hace rato no me sentia así
o si,
pero me podia hacer mejor la boluda.
ahora ya no hay manera.
el nudo en mi estomago,
las lagrimas silenciosas,
me recuerdan mis deseos más cobardes,
mi deuda conmigo.
otra vez me voy a acostar con mi insomnio,
soñando despierta con que al fin la muerte me encuentra.
y me libera del suplicio que es vivir conmigo.
y finalmente descubro el silencio,
ese que las voces interrumpen constantemente,
recordandome la mierda inservible,
imposible de querer,
que soy.
y tiene toda la logica del mundo,
lejos del papel de victima,
me asumo insoportable,
al nivel
que ni yo misma me aguanto.
otra vez soñando que se cae el avión,
que me atropella el bondi,
que esa fruta me envenena,
que el gas queda perdiendo mientras me entrego al fin a la noche eterna.




















