Limosna es una crÃtica social y moral que presta atención a la jerarquÃa vertical de la sociedad y a la relación entre clases sociales a través de lo entendido por ‘caridadÂ’ analizando cómo se ejecuta. Esta idea se representa a través de una serie limitada de objetos inspirados en la falsa moral del imaginario cristiano y en la revisión del diseño de indumentaria, objetos y sÃmbolos vinculados a la caridad cristiana.Â
Los objetos de Limosna están hechos a mano con materiales antagónicos que plasman esta doble moral; humildes para el exterior y otros más ricos para las forrerÃas interiores. El conjunto de la colección está basado en esta ambigüedad entre la apariencia externa y el contenido interno. Lo que se ve y lo que no se ve. Del mismo modo, las catedrales e iglesias cristianas están constituidas con apariencia austera, con materiales sobrios como la piedra o el ladrillo, pero dentro contienen objetos de lujo y gran valor. Contexto Histórico y Etimológico La caridad es una palabra de origen griego (cháritas) y latino (cáritas), que significa carecer, estar privado de algo. Este concepto es uno de los valores clave de muchas religiones, entre ellas la cristiana.Â
En el cristianismo, la caridad es una de las tres virtudes teologales (junto a la fe y la esperanza) y se pone en práctica mediante la limosna. A lo largo de la historia, la limosna acabó por referirse a todas las empresas útiles al pueblo y se extendió a todas las categorÃas sociales. No sólo provenÃa de los clérigos y las élites, sino de todos los creyentes en su conjunto, que demostraban ser partÃcipes de una empresa colectiva, la de la salvación de las almas.Â
 La limosna podÃa pagar instrumentos que ayudaban a dicha salvación, como el Escapulario de las Carmelitas, la Correa de los Agustinos o los más clásicos Hábitos y Cuerdas Franciscanas. Pero tú, cuando das limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha. Esta cita tienes dos lecturas. La oficial, se da limosna en secreto y Dios en secreto nos recompensa. Por otro lado, la referida a la doble moral de la iglesia, que recomienda a los fieles la práctica de la caridad y la limosna para con los pobres, mientras la propia iglesia nada en la opulencia y la riqueza.