Once upon a time, there was a Poet and a Magician…
Three Goblin Art

oozey mess
Monterey Bay Aquarium
Cosimo Galluzzi
Peter Solarz

titsay

★
Stranger Things
tumblr dot com

Origami Around

tannertan36
$LAYYYTER


roma★
"I'm Dorothy Gale from Kansas"
noise dept.
PUT YOUR BEARD IN MY MOUTH
Not today Justin
DEAR READER
seen from United States
seen from United Kingdom
seen from United States

seen from Poland
seen from United States
seen from United States
seen from Netherlands

seen from United States
seen from Germany

seen from Russia
seen from United Kingdom
seen from United States

seen from China

seen from United States
seen from United States
seen from United Kingdom
seen from Brazil
seen from United States

seen from Malaysia

seen from Malaysia
@shiroiitsune
Once upon a time, there was a Poet and a Magician…

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
— Tranquilo, confio en que quedaron resguardados— ambos caballos. Este hombre no era un mentiroso ni la engañaria con algo asi.
Siguio retirando las partes de su armadura hasta que no quedo ninguna, todas las habia dejado amontonadas en su rincon mas cercano del cuarto ya que no habia mucho muebele de donde disponerlas mejor. Y luego hizo lo mismo con el vestido azul formal que iba debajo de todo esto, lo doblo y lo dejo junto al resto. Lo ultimo que se saco fueron unos vendajes especiales que iban en sus muñecas y planta del pie, que protegian a estas zonas sensibles contra el roce de la armadura en si misma. Ya no tenia nada mas que sacarse y solo quedo con una enagua blanca, la misma de aquella vez.
Otro silencio se hizo presente, mientras él se pasaba una mano por el cabello para quitar el exceso de agua del mismo. Por suerte como lo llevaba corto eso no tendrÃa que tardar tanto en secar.
—¿Y tú? ¿Estás bien...?— Era un poco tonto preguntarlo, pero era una manera de confirmar que no se habÃa mojado demasiado o por si es que necesitaba alguna otra cosa que tal vez pudiese ir a pedir abajo por su cuenta.
— Bien, iré. —se adelantó para pedir el cuarto y les dieron una copia de la llave porque los tomaron como una pareja y naturalmente buscarÃan algo de privacidad. A ella no le importo aquello porque entendÃa que era facil confundirse y no se iba a molestar en explicar nada. No tenia sentido.
Una vez en el cuarto, se sentó en uno de los bordes de la cama, concienzudamente para ir quitando parte a parte de su armadura dorada.
Con los caballos a salvo de la lluvia se apresuró en ir al seguro piso luego de que el encargado le diera el número del cuarto. Le dió un par de golpecitos a la puerta para anunciar que estaba afuera y asà no entrar en un momento inoportuno.
—Puedes estar tranquila. Lawan quedó bien asegurado abajo y no va a mojarse.— Le dijo con respecto a su caballo mientras trataba de no prestar mucha atención a como ella se estaba quitando la pesada armadura de encima. Tampoco era la primera vez que se la topaba haciéndolo pero... mejor no pensar en eso.
El espacio no era muy grande pero para darle algo de espacio a Lanmei se sentó en el piso y se apresuró en quitarse su abrigo y su camiseta empapados, quedándose a torso desnudo. —Mierda, de verdad espero que esto se seque para mañana. Ni siquiera hay una chimenea...— Luego colocó ambas prendas en la única silla de madera que tenÃa la habitación.
Aahh… que se lo llevara el….
–Ups…. Se supone que iba a decÃrselo cuando viniera aquà hoy. - luego puso un rostro amargo..seguramente ya lo sabÃa Por los informes médicos de la oficina, era su superior después de todo.
Se encogió de hombros. No lo iba a dar por sentado.
—Me quedaré esta noche para sorprenderlo y decirle -Anuncio tomando su té despacio. -¡Claro si no te molesta! …lo veo en la oficina y hablamos, pero no se siente igual, lo extraño, también extraño ser yo y tambien te extraño a ti.
Lo cual le recuerda.
—¿Que hay contigo Mmmm? -le pregunto inclinandose hacia el meson - ¿esta siendo un dulce caballero?
—Aquà siempre hay cuartos de sobra para quedarse y tú lo sabes mejor que nadie. Por supuesto que puedes pasar la noche aquÃ.— Es más, ya podrÃa aprovecharse la instancia para plantearle de una buena vez a Hiram que dejase su departamento para vivir en esa enorme casa que antes lucÃa tan frÃa y solitaria pero que lentamente habÃa estado ganando color por el movimiento que habÃa empezado a surgir en ella.
En una pausa le dio el sorbo a su té, sonriendo nuevamente. —¿Conmigo? Ah, estoy bien. No tengo ninguna queja con nuestra convivencia, Calehan siempre es un caballero. Pero tal vez me hace falta encontrar mejores maneras de convencerlo para que descanse más a menudo, ¿tú conseguiste que lo hiciera antes cuando trabajaban más tiempo juntos?—
— No hay problema —le ofreció una sonrisa cortés. No se iba a cortar por eso, no era la primera vez que compartia espacio con un hombre. Venga, era un caballero y estaba rodeada de similes que solian ser mayormente varones. Y no habia insinuacion de nada de lo que debiera perocuparse, asà que, no se iba a detener a pensar de más.
Entonces todo estaba solucionado. El cuarto serÃa de ambos. —Adelántate y pÃdeselo al encargado. Yo dejaré a los caballos en el establo que me indicaron atrás. No hace falta que sean dos los que terminen empapados.— Tomó las riendas nuevamente de Noro y se dispuso a acercarse al caballo de ella con cuidado. Estaba acostumbrado a tratar con animales de granja por cortesÃa de los que tenÃa en casa.
—Te veo arriba.—

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
Miró hacia la dirección que le apuntaban y fue rápida, muy rápida. Lanmei demostró porque era un miembro de la caballerÃa, con un azote de las cuerdas, Lawan parecÃa saltar más de lo que podÃa y tomó ventaja por mucho sobre el hombre, llegando primero a la casona de dos pisos.
Si se demoraba más, en cosa de minutos hubiera estado empapada como tela lavada en el rio.
Tampoco es que estar estilando con una armadura puesta fuera lo más práctico, asà que por esa parte habÃa sido un movimiento hábil de parte de ella adelantarse hasta la taberna que por suerte seguÃa operando.
—Espera aquÃ.— Cuando logró alcanzarla estando un poco empapado porque la lluvia habÃa empezado por desatarse. Ató la riendas de Noro a un poste de madera en la entrada y fue directo hasta el encargado, necesitaba primero confirmar si tenÃa hospedaje disponible.
Y cuando volvió a la entrada junto a los animales y ella, la pequeña mueca en su cara pudo dar cuenta de que algo no estaba del todo bien.
—Tienen hospedaje.— Comentó serio. —Pero solamente hay un cuarto disponible. Lo demás está todo rentado.—
La mujer montó a su caballero en tiempo récord, como si tuviera que ir a una batalla, con esa misma celeridad. Mas, le siguió el ritmo al hombre y su armadura resonaba con cada avance del caballo.
El terreno comenzaba a ponerse complicado y le dio un tirón a las cuerdas de Lawan para que no aflojara el paso.
Sabiendo por los sonidos metálicos de su armadura que ella le venÃa pisando los talones fue suficiente para que siguiera haciendo de guÃa por la ruta con toda la prisa que le permitÃa su yegua.
A medida que avanzaban el cielo se iba tornando más oscuro y las primeras gotas de lluvia comenzaron a caer, aunque eso no fue un impedimento para seguir la cabalgata.
—¡Lanmei, hacia allá!— Exclamó subiendo un poco más la voz para que le escuchara entre los repiqueteos de agua y los silbidos del viento. Sin soltar las riendas de Noro con una mano uso el otro brazo para señalar algo como una casona de dos pisos a unos cuantos metros de ambos.
—Que oportuna…como que me esperabas-Comentó.Â
Avanzó hacia la cocina, con Leelo en sus brazos, ella aun se retorcia de emoción, lamiendo su cara con sus extremidades y chupando su piel con sus ventosas.Â
Ah, contar la situación. Era una lastima que Calehan no estuviera aqui, era diferente leer los reportes médicos que escuchar sus desopilantes aventuras en EstranaÂ
—Bueno, pues, ¿por dónde empiezo ? -Se preguntó el mismo, mirando a Leelo mientra tomaba asiendo - Termine las medicaciones, estoy limpio ¡Yeeeey! -Celebró - quiza por eso tengo tanta energÃa, oh, Ophiuco, tengo que ir al gimnasio. Â
Anotado.Â
—Del resto trabajo administrativo, grupos de apoyo, terapia de sonido. Ya no tengo que asistir a nada de eso. Las pruebas fueron positivas ¡queria celebrarlo! ¡Hay que salir los tres! -Dijo rapidamente como un choque de inspiracion- Hay que traer el hermoso trasero de Calehan aqui… o llevar el nuestro alla… lo que convenga. SÃ.Â
—Siempre voy un paso por delante.— Contestó enérgica cuando la infusión ya estaba lista y habÃa deslizado una de las tazas en dirección de Hiram. Luego de eso tomó la suya y se sentó en uno de los pisos de la mesa que se utilizaba para el desayuno.
—Hiram, esa es una estupenda noticia. ¡Realmente me alegra mucho!— Y el entusiasmo ajeno además era contagioso, asà que no pudo evitar aplaudirle un par de veces con una sonrisita. —Definitivamente hay que hacer eso. Espera- ¿Ya se lo comentaste a Calehan o soy solamente yo la que tiene la exclusiva? Ahh... hay que arreglar una celebración, escoger un sitio al que poder ir.—
— No, no la conozco. Pero agradezco el gesto, por favor llévame. —y dicho esto, fue la primera en pararse, al hacerlo, sonaban las partes conjuntas de su armadura. Aunque no estuviera en servicio en este mismo instante, siempre la llevaba porque nunca estaba de más tener la proteccion adicional.
Se paró poco después de ella y con los dedos cerca de los labios hizo un silbido para llamar la atención de Noro que se habÃa alejado un tanto. La yegua regresó cerca suyo y se subió listo para comenzar a guiar a Lanmei por el camino. Mientras más pronto se pusieran en marcha, serÃa más fácil ahorrarse el eminente aguacero.
—SÃgueme. Hay una forma de acortar camino, pero el suelo es algo traicionero a oscuras y será un problema si dejamos que se acumule mucho barro.— Dado el aviso, comenzó a cabalgar. SabÃa que ella le seguirÃa el paso sin problema.
— Pensaba quedarme en la posada de Jing pero parece que no alcanzaré a llegar antes del anochecer —miro tambien hacia el cielo y esas nubes no tenian buena pinta para ningun viajero.
— ¿tienes tú donde quedarte? —le regreso la pregunta mas , ella no estaba evaluando la opcion de compartir juntos lugar.
—Hm... pues si llego a tiempo podrÃa alcanzar la taberna de Fina. He estado ahà un par de veces porque te rentan las habitaciones que tienen en el segundo piso por un par de monedas.— Era lo mejor que tenÃa para cuando se estaba en aprietos.
Lo que era un hecho es que quizá la conversación al aire libre tendrÃa que ser para otro momento. —¿La conoces? Si quieres puedo acercarte allÃ.—

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
Si, lo estaba. Se apresuró a ir al lugar y encontrar aquella preciosidad posante ante el sol que no la merecÃa.Â
—¡bebé! -Ella al verlo se retorció como solo una tortuga podia retorcerse batiendo las extremidades, la tomó en brazos inclinándose para que acariciarle la cabecita - Mi bebeeee yo tambien te extrañe, mira que linda estas…- dkasjdlasd *sonidos inentendibles e indistintos. -
Se volvió hacia Nissa desde alli y tambien le sonrió. Ella tambien estaba linda.
—¿Vamos a la cocinas y nos ponemos al corriente?
Y ahà estaba la tortuga palatiana, justo donde la habÃa dejado en la mañana. Por supuesto que la imagen de su reencuentro con su verdadero dueño se le hizo encantador y dejó a Hiram por unos momentos con Leelo en silencio hasta que este volvió a hablarle.
—Claro. Justo habÃa puesto a hervir el agua hace poco. Te ofrezco un té.— Giró sobre sus talones y se encaminó de regreso a la cocina, donde dejarÃa lista una taza para ella y su acompañante. —Siempre puedes empezar diciéndome qué ha sido de ti. Has estado viniendo con menos frecuencia.—
— Como caballero es mejor que yo inclusive, me corrigió muchas veces. Es un experto en batallas, mas no en provisiones, trabajo organizado y minerÃa. Un administrador sabe de todo eso y debe empaparse de ello . Es capaz, solo hay que ser pacientes. No todos nacen sabiendo ni aprenden de la noche a la mañana. —expresó, dandole ese voto de confianza al hombre en cuestion.
— SÃ, tendrá que tener paciencia él también. Las cosas no siempre salen bien.
—Ya veo. Estas muy agradecida con esa persona como para fallarle.— Y él sentÃa que la estaba cagando ahà de lo lindo por el comentario que habÃa dicho en su ignorancia. Ah, si se notaba que no tenÃa mayor idea de cómo funcionaba la jerarquÃa entre soldados.
Su vista se distrajo una vez más en el cielo. Las nubes más grises agrupándose en el cielo no le hacÃan presagiar algo bueno para ese viaje que ella tenÃa que seguir haciendo.
—¿Tienes dónde hospedarte? No parece que sea el mejor momento para volver a la ruta.—
— SÃ, voy de regreso. Mi administrador me mandó a llamar con urgencia. Ni siquiera sé qué quiere, pero debo ir. —podÃa ser algo crÃtico o algo no tan crÃtico, con ese hombre nunca se sabÃa. Su administrador era el más joven entre todos los que ayudaban al maestro Fenyang, y por lo mismo aún tenia cosas que aprender del trabajo y cómo relacionarse con sus subordinados. — SolÃa ser un caballero, lo ascendieron hace un tiempo y aun debe acostumbrarse al trabajo.
—Cuando lo pones de esa manera suena a que es un primerizo. ¿Lleva menos tiempo que tú en los cuarteles?— Porque si era el caso, no tenÃa ni un maldito sentido que alguien asà fuera un superior de alguien que a leguas podÃa verse más calificada como Lanmei.
—Urgencia o no todavÃa el trecho que te queda a Forna no es menor.— Tal vez si mantenÃa un ritmo constante a caballo serÃan unos tres dÃas de viaje, si es que las condiciones del clima lo permitÃan. —Tendrá que hacerse de paciencia para esperarte...—
— Claro. Sin rencores. —no sacaba nada con seguir dándole mas vueltas al asunto porque los hechos no se podÃan cambiar.
Reafirmó con un suave movimiento de su cabeza que meció algo sus cabellos rubios y largos y bueno... se pronto se hizo un tremendo silencio entre ambos.
Con los asuntos del pasado dejados en el lugar que correspondÃa se hizo presente un silencio de lo más incómodo que se hizo mucho más evidente cuando el único sonido de fondo era el viento sacudiendo las briznas de césped de los caballos de ambos seguÃan pastando por ahÃ.
—Y...— Soltó mecánicamente después un rato, mientras jugaba vagamente con sus pulgares mientras tenÃa la vista puesta en algún punto de la lejanÃa del camino. —¿Cómo has estado...? Recuerdo perfectamente que tu trabajo en la muralla te consumÃa bastante tiempo.— Y que por la misma razón no tenÃa mucha vida fuera de ahà o sus visitas al valle. —¿Ya estabas yendo de regreso?—
—Lo sé. Tambien tuve horarios asi -Y Resultó un gran choque contar luego con tanto tiempo libre… Caminó hasta acercarse a ella y rápidamente reaccionó a sus palabras con una sonrisa- Lo sé, soy una estrella en tu corazon.Â
La estrujo en sus brazos.Â
—¡Yo tambien te extrañeEeEeEe …! -Chilló y la soltó - ¡Pues…bien! Sin entrar en demasiados detalles…! ¡Bien…! Cerré algunos tratamientos y despeje la agenda! ¡Por fin! -Dijo una exclamacion en Venonmiano - Asi que tengo tiempo libre… ¿y tu? El jardin esta hermoso, por cierto…-Apuntó hacia la ventana - ¿Donde esta Leelo? Miró por todas partes buscando a la tortuga de ojitos pispiretos...
Esto ciertamente era algo que la iba a tomar por sorpresa si consideraba cómo Hiram en el pasado habÃa rechazado incesantemente el contacto fÃsico por sus propias razones. El abrazo la estremeció y la hizo sacudir involuntariamente un poco sus alas.
—A-Ah... vaya, estás lleno de energÃa. Es muy contagiosa.— Comentó contenta, hasta con un pequeño ruborcito tonto en las mejillas, un poco por culpa del abrazo y el otro por los elogios a sus trabajos en el jardÃn al que le dedicaba mucho tiempo.
—¿Leelo? Oh, ella estaba cerca de la ventana, estaba tomando un baño de sol mientras yo estaba regando antes afuera. También te extrañó mucho.—

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
— ¿? ¿Sigues pensando en eso? —claramente ella no, remedió el rechazo de otras maneras porque podÃa hacerlo.
—Ah, no te preocupes. No estoy ofendida ni herida, fui yo la que leyó mal el ambiente. Es todo. —al final de cuenta lo habÃa asumido de esta manera, nada mas que un error bobo de su parte.
— Sin rencores, ¿está bien?
—¿Eh? Pero estuvo mal, claro que debo preocuparme.— O sea, sÃ... tal vez habÃa sido un evento que ya habÃa sucedido ya hace un tiempo pero eso no quitaba que le diera vueltas al asunto por su crianza. Las mujeres se respetaban porque eran un tesoro, en palabras de su madre.
—No se trataba de haber leÃdo mal el ambiente, en serio. Me tomaste por sorpresa y no supe cómo actuar.— Hizo una pausa y algo nervioso se pasó una mano por el corto cabello. Ugh esto no era tan sencillo. —Claro. Sin rencores...—
—Aaah…Me lleva la que pa.. …-Dijo sonriendo y masticó las palabras.Â
. No estaba realmente molesto, pero si decepcionado de no encontrarlos a los dos en casa. -Habré visto mal las asignaciones. QuerÃa sorprenderlos pero este plan no está funcionando.Â
Hizo un gesto levantando los brazos y luego se encogió de hombros.Â
—¿Como has estado? -Preguntó y agregó - ¿Me extrañaste?Â
—Tranquilo, no es tu culpa. Los horarios de Calehan son muy extraños y variables, tampoco me da tiempo a mà de entenderlos.— Y eso le demostraba además que era difÃcil encontrar los espacios idóneos para compartir los tres juntos. Si era honesta... extrañaba un poco eso.
—He estado bien, gracias.—Le devolvió la sonrisa y asintió sin dudarlo a su pregunta. —¿Cómo no iba a extrañarte? Se hace muy notorio cuando no estás de visita. Cuéntame, ¿qué tal has estado?—