Ahí va otro relato
Historias del Costanera: Conociendo los Baños y la Primera en La Escalera
Acá Pascal otra vez, no sé que habrá pasado con el blog que se borró mi primer relato, pero viendo que ya lo volvieron a subir, ahora continuo la parte que me quedé en el anterior, El Costanera.
Acá el webeo es de todos los días, y a toda hora. Y uno como hueón caliente, desde que conocí el lugar, cada vez que andaba por providencia, una que otra vuelta pa ver que salía, no me aburría. Acá el webeo se da mayoritariamente en el 3er y 4to piso. Y también en el -1 por el lado del Jumbo (donde está el servipag, ya el baño de ahí). De repente también se puede wear en el baño del Cineplanet del 5to piso (subiendo por las escaleras mecánicas a mano derecha), pero como el suelo es de cerámica reflejante, igual se ve desde fuera de las casetas. (Ese baño lo conocí por un sudafricano de unos 20 años con el pico mas exquisito que he visto hasta ahora, tal como si fuera hijo del negro de whatsapp).
Acá como la mayoría sabe, el cruising es una mezcla de suerte y de buen ojo. Si erí muy regodión y no tení pinta de modelo-cuico-ejecutivo-rubio-clasealta (como los que se ven a la hora de almuerzo) al final te vay a quedar con el weón más feo, o con la pura calentura porque los otros weones encontrarán algo antes. Acá la weá es la ley de la selva. Buscar contacto visual, y ver si hay respuesta. Siempre lanzado, o siempre frustrado. (Obviamente no vay a ser como algunos weones que se meten de a 2 o 3 a las casetas con los limpiadores frente a ti po, aunque luego de tanto tiempo, he cachado que algunos están compraos por los mismos weones que huebean siempre, o simplemente se hacen los weones)
Si erí regular vai a ver de todo. Me ha tocado ver picos tamaño costanera (con weones que parecen sacados de revista), como también normales. Habrá gente que trabaja en el costanera (a veces andan con uniformes, como ese rubiecito que trabajaba en el Bonafide que me lo refollé en una caseta), hasta pendejos calientes que parecen de 20 y la verdad tienen 16. El gusto está en uno.
Ahora: La escalera.
En el tercer piso, por el baño que está más alejado de la entrada (el de entrada en la esquina), la entrada da camino a los ascensores. Y a la izquierda de los ascensores, hay un pasillo largo con unas salidas de emergencia.
Una vez haciendo cruising, un tipo que me llamó la atención, al salir del baño no se fue para el mall, si no que se fue a las puertas de esas escaleras, y yo con la terrible pera, me acerqué un poco, hasta que el tipo entró y desapareció del pasillo. Con más pera aún me dirigí a las puertas, y entré. Ahí el loco me recibe y antes de que cerrara la puerta, pone un confort en la parte de abajo (estas se abren solo por fuera). Luego de eso, estamos sólo los dos. Escaleras para arriba, escaleras para abajo. Bajamos a medio nivel, y ahí pasó todo. Uno de los follones más ricos que me he pegado. Hay algo de follar en un lugar “público” que te da una sensación que no te ofrece un motel o una casa, al menos eso disfruto tanto del cruising. Luego de que ambos nos fuimos cortados, prendí un pucho, y escuché como la puerta se abría. Ahí me asusté mas que la mierda. Por suerte el otro tipo me calmó y me dijo que bajaramos piola (ya lo había hecho ahí al parecer). Ahí fue cuando descubrí la parte en construcción del costanera. Un pasillo enorme con lados en construcción y un techo que parece no terminar. Al final, salimos de unas puertas de emergencia, y llegamos a la salida frente al Mapocho. Ahí un guardia nos preguntó en qué estábamos, y el otro tipo tan inteligente como siempre, le dice que trabajábamos ahí y que nos habíamos perdido. Saliendo victoriosos y llenos de sexo de ese falo gigante, el cuál aún me tenía reservada una experiencia más dentro de esas escaleras, algo que nunca olvidaré.
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