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mcnvsweeney:
—Al final me vas a sacar canas verdes —afirmó el francés cuando el chico empezó a contar con los dedos las veces que alguien había intentado propasarse con él.
A veces era desastroso buscar una obra que pudiesen hacer sin que hubiese problemas y aquella le parecía la mejor opción para demostrar los conocimientos que iban adquiriendo con el paso de las clases. Le gustaba poder fardar de sus alumnos, pero con aquella generación estaba teniendo problemas para que aprendiesen e hiciesen las coreografías, ¡eso era fundamental! Él formaba actores completos, estaba harto de ver actores mediocres que no eran capaces de asimilar diferentes tipos de personajes o hacer una pieza que le hiciese aplaudir con ganas y no de forma sarcástica. Para su buena suerte, al menos tenía a Julyen, el chico sí que parecía asimilar lo que les iba enseñando y ser capaz de hacer un buen reflejo de los conocimientos.
Durante la segunda vez que sonó la canción, Manu estaba totalmente concentrado en los pasos, murmurando la canción, la costumbre de que esa coreografía iba con aquella canción. Claro que cuando preparaba a los chicos para un nuevo musical siempre empezaba por lo que peor llevaban primero: coreografías, luego ya se centraba en fijar líneas, actuación y la voz para las canciones. Al terminar, el francés respiró hondo y se volteó para ver al más joven.
—¿Te has quedado con la idea? —preguntó caminando hacia dónde estaba su móvil.
— Aunque sería divertido verte con ellas... Prefiero que no. — El menor de los presentes rió con suavidad cuando le dijo aquello. Llegando por acabar en concentrarse lo que hacía con las manos y los pies cuando la música proseguía.
Por años la melodía y la danza habían sido si no una forma más de su vida, algo tan común como el respirar o el caminar. Era su método de escape más reconocible para el joven que no podía dejar que la melodía saliera de su boca en un ritmo regular, como si intentara quedarse también con la letra de la misma canción a la par que los pasos. Era bueno y lo sabía, su forma de aprender era como una esponja, se quedaba con lo detalles, repitiéndolos hasta pulirlos, desde su expresión hasta calcular milimetradamente sus movimientos de cadera o de sus pies. Hasta el movimiento de su cabello era importante a la hora de llamar la atención de quien él quisiera.
Estudiar para ser actor le había ayudado también a crear una capa entre la realidad del joven niño herido por una madre y la falsedad que le producía la “seguridad” de conseguir cualquier persona que estuviera a su alcance. Algo que debería odiar era ahora la forma más sensata de intentar entenderlo, pero en el fondo sabía que nada se comparaba con el amor que había sentido o que ahora empezaba a sentir.
Escuchó su pregunta tras realizar los últimos pasos de baile, antes de suspirar y colocar las manos en su fina cintura. Asintiendo con la cabeza un par de veces. — Creo que sí, igual no he pillado todos lo movimientos, pero creo que sería capaz de repetirla, no es difícil.
rcihcnev:
Aquello le subía la adrenalina, era adicto a esa sensación, a hacer las cosas de la forma incorrecta. Quizás era que de aquella forma era de la que siendo niño conseguía atención por parte de sus padres, aunque ahora lo hacía por aquel placentero escalofrío que le recorría de pies a cabeza cuando hacía esas cosas. Eso era lo que los hacía tan perfectos él uno para el otro, se seguían en aquellas estupideces de una forma que otros no lo harían jamás, cosa de la que Raihan era más que consciente.
No apartó las manos ni un poco del lugar dónde las había colocado, era muy consciente de que si hiciese eso mismo con una chica los policías ni siquiera los mirarían, pero al hacerlo con el más joven se aseguraba de tener todas las miradas. Esperó a que el otro le retransmitiese la reacción de los policías, claro que pronto entró en el que Raihan había llamado “Ozzy bear”.
—Vaya, ¿quieres armar un espectáculo, Ozzy? —cuestionó antes de cortar las distancias y morder suavemente el labio inferior del otro, tirando un poco de él con la única intención de prender al muchacho—. Espero que sepas a quien llamar cuando nos detengan —bromeó antes de besar sus labios con más ganas, con la diferencia de que esta vez movió una de sus manos para meterla dentro de los pantalones del más joven para disfrutar de su trasero sin la tela en medio.
La sonrisa era suave y coqueta, negarse al chico era imposible, aun menos cuando ambos estaban completamente de acuerdo en hacer lo que querían cuando querían, fuera por rebeldía o por puro placer que les recorría por todo el cuerpo en busca de un calor ya más que agradable para los dos chicos que estaban en pleno show.
Dejó que sus ojos se entrecerraran cuando le mordió el inferior y el suspiro de placer salió lento sobre los ajenos, asomando su lengua para dar una fina caricia al delinear los belfos opuestos que estaban a poca distancia de los propios, notando el aliento y como lo candente subía a cada segundo que sus cuerpos parecían estar juntos. — Ya se me ocurrirá algo... — Pensar en las consecuencias no era algo que pudiera tener en mente cuando solo pensaba en las manos y los labios del tatuado acariciando su piel.
Un nuevo suspiro se ahogó en su garganta cuando el chico movió la mano hasta dentro de su ropa, usando sus finas uñas para arañar con suavidad la nuca ajena mientras correspondía al beso, con los ojos cerrados y dejando que la intensidad se hiciera paso por cualquier uso de la razón. Aquello era mucho mejor que estar preocupándose por cosas innecesarias. Raihan siempre sabía como hacer que cualquier malestar quedara en segundo plano por algo tan bueno como lo vivido en ese momento.

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theecclesixstic:
La rubia no quería ir por ahí echando la bronca a cualquiera, pero la desaparición de Michael le había afectado más de lo que quería admitir y esperaba que todos colaborasen para que apareciese cuanto antes. —Puede que no lo vieras claramente, pero que pasara cerca mientras hablabas con alguien… Se trata de hacer una línea temporal, saber cuales fueron sus movimientos… O eso hacen en televisión… Lo importante no es la mirada, sino dónde fue y a qué hora. Cualquier tontería podría ser una pista… —las series de policías eran de sus favoritas y había visto una gran variedad de todas ellas, aunque sabía que no se asemejaban al 100% a la realidad. volviendo la atención al chico, se agachó para quedar a su altura y posó una mano en su pierna. —Es un día difícil para todos… Muchos creíamos que aquí estábamos a salvo y ahora ese sentimiento ha desaparecido… Lo importante es estar unidos, ayudar a quienes lo precisen y colaborar con la policía… Si quieres, puedo quedarme contigo hasta que termines.
— Pero no lo he visto, sino no me estaría quejando, estaría ayudando de más, pero no puedo inventarme algo que solo entorpecería la realidad. Somos muchas personas, demasiadas, aunque pasara por mi lado, tal vez ni siquiera supiera quien era él o hacia dónde iba. — El chico había relajado su tono. Todo aquello empezaba a ser como aquellos libros que leía y que debía de ir quedándose con cada detalle que se quedaba en lo más profundo de él, solo que esta vez las páginas parecían estar en blanco haciendo difícil el entendimiento de este. — Nunca estás a salvo en ningún lugar, las cosas como son. Por mucha universidad que sea, hay casos peores que ocurren sin ni siquiera gente al rededor. Que lo hayan cogido aquí sin duda es un error por parte de quien fuera, pero si nadie vio nada o todos están llorando el “duelo” de lo ocurrido van a seguir parados dónde empezaron. — Miró la mano de la chica antes de asentir a sus palabras finales, un poco de compañía no vendría mal a la hora de pasar todo aquello, le dedicó una sonrisa corta intentando quitar el mal sabor de boca.. — Supongo que la unión hace la fuerza.
krcsinskl:
❛ Hay muchas personas trabajando en el caso. ❜ Le dijo al chico, algo que en verdad no le sorprendía, en especial cuando la mayoría de los alumnos allí pertenecían a familias adineradas. ❛ Así que no creo que vayan a demorar mucho en encontrar lo que buscan y dejarnos ir. ❜ También tenía que admitir que estaba desesperándose un poco, pero básicamente no había otra opción.
La escuchó atentamente y asintió con la cabeza, tenía razón, había demasiada gente trabajando por aquellos niños ricos que habían desaparecido, pero retenerles en el lugar como si fueran apestados con interrogatorios de tanto en tanto le empezaba a cansar. —Espero que no, porque esta no era mi idea de las vacaciones... Aunque mejor si lo solucionan todo cuanto antes, encuentran a los chicos y todos volvemos a nuestras vidas.
jjairus:
Sabía que se estaba comportando como un patán, al menos hasta cierto punto su sentido común le gritaba que despertara de ese trance de idiotez y respuestas con poco tacto en el que parecía haber caído. Era tonto, un imbécil y lo sabía. lo último que quería era caer en las excusas también por lo que negó varias veces con la cabeza y terminó suspirando. El punto de vista de Julyen no estaba errado, no podía esperar que el mundo pare porque Michael había desaparecido, principalmente no podía esperar que todos pensarán igual. “Perdón … discúlpame, estoy comportándome como un completo idiota yo-” tengo miedo, quería decir pero no lo hizo, solo bajo la mirada a su cigarro, el que aún descansaba entre sus dedos. “Soy un capullo, Juls, dios, es solo que … no entiendo nada, conocía a Michael y … perdón. No quiero justificarme con tonterías. Solo me disculpo por hablarte así, por desquitar mis frustraciones en ti.”
— Sí, te estás comportando como tal. — El menor no le dio tregua en ello. No creía ser merecedor de que él precisamente le hablara así, eso le había dolido, le había molestado lo suficiente como para retroceder un paso hacia atrás, tomando una distancia prudencial con él. Su mueca ya no era una de frustración, sino parecía triste. Pero no le interrumpió de nuevo, dejó que hablara y en silencio le escuchó.
Lo entendía pero ahora no quería seguir los pasos hacia él para reconfortarle como tal vez se merecía. — Y lo siento, Jairus, de verdad. Ojalá lo encuentren pronto, pero no soy tu saco de boxeo personal. — Su voz sonó baja y calmada a pesar de todo lo que pasaba por su mente. Un suspiro escapó de sus labios antes de morderse el labio inferior y encogerse de hombros. — Es igual, no eres el primero que me dice cosas así hoy, está todo el mundo alterado por lo que ha pasado, y lo entiendo, pero no puedo hacer nada. No eres un capullo... Bueno, no del todo, solo... No lo sé, no pensé que tú fueras a hablarme así. —Murmuró en una confesión con la cabeza gacha, su cuerpo se encogió en el lugar antes de acabar por suspirar y mirar hacia arriba. — Supongo que me callaré de ahora en adelante.
rcbbydiaz:
—Si, supongo que tienes razón. Pudo ser peor —mencionó al otro masculino un poco más relajado y dejando que la risa que escapó de sus labios terminara de hacerle olvidar su mal momento de antes—. Oh hombre, ¿en serio me escuché como un viejo? Me pasa por hablar demasiado con algunos profesores. Creo que debo estar más con mis compañeros —expresó sincero y dirigiendo su vista hacía el coreano, quien nuevamente decía las palabras adecuadas para quitar esa incomodidad de su pecho—. Sí, tienes razón. Gracias por darte este rato para evitar que hiciera una tontería… y también por hacerme ver que actúo como un viejo —expresó con gracia antes de llevar una de sus manos hasta los cabellos contrarios y revolverlos.
— ¡Yo también hablo con profesores y no sueno como mi padre! Tienes que relajarte un poco, esto pasará rápido. — Comentó con una nueva sonrisa en los labios, llegando a estirar una de sus manos hacia el hombro de él, tocándolo para darle un momento de aliento al mayor. — Oh vamos, para eso estoy, cuando necesites hablar solo búscame, no tenía nada mejor que hacer, así que... Además mejor que sepas ahora que actúas como un viejo, te da tiempo a cambiar. — Le animó en un gesto divertido, alzando el puño para dar aliento necesario. — Sino puedo recomendarte algún cárdigan de las tiendas de outlet. para que también vistas como un abuelo.
jvxsonb:
—¿Planeabas pedirle el número a un oficial? Wow que niño más osado —comentó con una sonrisa en sus labios, olvidando parte de su molestia anterior gracias a la curiosa ocurrencia del alumno—. Y comprendo lo que intentas decir, y aunque tengamos esta opinión quizás es mejor omitir ciertos comentarios. Créeme no me hace gracia, pero así no herimos sensibilidades —sugirió para luego sentarse tras el escritorio de esa aula casi vacía—. Creo que se encargaron ya de ir con la familia y amigos, así que por eso enfocaron su atención en el resto.
— Claro, ¿por qué no? Si tengo que esperar a que me vean bailar para llamar su atención me van a salir canas. Y bueno, es que hay veces que hay que echarle morro a la vida. — Respondió antes de llegar a reír con suavidad,, no sin antes guiñar uno de sus ojos al mayor en un gesto divertido, encogiéndose de hombros para asentir con la cabeza un par de veces. Estaba en lo cierto, pero era ridículo. — Se supone que la nueva generación es la que es más sensible de la cuenta... Pero parece que uno no puede tener voz propia. — Comentó girando su cuerpo un poco cuando se sentó tras el escritorio, mirándole así para proseguir su charla amena. — Y ahora todos somos sospechosos de desapariciones, qué bien.

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lovnr:
—No eres un insensible, solo has sido franco respecto a la situación pero quizás la forna en cómo has intentado referirte al suceso ha causado que otros lo malinterpreten. Puede pasarle a cualquiera —aseguró antes de hacer una pequeña pausa—. Y sí, la verdad deberían enfocarse primero en los que tenían más contacto con Michael antes de expandir su radio de búsqueda y entrevistar a otros, pero la policía tendrá sus razones del porqué hace las cosas… solo no dejes que los jodidos comentarios de terceros te afectan ni toda la presión que hay en el campus —concluyó sus palabras con eso antes de regalarle una nueva sonrisa al joven y una barra de chocolate sacada de su bolsillo—. Ten, un poco de endorfinas te vendrían bien.
— Pero están todos a la defensiva, es... Frustrante, ¿qué culpa tengo yo no verlo como los demás? No es que no quiera que no lo encuentren, pero yo no sirvo para esta parte de la vida del chico. — El bailarín se encogió de hombros una vez más antes de asentir a las palabras del mayor. Tenía razón, no debería guiarse por lo que otros dijeran simplemente porque él no iba llorando por las esquinas o no fuera conocido. Era un suceso paralelo, justo como si hubiera sido a la inversa.
Los ojos rasgados del neoyorquino volvieron la vista a los ajeno antes de desviarse al chocolate, haciendo que sus ojos brillaran y sin pensarlo tomara el mismo con alegría. — ¡Gracias! Por fin algo bueno. — Su tono y mueca cambió a una relajada y agradable, dándole el primer mordisco al mismo para dejar que el dulce se llevara cualquier mal estar.
irelandgc:
Ireland siempre quería a Julyen, trataba de pensar en algún momento de su vida adulta donde el neoyorquino no haya sido importante para él y no podía encontrarlo. Era parte fundamental de quien era el brasileño, era un pilar del juego de mesa que consideraba su vida. Estaba ahí, firme, sin dejar que las demás piezas cayeran. Su ruptura aún dolía, en el pecho sentía el vació entre más pensará en ello, se hacía más grande y la sensación se volvía más fría. A veces, congelaba, cuando se tocaban, el hielo se derretía.
“Teorías bastante bobas que no merecen la pena repetir.” Hizo un gesto con su mano, quitándole importance alguna al asunto. Parecía que sus vidas últimamente circulaban alrededor del misterio de las personas desaparecidas, lo cual era evidente pero podía llegar a ser asfixiante. “¿Vamos a tu habitación? Tienen mi fraternidad cerrada por investigaciones ahora. Tengo maría, si te interesa. Podemos relajarnos un momento, olvidarnos de esto.”
Si le preguntaran si seguía enamorado de él no podría responder en negativa, Ireland había sido lo mejor durante el tiempo que el amor formaba parte de su vida, dónde el miedo de que él no acabara marchándose por alguien mejor que sí mismo fuera tan creciente. Ocean sabía que había sido infantil terminar con él por suposiciones, que había días que extrañaba el calor ajeno en su misma cama para tenerle al lado cuando las tormentas le asustaban o los días se hacían muy largos en aquella casa ahora prácticamente vacía de vida.
Le escuchó y asintió con la cabeza ante la idea de ir a su habitación. Encerrarse en un espacio propio con el brasileño era lo que necesitaba aunque todo fuera un caos fuera de las paredes. La idea de la maría le cruzó la mente, pero le había prometido a su padre que no lo haría de nuevo, no después de la última vez que lo llevó a urgencias; pero nadie sabía aquello. Negó y se despegó lento de él como si su cuerpo no quisiera separarse del calor que el opuesto le daba. — Vamos a mi habitación... Y no fumo maría, tabaco de vez en cuando. Ya sabes como es mi padre. —Murmuró antes de bajar la mirada a la mano ajena, tomando entonces su meñique con su índice, como si el niño asustado y vergonzoso que una vez fue siguiera allí dónde nadie lo reconocería, marcando el rumbo a su fraternidad. — Quiero que todo esto termine, mel... Es incómodo.
mcnvsweeney:
—No me gusta ver como intentan manosearte —afirmó entonces el mayor negando suavemente con la cabeza, repasando por un momento si estaba todo listo para lo que continuaba.
Atendió a lo que el chico dijo sobre las zapatillas, anotando mentalmente el comentario sobre las zapatillas, cuando pudiesen salir de allí se las compraría y se las regalaría. No quería que el chico se rompiese un pie por culpa de que la suela decidiese finalmente decir “hasta aquí hemos llegado”. Se estiró un poco dejando que la canción sonase una primera vez sin hacer nada, le gustaba que sus alumnos primero interiorizasen las cosas, como profesor de actuación era su máximo—. Me encanta cuando me apoyas en estas cosas —dijo con cierta diversión antes de que la canción empezase a sonar por segunda vez, en esta ocasión sí que hizo la coreografía, a pesar de los años aún recordaba cada movimiento y los ejecutaba como si no hubiese pasado ni un día desde sus tiempos de actor.
— Oh, vamos eso solo ha pasado unas... — El menor alzó los dedos de sus manos pero antes de alzarlos todos desvió la vista hacia cualquier lugar perdido del teatro, quitándole la importancia necesaria que tenía el tema. — Olvídalo.
Aquella palabra salió antes que la risa suave que escapó de su boca. No siempre estaba molesto por que intentaran coquetear con él, había escasas ocasiones que había llegado a divertirse con el trabajo, algo tan inestable como cualquier borracho con una copa en la mano, pero igual de divertido y apasionado que lo que había vivido antaño.
Volvió a concentrarse en la canción, la primera vez antes de que terminara sus pies y manos se movían solos en movimientos de baile que le llegaban a la mente antes de poder fijarse en él. — ¡Pues claro que te apoyo! Si es lo que quieres, somos... bueno, son los demás que deben esforzarse por llamar la atención para conseguir el papel, que, obviamente, será para mi.
Se llevó una mano al pecho, como si aquella suposición fuera cada vez más certera que ninguna otra. La segunda vez que sonó la canción su ceño se frunció y dejó las risas a un lado para centrarse en cada paso que él le mostraba, imitándole con unos segundos de retraso.
rcihcnev:
No había duda alguna de por qué eran mejores amigos, tenían exactamente el mismo número de neuronas: cero y bajando. Entendía a la perfección el punto ajeno, era cierto, si él no conocía a quien había desaparecido, lamentarse tanto sería ser hipócrita y él sería muchas cosas, pero no hipócrita. Se sentía libre al hablar con Ocean, sabía que él no le juzgaría como los demás y agradecía enormemente tener un amigo como él, por no hablar de que siempre le seguía en sus tonterías, justo como aquel beso que estaban compartiendo.
El árabe bajó las manos de su cintura al trasero del chico, acercándole más, le besaba con ganas y por dentro estaba encantado del espectáculo que estaban dando. A Raihan le encantaba tener la mirada de la gente y si podía provocar el disgusto de aquellos policías que no les apartaban la vista de encima, no dudaría en hacer lo necesario. Se separó del más joven tras unos cuantos segundos, dejando escapar una corta risa.
—Creo que acabo de poner celoso a tu poli, ¿crees que se enfadará? —bromeó entonces.
Aquellas locuras eran de las cosas que más le gustaba compartir con él, era como una dosis de alegría cuando todo estaba mal. Habían compartido tanto que no había apenas nada que le quedara hacer juntos, incluso las peleas habían sido escasas porque ambos se respetaban como eran sin añadir de más. Eran casi la pareja perfecta a ojos ajenos.
El espectáculo era lo suyo, las miradas encima de su delgado cuerpo no solo cuando bailaba, sino con el simple hecho de caminar contoneándose para llamar la atención era lo que le hacía tener un buen día. La rebeldía que una vez no tuvo pero que ahora no quería esconder, aun menos cuando sus manos le tomaron de aquella forma y sus dedos se hundieron en el cabello opuesto para seguir pegado a él lo que durara el beso.
Al separarse el menor puso un mohín con los labios, llegando a mirar por encima de su hombro a los hombres que los miraban. No sabía si habían disfrutado del show que habían iniciado, pero la mente del pequeño bailarín estaba ahora en otro lugar. — ¿Qué importa? —Murmuró y dejó un nuevo y casto beso lento sobre los labios ajenos, sonriéndole divertido. — Parece que los demás disfrutan de vernos, así que... ¿por qué parar, Aly? —Esta vez fue su nariz la que rozó la ajena, mordiéndose el inferior una vez más en un intento de seguir con aquello que ambos habían iniciado.
svskiax:
Odiaba admitirlo pero el chico tenía un punto, sin embargo no lo dijo en voz alta. “Están tardando eso con todos aproximadamente” imitó su acción, subiendo los hombros y luego bajándolos dejando que un suspiro se escapara con ellos. “Creo que no están avanzando mucho” supuso. De ser lo contrario, la voz ya habría empezado a correr por parte de las autoridades de la universidad. No les convenía tener un grupo de jóvenes asustados. “Supongo que están intentando hacer eso ahora que descartaron los alumnos que no lo conocían en absoluto. Pero tienes que entender, aunque sea su trabajo, no es tarea sencilla.”
Por unos segundos hasta le pareció que la chica entendía su punto de vista aunque solo fuera por esos míseros instantes, que alguien entendía que no es que fuera insensible, simplemente práctico. Asintió con la cabeza a las frases siguientes de ella, él también había notado que parecían más perdidos que ellos mismos ante las noticias que iban de un lado a otro como si fueran llevadas por el viento. — Entiendo que no es una tarea sencilla... Pero sigo diciendo que es complicado y una pérdida de tiempo que nos interroguen a todos, somos demasiados, cuando acaben con todos deberán volver a empezar si las desapariciones continúan. — El neoyorquino se pasó la mano por el cabello para despeinarse por unos segundos el mismo, moviendo la cabeza para que su flequillo volviera sobre sus ojos. — Es una mierda, ¿quieres un té o un dulce?

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(191209) liev : hyunjin.
irelandgc:
@sexxocean
“Hey.” El brasileño apresuró el paso, tenía una cazadora jean cubriendo su ancha espalda y pantalones a juego. Su cabello un desorden de mechones rubios que evidentemente necesitaban ser retocados prontamente. Era un desastre y lo sabía, después de todo había conocido a Sun He. No podía hablar de ella, era una aventura que tenían bajo candado, aunque la policía le haya insistido por un par de horas que dijera lo que sabía, no podía, se lo debía a la menuda chica de cabello negro. “Estaba buscándote, hay muchos rumores estúpidos corriendo por los rincones de este lugar. Y-” Se corta de repente, llegando a su lado y tragando saliva, quería decir que tenía miedo de perderlo a él también, pero las palabras se atoraron en su garganta. “Quiero estar contigo, al menos por ahora. No creo que sea seguro, ni siquiera creo que los policías lo sean.”
Las noticias volaban de un lado a otro, ahora una chica había desparecido, una con la que había hablado en un par de ocasiones. Era agradable que ahora no lo señalaran con el dedo, había corroborado a la policía que no la conocía demasiado, que esta vez no habían pasado más que unos almuerzos hablando de cualquier cosa que pudiera ocurrir esa mañana desde que la misma se acercó un día cuando Juls estaba solo. Pero aun así, seguía sin ser de gran ayuda.
La voz que sonó la reconoció al momento, haciéndole temblar de pies a cabeza y aguantar la respiración como si le estuvieran sujetando por la garganta, se giró hacia él. Saber que seguía allí le había calmado un poco el corazón. —¿Rumores? —El neoyorquino le miró sin comprender antes de poder notar como una vez más, las palabras ajenas le estremecían y abrazaban. — Entonces no te vayas de mi lado. — Le pidió en un murmuro, uno tenue como si fuera un secreto ente ambos, apoyando ligeramente su cabeza en su hombro para mirarle. — Estoy harto de los policías... ¿podemos irnos?