Detesto las noches así. Noches en donde siento encontrarme en el hoyo más hondo y oscuro posible. Noches en donde parece que necesito ser sostenida, pero lo cierto es que quiero dejarme caer con todas mis fuerzas. Y romperme. Romperme como siempre, en mil y un pedazos hasta volverme polvo y desvanecerme.
















