo Manon. Y ahora te llevaré a casa o a ambos nos dará una pulmonía.
La levanté en brazos, le di un beso, y cual princesa encantada la lleve a su casa. Su hermano me golpeó pero no me importó. La lluvia siguió cayendo, siempre me ha dado suerte, y está no será la excepción.
Day 5: E es de Encuentro en el Restaurante #spabelweek
«Manon, qué sorpresa encontrarte aquí, en este restaurante apartado de la ciudad, así podemos tomar una copa juntos. La verdad es que hacía tiempo que necesitaba hablar contigo. Manon, sé que he metido la pata muchas veces, dame una segunda oportunidad.
No, espera, no te vayas. Siéntate, quédate, te lo ruego debes perdonarme por lo que pasó»
*Música de flauta incrementando su volumen en el fondo, el flautista se acerca demasiado a la mesa *
«Te lo ruego, Manon, debes perdonarme.»
*Música de flauta demasiado alta, ensordeciéndolos*
«Perdóname, Manon. Perdóname… »
—Usted también perdóneme…
*Flautista, se retira lentamente dejándolos solos*
«Te lo suplico Manon, debes perdonarme, no sabes el sufrimiento que he pasado, necesito de alguien que me apoye en esta situación, por lo menos bríndame una mirada. »
— Ayúdeme, saqué de su instrumento los sonidos más conmovedores.
— Conmovedores para la mesa 4—ordenó al flautista a sus compañeros en el piano y el violín en la parte de atrás del local.
*Flautista, cambia de clave y tono musical para complacer al cliente*
«Manon, no tienes idea lo que inspiras en mí, tú me inspiras los pensamientos más puros »
— Pensamientos puros— dijo al flautista.
— ¿Puros? Los sentimientos salen puros—ordenó al flautista a la banda
*Banda cambia de tono a un delicado y apacible*
«Al mismo tiempo me haces sentir una pasión desgarradora»
— ¿Desgarradora?—preguntó el Flautista.
*El flautista llamó al violinista y este desgarró literalmente las cuerdas del violín causando que un sonido terrible apareciera. Terminada su tarea el violinista se retiró. *
«Es como, como el gorjeo de los pajaritos después de la tormenta»
—El gorjeo— dijo señalando al flautista.
—Tweet, Tweet…
—No, después de la tormenta.
—Gluck, gluck…
«Manon lo que yo quiero decirte en pocas palabras, es que…»
*Banda, cambia de ritmo y toca una muy animada canción cerca de la mesa, ensordeciendo su voz*
—perfecto.
—vamos bien muchachos.
«Manon volviendo a lo que quiero decirte, es que…»
*Banda, cambia aún más animada vuelve a ensordecer su voz*
—Muy bien
—Dice que continuemos así.
«Retomando el tema Manon lo que yo quiero decirte es…»
*Banda prácticamente solo toca para ellos y ensordecen su voz aún más*
— ¿Podrías terminar esta tonada?
—La otra canción.
*Banda vuelve a tocar una canción suave y tranquila*
—Está bien, continúen…
«Manon, desde que me has dejado de hablar, la música se ha ido de mi vida, extraño tanto oír la melodía de tu voz.
Manon así que por favor te lo pido, debes perdonarme por lo que paso el otro día en la playa; sí, sí, reconozco que me porte de manera impulsiva y abusiva, pero ¿por qué huiste así? A la vista de todo el mundo. Tienes razón, yo corría como idiota detrás de ti, pero yo pensaba que estaba haciendo lo correcto, lo único que quería era devolverte tu traje de baño.
Comprendo perfectamente que cometí un irreparable error, y que te he ofendido; entiendo que me exijas una compensación, yo puedo darte muchas compensaciones Manon. Conozco un hermoso lugar rodeado de pinos, un lago de agua cristalina, a lado de las más hermosas montañas, no creerías nunca que es un Motel.
Manon por favor debes perdonarme. Cada día que pasa me vuelvo loco sin tu presencia, mis pensamientos me traicionan a veces de lo tanto que pienso en ti. Y yo me pregunto qué pasará el día en que por fin accedas a mi amor, y qué ocurrirá de ahora en adelante. »
*Banda toca un sonido extraño insinuando algo*
«Te lo suplico de rodillas si quieres, dame una segunda oportunidad. ¿De verdad Manon? ¿Tú también me amas? Me has vuelto el hombre más feliz del mundo»
*Banda deja de tocar*
— ¿creen que funcione?
—Oui, Mon ami. Mientras no nos reconozca con los disfraces estará bien.
—Sí, el asombroso Gilbert hará que ella desee escucharte a viva pulmón.
—A mí me arrastraron a este lugar contra mi voluntad, así que me vale si resulta o no.
— Cállate Roderich. Pero si ahí viene. Vamos empiecen a tocar.
Hice una referencia y parodia al maravilloso grupo de humoristas argentinos Les Luthiers, con su “Encuentro en el Restaurante”
Day 4: B es de Belleza #Spabelweek
Su lento caminar lo demoraba más de lo que normalmente hubiera caminado. Las flores en sus manos le causaban comezón. Otro año sin tulipanes. No era su culpa, su encuentro se daba cuando los tulipanes no eran comunes, y costaban una inmensa fortuna. Antonio sabía que a ella no le importaban. Los claveles rojos siempre fueron de su agrado, más aún si eran de su jardín. Hubo una época en la que los consideraba plantas sin gracia, hasta antes de conocerla a ella.
Oh su adorada Manon, conocerla fue realmente lo mejor que le pudo haber pasado en toda su vida. Tropezaron fuera de su tienda, un lo siento, una sonrisa y una promesa fueron los detalles insignificantes lo que los terminó uniendo. Ahora en su aniversario, iba al lugar donde todo comenzó.
Las modernas construcciones habían arruinado la estética de su antiguo barrio; su antigua tienda, ahora abandonada era la única que se resistía a la modernidad. Le habían llovido ofertas millonarias, pero él jamás las acepto. ¿Venderla? Jamás. Y sí lo hacía en que terminaría ¿un edificio grande, gris y feo? Prefería que permaneciera abandonada para siempre. Era el lugar donde conoció a Manon, ella quería ese pequeño local de una sola planta con todo su corazón.
Sus manos temblantes y arrugadas buscaron la llave en sus pantalones. Su vista ya no era la de antes, ¿cuál de todas sería la indicada?
—Don Antonio ¿Cómo le ha ido?— preguntó un muchacho, nieto de uno de sus tantos y viejos amigos.
—Hola, Louie, aquí buscando la llave.
—Permítame, Don Antonio.
—Te lo agradezco. ¿Cómo está tu viejo abuelo?
—El abuelo Francis parece que se rehúsa a envejecer, la semana pasada fue a una clínica para que le inyectaran botox en el rostro.
—Sigue igual a como lo conocí, supongo que sigue persiguiendo señoritas.
—Sí, lo malo es que todas creen que es un dulce ancianito. Ya está abierta Don Antonio, ¿quiere que le acompañe adentro?
—No es necesario, gracias Louie. Dile al pervertido de tu abuelo que lo veré en el parque mañana.
—Se lo diré. Que tenga buena noche.
La tienda se tragó toda la luz y alegría de los tiempos modernos. Él había comprado el lugar en el año de 1940, soportó los atentados y conflictos de la guerra. Y aún en esos tumultos horribles sus tomates se vendían bien. Los vidrios ahora empolvados, como olvidar que los había cambiado por lo menos 4 veces. La última vez, Manon le había ayudado a colocarlos. Oh Manon, si viera como ha cambiado todo. La registradora dónde tuvieron su primera charla se había llenado de polvo, sorprendentemente aún funcionaba, y en ella había apenas centavos sin valor, olvidados por el tiempo.
Fue en la esquina de las conservas donde le había pedido matrimonio, después de un año difícil de guerra y recesión. Francis fue su padrino. Nunca le contó lo que le hizo hacer en su despedida de soltero. Fue terrible. Todo ese lugar llenó de recuerdos intactos, la tienda estaba tal y como la dejó hacia 40 años atrás.
La oscuridad se hizo más evidente cuando la noche empezó a caer, envuelto en recuerdos, olvidó la hora.
—Manon, te traje estos claveles.
—Son hermosos.
—Sí, este año el jardín está repleto de ellos.
Una mano suave y delicada tomó el arreglo floral de sus viejas y arrugadas manos. Escogió uno de los más bonitos y se lo puso en el cabello.
— ¿cómo me veo?
—Para alguien que lleva 40 años muerta, te ves hermosa.
—Gracias. Es muy lindo de tu parte que me visites cada año en este día.
—Lo sé. ¿Qué has hecho este año?
—Vi como unos ratones hicieron su hogar debajo del mostrador, y una lata se reventó sola hace unos días. Fue muy sonoro.
— ¿Te diviertes?
—Por supuesto que sí, este lugar es muy divertido.
— ¿no te sientes sola?
—Un poco sí, te extraño mucho.
—Igual yo. Desearía quedarme contigo para siempre, Manon.
Francis esperaba en el parque, su nieto lo había acompañado para cerciorarse de que no causara problemas a las jovencitas que pasaran. Pero ver muchachas lindas, estaba fuera de su mente por el momento.
—Louie.
— ¿Sí abuelo?
—Antonio se demoró mucho. Ve a buscarlo a su casa, yo iré a su antigua tienda tal vez está viéndola distraído.
—De acuerdo, ten cuidado.
Francis avanzó a lo que su bastón y sus piernas le daban. Y pensar que esas calles eran suyas, las travesuras infantiles que hizo con Gilbert y Antonio, para luego convertirlas en aventuras juveniles. La Adultez se convirtió en una terrible separación para los tres, Gilbert se fue de la ciudad cuando entró en el ejercitó, el pobre nunca volvió. Quedaron solo los dos, apoyándose mutuamente, fue el aval del préstamo para su tienda, le ayudó a organizarla, fue su padrino en su boda, y este en la suya. Manon le caía bien, y Jean se reía con él. Si tan solo el embarazo hubiera llegado a término, si tan solo la ambulancia se hubiera apresurado, si tan solo alguien la hubiera ayudado, Antonio no hubiera sufrido como lo hizo.
Louie llegó al instante cuando él se acercaba a la puerta de la tienda, estaba abierta.
— Don Antonio no está en su casa, es más su casera dice que anda desaparecido desde hace varios días.
— Dios no quiera…
Francis abrió la puerta, y la tienda estaba destrozada por completo, como si un millón de saqueadores hubiera levantado hasta el más mínimo grano de polvo buscando algo de valor. O tal vez fueran las ratas buscando que comer, en el centro del lugar, con claveles aún sujetos en su mano yacía Antonio, y a su lado el cadáver de una jovencita rubia, sujetando los mismos claveles.
—Maldito bastardo, la preferiste a ella y me dejaste solo—susurró Francis ocultando su dolor.
La policía se llevó el cuerpo, Louie juró y perjuró que había dos cadáveres ahí dentro, pero no había ninguna evidencia de otro en el lugar, ni una marca de que el polvo del piso se haya limpiado. Nada. A los pocos días los vecinos reportaban haber oído risas y gritos dentro de la tienda. Cuando se asomaban a ver, describían a una mujer hermosa, rubia en la ventana de la misma, sonriendo divertida. Y detrás a un joven, alto y moreno que le sonreía con complicidad. Pero al instante ambos desaparecían de la vista.
Day 3: A es de Atención #Spabelweek
Manon y Antonio se habían casado recientemente, compraron una pequeña finca en el campo dónde sembraban varios productos como trigo, duraznos, naranjas, manzanas, y tomates. Al inicio fue difícil para ambos pero con el tiempo no pensaban volver a la ciudad. Levantarse, comer había cambiado radicalmente. En especial la comida, la cual era mucho más fresca y saludable, así que Manon descubrió con agrado que su peso y figura se estaban acoplando maravillosamente. Incluso se había hecho gran amiga de los animales que habían adoptado como Ferdinand, un toro de lidia bien manso, el favorito de Antonio.
Solo había una pequeña cosa con la cual no estaba contenta, Antonio no le prestaba mucha atención. No la ignoraba pero tampoco le trataba como la reina que siempre le decía que era. Su atención iba dirigida para su trabajo. Los tomates, los animales, la casa, y finalmente ella. Sabía que tenía prioridades, pero una pequeña parte de ella deseaba que por un solo día ser el centro de atención.
— ¿Y que tal tu esposa Antonio?—preguntó Lovino, dueño de otra granja vecina a su propiedad— ¿Ya se acostumbró a la vida de campo?
—La verdad sí, cada día está mucho más animada con su nueva vida.
—ve ~ Eso es genial fratello Antonio—argumentó Feliciano feliz por oír el comentario.
—Yo de ti le pusiera un ojo
— ¿Eh?—respondieron ambos
—Las citadinas se aburren fácilmente, no vaya a ser que te de indirectas de su descontento y no te des cuenta.
— ¿cómo qué tipo de indirectas?
— ¿y cómo voy a saberlo?, no he vivido mucho en la ciudad.
— ve ~ Tal vez sea como que cuando te quejas de un mal servicio—argumentó Feliciano.
— ¿se quejan por eso?
—Sí, fratello. La comida por ejemplo, debe servirse rápida y caliente, con una presentación buena en el plato y con higiene en un 100% durante todo el proceso de cocción.
—Oh, y qué más debo evitar hacer para que ella se sienta mejor
Feliciano le explicó a breves rasgos, lo que debía hacer, y cómo hacerlo. Antonio lo puso en práctica de inmediato.
A la mañana siguiente, Antonio se levantó temprano y preparó el desayuno, un plato que jamás había comido antes con ingredientes extraños para él. Cuando Manon entró en la cocina y vio uno de sus platillos favoritos servido en la mesa se sorprendió mucho de verlo. Lo probó rápidamente y sabía terrible.
— ¿Ya habías cocinado esto antes?
—No, ¿qué tal me salió?
—Pues… Deja que la próxima vez lo hagamos juntos ¿sí?
Antonio entendió la indirecta, su desayuno no estaba en la categoría aunque no entendía por qué. Había hecho exactamente lo que le habían explicado, tal vez puso demasiada pimienta, o era canela lo que tenía que espolvorear. Bueno tenía que seguir intentando.
Después de unas cuantas horas; cuando Manon iba a recoger agua para ducharse después de tan extenuado día de trabajo. De inmediato Antonio la arrastró hacia el baño, ahí había una bañera llena de agua, de la cual salía vapor y un olor extraño.
—Mmmm… ¿Qué es esto?
—Una bañera caliente para que te relajes un poco.
Manon se acercó a la bañera y la sintió realmente hirviendo. Y el olor que emanaba parecía de azufre.
— ¿Le agregaste algo al agua?
—Sí, la idea era poner de esas sales aromáticas…
— ¿pero?
—Pero, no pude encontrarlas en el pueblo, así que use un poco de especias de la cocina.
—Agradezco tu intención, pero no necesito un baño de estos, me ducharé rápidamente.
—Oh…
Antonio no sabía qué hacer, lo único que le quedaba era el paseo a la luz de la luna. Su vieja camioneta estaba lista para salir. La cena en una canasta, era el toque romántico. Manon se preguntaba a dónde irían tan tarde, pero no le importo, el detalle era lindo.
Llegaron a un campo de flores, Antonio giró el auto dentro de un sendero que había en el campo, a pocos kilómetros habría una colina lo suficientemente alta para ver los campos de flores iluminados por la luz de la luna. A la mitad del camino, su auto empezó a sonar de manera extraña. No le dio importancia por el momento, con el pasar de los minutos el auto perdió velocidad y entonces fue cuando se paró, Antonio movió la llave en el contacto, y por nada del mundo la camioneta volvió a encenderse, se bajó y abrió la tapa del motor. Un humo negro salió de golpe.
— ¡Mierda!
— ¿Y ahora qué hacemos?
—Bueno, tendremos que caminar, la colina es por aquí, no estamos lejos.
No estamos lejos, es aquí cerca. Resultó en una caminata de 1 hora en la oscuridad, y cuando llegaron al punto exacto, vieron que no había más colina natural. Los granjeros cercanos la usaron como fuente para obtener material y ahora era una masa de tierra desnuda sin encanto.
— ¡Mierda!
— ¿Puedes decirme de que se trata todo esto? Primero el desayuno, luego el baño y ahora esto.
—Intenté, que no te aburrieras.
— ¿qué?
—En todo el tiempo que llevas aquí me he dedicado al trabajo y no te he tratado como debería. Luego Lovino me dijo que los citadinos se quejan de los malos servicios, y pensé que tal vez te irías si no tuvieras una excelente estadía aquí, entonces decidí…
—Wow. Ahora no sé si darte un beso, o tirarte de un risco.
— ¿puedo escoger?
— Oh Antonio, en verdad estaba preocupada que no me hicieras caso, pero paso todo el tiempo contigo y eso ya es suficiente. Si quieres darme una atención especial se me ocurre otras ideas mejores— dijo Manon sonriendo complacida—. Y ya que estamos aquí, hagamos un picnic a la luz de la luna. Tal vez podamos comer el postre aquí también entre las flores.
—No traje… Oh…
Y se quedaron viendo las estrellas disfrutando de la compañía del otro. Y cuando se agotaron de comer, durmieron a la sombra de las flores silvestres. Al día siguiente caminaron al pueblo en búsqueda de un mecánico.

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Day 2: P es de Pelea #Spabelweek 2018
Manon y Antonio tienen una muy hermosa relación. A pesar que no todos están contentos con ella. Los hermanos de Manon le han insistido de varias formas de terminar su relación con el joven agricultor de tomates. En cambio los amigos de Antonio creen que la chica es demasiado para él y que se harían daño si estuvieran mucho tiempo juntos.
— Oh vamos Manon, no hablas en serio.
— No he hablado más enserio en toda mi vida ̶ respondió ella, mientras empezaba a empacar.
—Dile algo —resopló el menor.
—ya es suficientemente grande para decidir. Pero luego—dijo él a ella en tono muy serio—, no vengas llorando cuanto todo salga mal.
Manon omitió las amenazas de sus hermanos y salió de casa. Tomó el autobús, y se sentó en el asiento de la ventana. El paisaje grisáceo y moderno de la ciudad empezó a disiparse lentamente, primero empezó a ver espacios más abiertos y casas juntas entre sí. Con el avanzar del motor, el espacio aumentó y las casas se perdieron en el horizontes, se veía solo cultivos, pequeños bosques y cabañas diminutas. Como no era muy conocedora de esa área, revisaba que no se pasará de su destino mediante el GPS de su teléfono. Pasaron aproximadamente 2h35 minutos cuando finalmente bajó del autobús.
La parada era una pequeña caseta de madera, a un lado de esta había un pequeño estacionamiento con gasolinera y minisúper.
— ¡Al fin has llegado!—dijo Antonio tocándole el hombro feliz de verla.
— ¡Hola mi amor!— respondió ella dándole un beso corto en la boca.
— ¿estás segura de querer hacer esto? Tienes una vida hecha en la ciudad.
—No me basta, ya es tiempo, llevamos dos años saliendo, es justo que vivamos juntos ya.
—Si estás segura de esto, pues vamos.
Antonio subió la maleta de su novia en el cajón de su pequeña camioneta para luego abrirle la puerta a su princesa. Condujo por 40 minutos por un camino de tierra y piedras, las sacudidas y saltos sorprendieron mucho a Manon, no era la lisa carretera a la que estaba acostumbrada a manejar en su auto. Finalmente en la distancia se divisó una casa de tamaño considerable, con esa mirada sabía que habían llegado.
Antonio aparcó la camioneta a un lado de la entrada y se bajó de está para tomar la maleta de su novia, y llevarla dentro. Manon solo conocía la casa por la descripción que le había brindado Antonio días atrás. Entraron por una pequeña puerta, dentro el pasillo continuaba hasta el otro extremo, donde se bifurcaba en dos estancias, la de la derecha era la bodega y la de la izquierda era la cocina, esta última tenía un horno de pan, una estufa y refrigeradora de modelos antiguos, una mesa de trabajo y pequeñas plantas en la ventana. A un extremo de la habitación había una puerta que daba al patio, y a la derecha de esta se encontraba la escalera que llevaba a las habitaciones. El baño era un cuarto aparte lejos de la casa principal. La habitación que compartiría con su novio era pequeña, tal vez demasiado pero no le importaría. Porque tenía una maravillosa vista, los campos de tomate que poseía su novio eran un deleite a la vista.
—bien, te dejo para que descanses, tengo que trabajar ahora.
—te acompaño, si he venido aquí es para estar contigo.
—jajajaja…oh cariño, no digas tonterías. Descansa.
—pero quiero ayudarte…
—bueno, está bien, en ese caso harás la cena.
Antonio salió a los campos tan solo con un sombrero de paja y una carreta con varias canastas vacías en ella. Manon se despidió muy contenta, y entró a la cocina, haría el perfecto platillo. Pero cuando revisó la refrigeradora no vio los ingredientes necesarios, revisó la bodega, así que se decidió por un sencillo estofado, tardó varios minutos en encender la cocina y en encontrar el único cuchillo para empezar a cocinar. Luego, cuando ya creyó que lo tenía todo listo y preparado, empezó a oscurecer, buscó el encendedor pero no lo encontró.
— ¿Hola?
— ¿Antonio? ¿Eres tú?
—sí, cariño ¿qué ocurre? ¿Por qué todo está oscuro?
—No encuentro el interruptor…
—Cariño, creo que debí decírtelo—dijo él cuando prendió una vela e iluminó el lugar— . No tenemos electricidad en verano.
— ¿qué?
—Creí habértelo dicho. Oh bueno, ¿qué cocinaste?
Pasado ese incidente, cenaron cómodamente e hicieron travesuras a la hora de dormir. Todo perdonado. Al día siguiente Manon se levantó dispuesta a salir a trabajar con su novio pero cuando bajó se dio cuenta que no había nadie en casa. Al medio día, llegó Antonio con un carro, tirado por un gran toro negro, el cual caminaba lento para no lastimar los tomates.
— ¿por qué no me despertaste?
—Me levanto demasiado temprano cariño, supuse que debías descansar.
—Oh vamos vine aquí a ayudarte y estar contigo.
—De acuerdo, después del almuerzo.
Manon comió rápido y preparó una pequeña mochila con suplementos necesarios: su celular, cámara de fotos, crema bronceadora y repelente de insectos. Pero cuando estuvo a punto de ingresar al campo una mano le detuvo.
— ¡Epa!, ¿a dónde vas?
—Al campo…
—No vestida así, un paso dentro del campo con esos zapatos y te caerás en el mejor de los casos.
—No te burles de mí, puedo caminar perfectamente.
Manon testaruda entró al campo de tomates con unos botines de tacón de piel, al inicio era pan comido pero con el avanzar de la caminata empezó a dolerle los pies, las piedritas eran insoportables, se desequilibraba fácilmente pero no se rendía, hasta que su bota se atascó en un pedazo de tierra húmeda y tropezó. La caída no solo lastimo su orgullo sino que arruinó su perfecto traje gucci con tela de satín azul. No le importó siguió, tomó una canasta y empezó a llenar de tomates rojos y grandes. Tenía tantos que ya le pesaba, decidió dejarlos en la carreta, pero el toro le resopló cuando ella se acercó, se hizo cautelosamente para atrás, y en cuanto iba a poner la canasta dentro del carro, el animal se movió haciendo que ella tropezara y cayera hacia adelante, embarrándose de tomate. Antonio empezó a reírse de ella. Ella molesta decidió tomar su celular pero este no funcionaba, obvio no había luz eléctrica así que no lo había cargado.
Sin destrozar su orgullo tomó el resto de tomates y decidió cargarlos hasta la salida del campo, caminó y caminó pero no encontraba la salida, sin GPS que la ayudara se sentía perdida, cansada, se sentó a un lado de las plantas, se sacó los zapatos y descubrió sus sangrantes pies, sus brazos estaban llenos de ronchas por los mosquitos, estaba sucia. Empezó a llorar de la rabia hasta que oyó un resoplido, el toro y su mirada profunda, venían hacia ella. Antonio no estaba detrás. Ella se paró y empezó a caminar rápido, el toro continuaba siguiéndola, aumentando la velocidad cuando ella lo hacía. Un vistazo hacia el cielo le hizo ver que pronto se quedaría sin luz, se había hecho realmente tarde, los resoplidos y pasos del animal detrás la incentivaron a correr desesperada. El Toro también empezó a trotar. Finalmente llegó a la casa con los últimos rayos de sol, tiró la canasta a un lado del campo y se fue directo hacia la pared más cercana de la casa, seguida por lo que ella creyó seria la cornada. Acorralada contra la pared lo único que sintió fue el aliento del toro en su cara, para luego ser lamida por este.
— Bien hecho Ferdinand, la trajiste sana y salva. Te deje heno fresco en tu corral— dijo Antonio, riendo—. Te hemos estado buscando toda la tarde, que bien que Ferdinand te halló.
— ¿Te parece gracioso?
— No por supuesto que no pero…
— ¿Sabes qué? No me digas nada. Necesito una ducha.
— Uy, pero es que…
Manon si escuchar fue al baño y abrió la ducha rústica, pero en cuanto el agua hizo contacto con su piel, chilló de terror. El agua estaba llena de lodo. Salió disparada del lugar más sucia de lo que había entrado. Antonio se río a carcajadas.
—Ne ris pas! Das ist nicht lustig! Imbecil stuk!
— ¡Hey! No me grites en lenguajes que no entiendo
— ¡QUIERO IRME A CASA!
— Lo sabía
— ¿qué?
—Una citadina como tú no podría vivir aquí conmigo
—tu preparaste todo esto
—por supuesto que no, esto es el campo. Tiene lodo, escases, sudor y lágrimas. En la ciudad todo está en bandeja en comparación con lo que tengo. Así que si quieres irte no te detendré, solo que creí que me amabas más a mí que a las comodidades.
—Te amo Antonio, pero entiéndeme, yo no conozco esta vida.
—lo sé, solo que pensé que tal vez me querías solo para darle contraria a tus hermanos.
—Nada de eso. Me enamoré de ti desde el inicio—dijo ella, lanzando un suspiro—. Lo siento amor, me descontrolé.
—Yo también lo siento. No debí burlarme.
— ¿comenzamos de nuevo?
—No
— ¿no?
—Primero tienes que asearte, ven conmigo.
Manon nadaba en un pequeño lago a la luz de la luna, el agua fría le refrescaba y aliviaba toda su piel, a su lado Antonio flotaba tranquilo. Después de todo, no estaba tan mal esta experiencia.
La vida de campo es díficil. #spabelweek día 2.
I don’t know how we got so lucky. We got everything we dreamed.
Spain x Belgium: Human Family AU || For the ‘Free Day’ of @spabelweek
Spelling Out SpaBel Day 3: A is for Amorous~
Well…This is Late ;;w;; I’m a little disappointed in myself, I thought this was the year I was finally going to get everything done on time. I started off so well, I got my first two drawings done on time (I had all my sketches) and then came day 3 and it all fell apart. *Sigh* I just haven’t had time to work on it or I’m too tired when I do, also I lost 2 days the week before going to the beach.
Oh well, no point in crying about it now, I got to carry on. I got to continue working on the rest of my late drawings. xD
Previous:Spelling Out SpaBel Day 2: P is for Playful~
P.S: I know the Official Week is almost over, but that shouldn’t stop you if you wanted to participate in the event! Even if your submission is even more late than this one, SpaBel Appreciation Works will always be Welcomed to the Event. >w<
💖SpaBel Week 2018 ➛ Day Six: L(aughing together)
APH Spain x Belgium SpaBel Week 2018 Day 4: B (Beach)

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
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day 5: eglantine
heres my drawing for day four of spabel week! B for baking! (and burning) antonio was a little too eager to help elsie take the cookies out hehe
@spabelweek