“La luna te ha visto llorar en silencio. Quieres verte alegre para las estrellas mientras el pesimismo se adueña de tu universo y es que odiarías que se enteren de que, en el fondo, también eres débil y que dentro de ti han pasado tantas catástrofes que sonreír ahora más que un placer se ha vuelto un completo desafío, que tú ya no entiendes nada y sólo vives porque no puedes morir sin hacer daño, te sientes una bomba y te alejas de todos por temor de herir a otra persona como te han herido a ti. Y la luna sigue viendote llorar en silencio. Pasaron tantos años de completo silencio en los que gritabas tan fuerte que nadie podía oírte, tu mente se convirtió en tu adversario más atrevido y tu corazón se volvió tan vulnerable que dejó de luchar contra tu mente; entonces, te volviste una mentira, un completo engaño, te pusiste la máscara de alguien que nunca fuiste sólo para disimular lo que un día fuiste y te arrepentiste de ser. Pero, la luna seguía viendote llorar en silencio. Conseguiste amigos tan buenos que las estrellas llegaron a envidiarte, pero ¿Por qué te alejas siempre que tus amigos están por descubrir tus secretos? Odias que te vean tan vulnerable como en realidad eres, te has alejado de tantas personas que podían haberte dado universos tan calmados porque preferiste el miedo antes que la felicidad. Por eso es que la luna te seguirá viendo llorar en silencio, porque elegiste el miedo, elegiste temer ser dañada, elegiste temer la felicidad, elegiste temer la confianza y sobre todo elegiste temerte a ti misma, por eso crees que nunca podrás lograr nada bueno, te sofocas en tus propias reglas inexistentes que afirman que no puedes lograr nada por el simple hecho de ser tú; por más loco que suene eres tú la que más daño se hace. La luna te ha vuelto a ver llorar en silencio y ahora, ella llora contigo.”