SEOK SAERAN / 32 años. El mayor de los Seok. Papá de Jumin y Nari, 7 y 5 respectivamente. Trabaja en la empresa familiar, desarrollando videojuegos y entretenimiento interactivo para el mundo. biografía. fotografías.

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SEOK SAERAN / 32 años. El mayor de los Seok. Papá de Jumin y Nari, 7 y 5 respectivamente. Trabaja en la empresa familiar, desarrollando videojuegos y entretenimiento interactivo para el mundo. biografía. fotografías.

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Su mirada va perdida en el la vista que el yate le daba, perdido en algún punto en el agua, por fin gozando de silencio y tranquilidad, habían sido semanas bastante pesadas y todo aspecto de su vida estaba saliéndose de su control. Lo único relativamente bueno era que todos los moretones en su cara y cuerpo ahora eran fácilmente cubiertos con maquillaje, sólo una de las heridas por su ceja no había sanado tan bien como esperaba, dejando una pequeña cicatriz que le molestaba a más no poder, a pesar de que realmente no se notaba casi nada. Su paz se ve rota por pasos que se aproximan detrás de él. "¿No se supone que era un paseo privado? ¿Qué haces aquí?" pregunta antes de voltearse, aunque después lo hace, para ver quien era el intruso.
La escena transcurre frente a sus ojos como una mala película que está obligada a ver, con la cabeza recargada sobre una de sus manos con evidente cansancio. Mirada que va de uno de sus hermanos al otro, limitándose a solo escuchar o ver sin emitir argumento alguno. Se había prometido a sí misma que no iba a meterse en ninguna de los diálogos o discusiones de sus hermanos; desde el arresto de su abuelo todo se había vuelto más tenso y estaba completamente agotada de lidiar con ello. Pero es la insinuación de Nari lo que la hace reaccionar. Tal vez no había sido una acusación con todas sus letras ¿pero esa manera en que la estaba mirando? Para Wonyoung estaba bastante implícito. Y esa era la gota que colmaba el vaso que venía sosteniendo desde hacía demasiado tiempo. ‘ Claro. ’ Su voz fue tan suave como afilada, en todo momento manteniendo la vista sobre su hermana. ‘ Porque no tengo nada mejor que hacer que estar aquí escuchando sus peleas y ridiculeces. ’ Hubo un momento, apenas un instante, donde pensó en retractarse. En sonreír para suavizar sus palabras o disculparse de algún modo. Pero no lo hizo, no esta vez. ¿Por qué le pesaba tanto la acusación de Nari? ¿Era solo porque ya había llegado a su límite después de tantos años de escuchar y callar? ¿O había algo más? ‘ A veces eres tan idéntica a mamá. ’ Hay acidez en su voz, incluso cierto rencor abrazando sus palabras. Porque así como sentía escuchar a su abuelo hablar a través de Saeran, de alguna extraña manera podía sentir a su madre a través de Nari. Esa expresión que acusa sin necesidad de utilizar palabras. Y eso, eso era lo que más calaba. ‘ De cualquier modo ¿por qué seguimos engañándonos todos? ’ Añade, con una calma que contrasta con la dureza en su voz. ‘ Es obvio que no existe confianza en esta familia desde hace mucho tiempo, por más que intentemos engañarnos. ’ / @wooynseok .
era extraño presenciar un momento donde sus hermanos actuaran con desdén el uno con el otro, así que enfoque se mantiene en ellos. trata de descifrar si es un simple desacuerdo por cómo han manejado la situación, o si había algo más profundo. sinceramente, esperaba que fuese lo último. estaba harto de ver ese vínculo fortalecerse. sin inmutarse por la mención de la compañía, no hace más que poner los ojos en blanco. era inútil. la pregunta nunca había sido quién heredaría los bienes, sino cuándo iban a darle a saeran ese poder. sin embargo, tal vez sí existía algo de inseguridad ahora que todo estaba yéndose al carajo, considerando su forma de reaccionar. hubiese pensado que seongho sería el primero en recurrir a la agresión física como de costumbre, que en su lugar fuera saeran casi lo hace reír a través del dolor que recorrió su cuerpo por la colisión contra el suelo y el golpe en el rostro. ¿no se enaltecía siempre por el buen control que tenía? parecía que hasta el mayor de los seok estaba atravesando por una crisis. y, mientras su boca percibe el metálico sabor de la sangre, desea que siga así, que cualquier momento de serenidad le fuese arrebatado. ‘ eres igual de repugnante que él ’ no había necesidad de aclarar que se refería a su abuelo, el desprecio que impregnaba sus agitadas palabras era suficiente para evidenciarlo. por ende, ni siquiera duda en conectar su puño con el costado de la cabeza impropia, la zona que mejor alcanzaba dada la desventaja en posición. con su otra mano, busca zafarse de ese aprisionamiento, aferrándose y tironeando del cuello de su camisa para invertir los roles. había torpeza en movimientos, pero eran frenéticos. ‘ me das tanto asco ’ masculla. los periodistas, las demás personas presentes e incluso sus hermanas pasaron a un segundo plano. estaba dejando salir la frustración que había guardando por semanas. la inmensa impotencia de saber lo que ocultaba, la irritabilidad de que todavía actuara como si fuera superior a ellos, la repulsión de que quisiera que el viejo saliese libre tras cometer un asesinato. todo sucede en cuestión de segundos, pero es solo la culminación de lo inevitable. / @sseongho
Su poca paciencia estaba llegando al punto de cuestionarse cuál era su papel en todo eso. Todos los años en los que siguió los pasos del mayor intentando alcanzarlo por admiración, quería estar a su nivel porque era una manera de retribuir todo su apoyo. Pero, ¿esta siendo incongruente con sus acusaciones? ¿Era capaz de desconfiar hasta de él? No le quedaba más remedio que actuar impulsivamente con el cambio de los hechos, ya nada era como antes. Y si hubo algo que siempre envidió del mayor, nunca fue su posición de heredero ni todas las cosas que logró para ganarse su reputación, era precisamente ese favoritismo que el abuelo nunca temió en demostrar pero que Saeran nunca presumió frente a él. Del que nunca reprochó y aceptó para quedarse en segundo lugar. Hasta hoy. Las palabras atravesaron su pecho como una daga, el recordatorio que siempre estaría por debajo y que todos sus esfuerzos siempre fueron en vano. Que solo era una burla, incluso para él. Su hermano mayor podría ser irascible pero Seongho también era colérico. Y esta vez, no fue quién empezó los golpes. La escena se desarrolló ante sus ojos con una rapidez que no perdió los movimientos del mayor, ni cuando notó su puño aterrizar sobre el rostro de Wooyoung y los observó forcejear a la distancia en una pelea inevitable. Así que él también quería desquitarse con cualquiera de los dos, no miró a nadie más, ni siquiera recordó la existencia de Nari o Wonyoung en la escena cuando dio un par de zancadas firmes. Iracundo y con un objetivo en mente, se abalanzó contra Saeran para derribar su figura con un golpe seco, sin importar si su otro hermano y él estuvieran en medio de una pelea. Seongho comenzó a descargar una serie de golpes contra el mayor, cada puño que se estrellaba contra el otro cuerpo era una manifestación física del dolor y la rabia que lo consumían. " ¡Idiota! ¿Crees que puedes decir lo que quieras sin que haya consecuencias? " o es que creía que era el único que podía herir a los demás, ¿qué no iba a responderle? " ¡Tú eres el único que va destruir esta maldita familia! ". En medio de su arrebato, ya ni siquiera le importaba la idea de traer de regreso al abuelo, ¿para qué? ¿Volver a lo mismo? Todo era una farsa, era momento de dejar de fingir. ( @seonarii )
Decidir que la acusación de su hermana la toma desprevenida es poco. Está realmente impactada, casi anonadada, y un pinchazo de ira arremete contra ella, casi desconociendo la calma con que se lo estuvo tomando hace tres segundos; incluso la bebida que se deslizaba por su garganta parece perder el sabor. "¿Me estás jodiendo?" Atina a decir, con la misma impulsividad de siempre, pero un deje de irritabilidad acompañando las palabras a medida que su ceño comienza a fruncirse. "Solo era una pregunta al aire, irónica. Ah, claro— pero se me olvida que los robots no entienden el maldito sarcasmo. ¡Qué tonta!" No sabe qué es peor, si el ambiente cargado de discordia que crece a pasos agigantados entre todos los hermanos o sentirse atacada y ofendida por la única persona con la cual siempre ha odiado a discutir. Porque Wonyoung nunca dice las cosas de frente, ¡ni siquiera ahora!, cuando la oportunidad sí es la adecuada para que libere cualquier rencor en su contra. "Adelante, hermana. ¿Qué tienes para decirme?" Desafía, su voz directa y sin miedo, aunque el temblor de la rabia hace que apriete sus dientes. "Sabes que siempre he detestado tu estúpida actitud de guardarte las cosas y esperar que sea yo quien te lea la mente. Así que haznos un favor a ambas y usa esa boca para hablar con claridad, no para compararme con mamá, como si el problema no fuera conmi—" La provocación que está gestando muere en sus labios cuando lo escucha, tan fuerte y claro que resuena en el fondo de su cabeza: el grito de Saeran, el golpe que azota sin piedad a Wooyoung. Por un instante que parece eterno, con los párpados abiertos de par en par, solo puede mirar cómo la escena se desenvuelve lenta y tortuosa frente a sus ojos. Seongho uniéndose a la pelea en un parpadeo, arremetiendo contra el mayor. Entonces piensa que absolutamente todos son iguales a él, que el tenerlo lejos solo ha permitido que el odio y el rencor los consuma, los vuelva locos. Viejo de mierda, está burlándose de ella, de sus hermanos, de lo poco que habían podido rescatar de un amor que les fue negado. Y sin darse cuenta, el escozor en su garganta le quema, los ojos arden, aunque se niega a que esa humedad se materialice. "¡¿Qué están haciendo?! ¡Ya basta, Seongho!" No sabe en qué momento se levantó, lanzando al suelo la bebida que se derrama sobre la manta, corriendo desesperada hacia la escena que los dos mayores protagonizan. Apenas por el rabillo del ojo nota cómo Wooyo trata de reincorporarse y, muy en el fondo, le alivia verlo relativamente bien. Pero su prioridad es obvia. "¡Déjalo en paz, hermano! ¡Vas a matarlo!" Chilla, aferrándose con toda su fuerza a la cintura del pelinegro, intentando tirar de él hacia cualquier otro lado para separarlos. El sutil aroma de la sangre invade sus sentidos y, para ese momento, solo hay una petición que se sobrepone al ruido sordo de los golpes "¡Suéltalo! ¡Suelta a Saeran! ¡Por favor!" & ( @seokwonyo / @saeransk )
No sentía otra cosa que no fuera rabia. El dolor de los golpes de Wooyoung ardía en su rostro pero la furia lo dominaba tanto que ni siquiera le dejaba registrar el daño. Sus puños actuaban solos, impulsados por semanas de tensión contenida, de ira reprimida ¿se atrevía a juzgarlo tanto? Eran lo mismo, todos los Seok tenían serios problemas y traumas que los habían seguido por años, cada uno de ellos estaba enfermo. Golpeaba sin tregua hasta que, de repente, fue derribado. Sintió el peso encima. No fue hasta que la mirada de Seongho se cruzó con la suya que entendió lo que estaba pasando. Por un instante, se quedó inmóvil, como si su cuerpo no pudiera aceptar lo que veía. Como si en algún rincón todavía creyera que, de todos, Seongho jamás levantaría la mano contra él. No era como los otros. Era su primer hermano. Su compañero de infancia. Su único aliado real durante la crianza estricta, fría y calculada que les tocó vivir. ¿Cómo carajo llegaron a eso? La sangre bajaba por la comisura de su ceja, salpicando la tela blanca de su camisa, que ahora no tenía nada de digna, no quedaba nada digno en él. Pero ni eso lo detenía, la adrenalina estaba haciendo su trabajo para que no pudiera sentir el dolor en el momento. Entonces sus brazos, en un movimiento impulsivo, se aferraron al torso de su hermano. Como si por un segundo no peleara, como si lo abrazara. Como si hubiera una parte suya que se aferraba a lo que alguna vez fueron. Pero no era cariño lo que guiaba su cuerpo. Era impulso. Aprovechó el contacto para girar sobre sí mismo, con movimientos bruscos pero calculados, asegurándose de mantener la dirección lejos de donde estaba Nari, que intentaba desesperada separarlos. No permitiría que saliera herida por culpa de ellos, ninguna de ellas dos tenían por qué pagar lo que estaba pasando entre ellos. Con un último esfuerzo, consiguió girar y colocarse encima. Y entonces, el monstruo que había en él volvió a despertar. No era la primera vez. ¿Era algo que había tenido siempre? Esa ira que siempre tuvo que reprimir, como tuvo que controlar cada uno de sus movimientos toda su vida, ahora estaban explotando. Golpe tras golpe, una mano en camisa ajena con un agarre brusco mientras que su otro puño no paraba de moverse en contra de la cara de su hermano menor. Su rostro, antes frío y perfectamente pulido, estaba ahora cubierto de furia, desesperación y sangre. Su puño se estrellaba una y otra vez contra el rostro de Seongho, sin mirarlo siquiera. "¡¿Qué familia!? No somos nada, nunca tuvimos oportunidad." responde, porque era cierto, se había negado a verlo hasta ahora. Era una implosión de todo lo que siempre se había contenido. De la máscara de perfección que construyó durante años bajo la tutela de Seok Hyun. Él era igual a su abuelo. Exactamente igual. Formado, moldeado, replicado. Ni siquiera sabía si sus palabras, sus decisiones, sus ideas… eran realmente suyas. Si no era más que una sombra bien vestida del hombre que lo crió. Y si los demás lo odiaban por eso… bueno. Ya no había nada que pudiera hacer. Al fin y al cabo, era tarde para cambiar lo que era, tal vez por eso se aferraba tanto a querer asegurarse que sus hijos no sacaran nada de él. Pensó que Lautersee sería su segunda oportunidad. Una forma de enmendar algo, de acercarse a sus hermanos menores, de sanar… un poco. Y lo había logrado. Estaba logrando algo, eso pensaba al menos. Hasta que Wooyoung leyó ese archivo. Hasta que todo se rompió, otra vez. El grito de su hermana menor fue lo único que rompió la niebla. La escuchó, con esa voz aguda que siempre había logrado atravesarlo. Manos intentaban apartarlo, parecían desesperadas, sólo por ella, paró. Dejó caer los brazos. Cerró los ojos un segundo, y se tiró a un lado, jadeando. La sangre se acumulaba en su boca. La escupió con fuerza, manchando el césped, mientras sentía el ardor quemarle la garganta. Luego, sin decir nada, sin mirar a nadie, se apoyó con las manos y se obligó a levantarse. Cada músculo protestaba, cada hueso dolía, pero su orgullo le exigía mantenerse de pie. @seokwonyo.
Un bufido salió de sus labios sin poder evitarlo ante las palabras del contrario. “Y es eso mismo lo que demuestra cuan diferentes somos, precisamente por esa razón es que yo me lo haría” admitió con un encogimiento de hombros. “Es tu imagen, no la de alguien más y uno debería de hacer lo que quisiera con ella sin temer ofender a alguien en el proceso y si eso pasa es culpa de ellos, no tuya” lo miró fijamente a los ojos, pero antes de poder decir algo más su atención se fue hacia la pequeña niña que llego abrazando las pineras del contrario y la imagen frente a ella puso una sonrisa en su rostro ante lo adorable que era, riendo un poco ante las palabras del mayor. “Tu padre es algo amargado ¿verdad? Un tatuaje temporal no le hace mal a nadie y mucho menos si tiene algo de glitter” alzo las cejas varias veces, con la clara intención de tentar más a la pequeña. Su sonrisa creció un poco más al ver como llegaba el otro hijo del contrario, aunque también sentía algo pesado en su estómago en ver la interacción del mayor con estos, era la primera vez que lo miraba tan...relajado y todo era gracias a que sus hijos estaban cerca, era agridulce de presenciar al menos para ella, ante sus ojos el mayor en parte le recordaba a sus padres, en como cuidaba su imagen y trataba de vender la imagen de perfección ante el mundo pero ahora viéndolo ser un padre que claramente quería a sus hijos, se atrevería a decir que incluso los adoraba, le hacía ver que en realidad no era como sus padres y esos niños no tenían ni idea de lo suertudos que eran por eso. “Mucho gusto en conocerlos Jumin y Nari” les sonrió un poco más, sacándose esos pensamientos de su cabeza para poder concentrarse en estos, riendo un poco más ante la protesta de la pequeña, claramente tenía el carácter de quien compartía nombre. “Gracias, me alegra saber que no he perdido la magia de las hadas, aunque tu eres mucho más bonita que yo” le siguió el juego a la pequeña e incluso le guiño el ojo antes de ver al niño que aun la mirada con desconfianza. “¿Tu debes de ser un guerrero verdad?” pregunto algo insegura, no solía tratar con niños. Alzo la mirada hacia el mayor por unos momentos. “No les pasara nada si los dejas tatuarse algo, no tiene que ser de henna, pero los otros desaparecen una vez que los lavas con agua y jabón”
Escuchó las palabras ajenas sin atreverse a responder de inmediato. Hubo un momento breve, casi imperceptible, donde su expresión pareció vacía, como si dentro de él se formara una tormenta de pensamientos contradictorios. Era complicado a estas alturas, ya no sabía si ciertas ideas eran suyas o si eran simple repetición de todo lo que había escuchado durante años de boca de su abuelo. La voz de ese hombre seguía metida en cada rincón de su juicio, como un eco que nunca se callaba, mucho más ahora que no lo tenía cerca, sentía mucha más presión. "Lastimosamente, todo mi trabajo también depende mucho de mi imagen." dijo finalmente, sin mirarle, su voz calmada pero con un peso implícito. "No creo que me tomen en serio como heredero si la arruino." era una verdad que aceptaba como parte del costo. Porque a pesar de todo, su misión no había cambiado. Tenía que conseguir que la empresa familiar quedara a su nombre. No importaba cuántas restricciones implicara. Frunció el ceño ligeramente cuando vio a la chica tentando aún más a su hija con el asunto del tatuaje. Nari ya daba pequeños brincos de emoción, claramente intentando convencerlo con esos ojitos que siempre sabían dónde golpear. "No es que sea amargado." le dijo a la morena, cruzando los brazos. "Es que soy responsable." pero incluso mientras lo decía, ya sabía que estaba perdiendo esa batalla. Ladeó el rostro hacia ella con una ceja alzada. "Si en veinte años mis hijos están cubiertos de tatuajes, voy a culparte a ti." dijo, aunque el tono claramente era una broma. Incluso sus labios se curvaron un poco, divertido. Era raro compartir esa versión suya con alguien externo a su familia. Mostrándose mucho menos, rígido. Vulnerable, incluso, dejando ver tan libremente que tenía dos enormes debilidades, sus pequeños. No era algo que hiciera seguido, pero con Safiye no se sentía incómodo. Y ver a Nari tan cómoda, tan suelta, hacía todo más fácil. La voz de Jumin lo sacó de sus pensamientos, el niño le informaba a la mayor que le gustaban más los ninjas pero no se quejaría de ser un guerrero si puede montarse sobre algún dragón. Saeran sonríe mientras observa nada más, después mirando cuando ella le dio la explicación, claro que los niños no tardaron en empezar a pedirle que les diera permiso. Tardó unos segundos más, pero al final, decirle que no a esos dos siempre se le hacía imposible. Suspiró, resignado, y asintió. "Está bien… pero que sea en el hombro o la parte superior del brazo, donde se pueda cubrir fácilmente. Y muy pequeño." apenas terminó la frase, la niña soltó un grito agudo y feliz antes de lanzarse a abrazarlo con fuerza, diciéndole que lo amaba antes de salir corriendo hacia Safiye y tomar su mano con toda la confianza del mundo, pidiéndole que le ayude a escoger un diseño con mucho glitter, diciéndole que deberían las dos ponerse algo que muestre que son hadas mágicas. No pudo evitar sonreír mientras ponía suavemente sus manos sobre los hombros de su hijo. "Vamos, te conseguiré uno de dragón a ti." le dijo en voz baja, guiándolo con cuidado hacia el puesto para ver los catálogos de diseños.
víctima de alegría y ternura, se permite esbozar una sonrisita al presenciar escena. observa intercambio un poco más, maravillado con sencillez con la cual rostros de infantes se iluminan, o la ligereza de invitación que hija acepta sin dar espacio a dudas. mirada finalmente abandona pequeñas figuritas que se disponen a atender sesión de arte, enfocando atención en masculino a su lado. no solo es veloz en interceptar sinceridad foránea, también en complementarla mientras propina asentimientos concordantes en su dirección. ' no me molesta. de hecho, agradezco que lo mencione, ella también necesita amistades de su edad. ' y si extrovertida personalidad le permite desenvolverse con confianza alrededor de otros infantes, brillo que adquieren ojitos de hija al encontrar alguien de su edad con quien jugar, es genuinamente diferente. ' arin tiene seis. ' casi nula diferencia es factor importante en dinámica cuando, supone que euforia recae en algo sencillo de deducir con un vistazo general a ambas. incluso al sostener conversación con el otro, alcanza a escuchar suaves risas cómplices que originan un ambiente agradable. le alegra saber que, a pesar de conflictos que han rodeado a familia desde san valentín, pequeña puede desligarse de conflictivo entorno cargado de preocupaciones y estrés. ' es lindo. ' abre ojos, víctima de bochorno y nervios. ' su nombre, me refiero. lo siento. ' opinión, aunque genuina, no ha sido más que un involuntario impulso. ' seguro es raro de escuchar. ' admite. ' soy escritor, me gustan los nombres con buen equilibrio de pronunciación y significado. ' justifica de forma casi atropellada, como quien se apresura ante una situación bochornosa. ' lamento si ha sonado extraño de mi parte. ' pensamiento expuesto logra dejarle en vergüenza de forma efectiva, mas reconocimiento de apellido ajeno, no pasa desapercibido. ' espero que la prensa no les haga pasar un mal rato, sé lo agobiante que puede ser. ' genuino deseo nace de propia experiencia con ello, mantener a hija lejos de los ojos curiosos, de periodistas desesperados por una primicia, no era una tarea sencilla. ' yuh minjun. ' corresponde cordialidad, dedicando una sonrisa pequeña a contraparte. ' ¿cómo se llama su hijo? ' aún víctima de agobio gracias a confusión, mirada se moviliza a pequeño en periferia.
Mantenía la vista en su hija, una expresión tranquila pero atenta en su rostro mientras observaba cómo Nari reía, tomándole la mano a Arin con toda la emoción de quien acababa de encontrar una nueva mejor amiga. Era casi automático, pensó con un dejo de ternura. La niña siempre había tenido esa facilidad para conectar, esa calidez que hacía que se pudiera llevar bien con casi todos. Su mirada se deslizó con suavidad hacia su hijo, sentado a unos metros de distancia, concentrado en su pequeño mundo, sus pinceles en mano mientras plasmaba animales diminutos entre las flores que dibujaba con meticulosidad. Siempre tan reservado. Ante las palabras del masculino a su lado, le dirigió la mirada, escuchando con atención antes de asentir con suavidad. "En ese caso, tal vez podríamos ponernos de acuerdo en otros días para juntar a las niñas a jugar." ofrece, pues está seguro ambas podrían beneficiarse de ello. "Mi hija todo un mundo de fantasía en casa que seguro le gustaría mostrarle a Arin o podrían ir a patinar." una pequeña pausa, apenas ladeando la cabeza. "Y claro, usted también está invitado. Aunque le advierto... no suelo hablar demasiado, pero soy bueno escuchando." advierte, pues le solía ver como un hombre de pocas palabras, usualmente gruñón, tampoco se llevaba muy bien con los padres de los amigos de sus hijos en Corea, así que sólo se adelantaba, aunque realmente si entraba en confianza sí solía hablar bastante, pero era complicado. Sus cejas se alzaron ligeramente al escuchar lo que dijo el otro, dándose vuelta un poco hacia él mientras lo observaba explicarse con torpeza, aquella sonrisa ladeada dibujándose en sus labios al ver los nervios asomándose. Un poco adorable, si era honesto. Suelta una leve risa. "Está bien." le dice para que pudiera tranquilizarse. "Prefiero compartir con personas que dicen lo que piensan, aunque... no voy a mentir, no esperaba escuchar eso." pues creí que nadie antes lo había dicho fuera de su madre y abuelo, que decían que tenía un buen nombre. "¿Qué tipo de escritura haces?" cuestiona con curiosidad. Se encogió de hombros comentario, la prensa siempre había sido molesta, con este escándalo que los seguía, era de esperar que se iban a poner peor. "Es imposible que no molesten, pero tengo buena seguridad y un equipo increíble de relaciones públicas. Estaremos bien." una mentira blanca, apenas dicha con convicción. Él sabía que no todo iba como debía, pero tampoco tenía energía para quejarse en voz alta, mucho menos con alguien que acababa de conocer. Cuando el otro compartió su nombre, arqueó una ceja, asintiendo. "Lindo." regresa cumplido mientras que le sostiene la mirada, aunque no añade ninguna explicación después. La pregunta que vino después lo hizo girar la vista hacia su hijo, que seguía con el ceño fruncido en concentración mientras agregaba alas diminutas a una mariposa. "Se llama Jumin." informa. "Es mucho más callado al principio." explica brevemente. Volvió su vista al chico frente a él. "¿Arin es tu única hija?"

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no hace ni el mínimo intento por evitar el sonido de sutil fastidio que produce su garganta, levantando la cabeza para observar a su ahora interlocutor, antes de mirar a su alrededor, donde solo había asientos vacíos al lado de rostros que no reconocía. "veo un par de lugares vacíos," contradice con una sonrisita odiosa comenzando a elevar comisuras, señalando con un gesto de su barbilla hacia donde hay varios locales. no es difícil comprender el por qué resulta ser la mejor opción; el también hubiera buscado a alguien del club. no dice más cuando ya está moviéndose un poco más, silenciosamente otorgando más espacio al mayor, antes de volver a recargar su cabeza en su improvisada almohada. "¿vas a tomarte toda la botella? debes estar en el humor adecuado para un carnaval..."
Rodó los ojos ante el comentario del otro, con una expresión que rozaba entre la exasperación y el fastidio genuino. Lo miró de reojo, dejando que el silencio lo acompañara unos segundos antes de soltar su respuesta. "Pensé, erróneamente, que al menos sería menos molesto tenerte de mi lado porque estarías callado." dijo con tono seco, sin molestarse en suavizar sus palabras. Levantó la copa y le dio un trago largo, como si necesitara más que paciencia para soportar la situación, no de su acompañante, pero de todo lo que estaba pasando en su vida últimamente, nada le estaba funcionando y no le gustaba nada, estaba acostumbrado a tener el control sobre todo. Cuando escuchó al chico hablar de nuevo, giró lentamente el rostro hacia él. "No me gustan estos eventos" dijo finalmente, con voz más baja. "Y mucho menos cuando no hay nada que celebrar... ¿Vas a querer? No me la voy a acabar, obviamente."
"soy maestra y hay una cosa que se llama ética, controlar mis impulsos con este juego me mantiene empleada, no voy a sacrificarme por una vieja bruja que está criando a un engendro." réplica, dando suaves golpecitos sobre uno de los globos que agarra. es cuidadosa para evitar un accidente incluso si el pelinegro insinúa que es una cobarde. dirige mirada a los niños, quienes esperan turno para participar en el juego. si no fuera por ellos estaría tardándose una hora mínimo, sólo para molestar, pero opta por hacerse a un lado, cediendo el espacio para los tiros. "adelante." habla nuevamente, una vez que sale del camino. "¿no les vas a dar el ejemplo?"
Soltó una pequeña risa ante el comentario de la chica, no pensó que lo que fuera a decir tuviera sentido, pero tiene un punto. "Yo no podría lidiar con tanto... los padres de los niños que son amigos de mis hijos son insoportables." menciona, pues es cierto. Desvió la mirada hacia donde los pequeños se preparaban para lanzar sus globos de pintura. Observó cómo ella se movía, haciéndoles espacio. El mayor dio un par de pasos hacia atrás, como si supiera exactamente hasta dónde podía acercarse sin ser víctima de una salpicadura. Increíblemente, su ropa seguía perfectamente blanca, intacta, a pesar de estar alrededor de los pequeños mientras pintaban."Mis hijos son más que capaces de lanzar un globo." añadió con tono burlón. "Pero si hoy tienes ganas de enseñar, siéntete libre de darles un tutorial. Quizás hasta te aplaudan."
le cayó mal desde que abrió la boca y, aún si quiso regalarle una de sus sonrisas carismáticas, fue inevitable la forma en la que se dibujó una que demostraba algo de desdén. pensó que tal vez no valdría la pena mantener ciertas apariencias con todos los asistentes del evento, ¿qué es lo peor que puede pasar? pensó en su guardaespaldas, quien lo miraba a unos breves metros de distancia, y tuvo que soltar un breve suspiro. pronto distrajo con la presencia de la niña que, a juzgar por sus palabras concluyó que 1) era hija de aquel imbécil y 2) era más amigable. ignoró la ilustración de los niños, pero les regaló una pequeña sonrisa, inclinándose levemente, aunque no lo suficiente como para quedarse de cuclillas. ‘ qué lindo está ’ les dijo, con amabilidad. ‘ ¿quién te crió? ’ inquirió, refiriéndose específicamente a la niña que lo defendió. ‘ imagino que no fue él, ¿es tu padre? ’ continuó, echándole un vistazo al tipo. ‘ vaya, no se parecen en nada ’ jugó, su sonrisa mostrándose un tanto más filosa. ‘ cualquier otra persona pensaría que tu madre quizás tuvo una aventura con otro hombre ’ concluyó, incorporándose para mirar al sujeto una vez más, antes de dar un paso hacia atrás, esperando una respuesta violenta por parte del sujeto. cualquier cosa que fuese a pasar, él quedaría mal por dar el primer golpe, y su guardaespaldas se encargaría de lo demás.
Observó la escena con una sonrisa divertida bailándole en los labios, brazos cruzados con comodidad mientras su mirada seguía a Jumin interponiéndose entre su hermana y el desconocido como si fuera un diminuto pero determinado guardaespaldas. El pequeño le tomó la mano a Nari con toda la seriedad del mundo, murmurando algo sobre ir a jugar con las niñeras mientras la alejaba del sujeto con paso firme. El surcoreano dejó escapar una suave risa, ladeando el rostro para volver a mirar al masculino con un brillo afilado en la mirada. "¿Un simple 'no' quiebra tanto tu orgullo como para querer arremeter contra una niña de cinco años?" preguntó con tono ligero, casi amistoso, aunque la burla en su voz era imposible de ignorar. "Vaya hombre patético." la carcajada que soltó fue breve pero genuina, claramente entretenido por la explosión emocional ajena. No era todos los días que alguien se derrumbaba tan fácil. No estaba preocupado por Nari. Tristemente, ser una figura pública le había enseñado que sus hijos estarían expuestos a comentarios malintencionados desde pequeños. Era por eso que había dedicado tiempo a prepararlos. Palabras como esas no los romperían. No ahora, y si él podía evitarlo, no nunca. Volvió a mirar al otro con una sonrisa más marcada, casi como quien lanza un anzuelo sólo por diversión. "Y por si te quedaba la duda, sí, es mi hija. Muchas cosas se pueden lograr cuando no eres un ebrio que vive buscando aprobación ajena y hace un berrinche cada vez que le dicen que no... ¿Qué pasa? Son como las once y hasta acá huele el alcohol que te has tomado." sacudiendo la cabeza con fingida pena.
ah, quizá debería cambiar sus lentes, claramente no estaban funcionándole si no se percató de la presencia del mayor. había creído que, entre tantas personas, iba a poder evitarlo. no obstante, debe admitir que se alegra de ver a sus sobrinos. esboza una sonrisa genuina, dedicándosela a ambos, diestra despeinando el cabello de nari en gesto de cariño. ‘ claro que pueden elegir uno para mí ’ y, lanzando vistazo a su hermano, procede: ‘ ¿no creen que su papá también debería ponerse algo? los dos podríamos hacernos un tatuaje con glitter. unas flores o unas mariposas, ¿qué dicen? ’ propone con falsa inocencia. era bastante probable que sí estuviese mal de la cabeza.
Borró al instante la sonrisa burlona que se dibujaba en su rostro apenas las palabras de su hermano llegaron a sus oídos. Su mirada se deslizó hacia sus hijos, que ya saltaban en su lugar con emoción, los ojos brillando ante la idea de poder escoger tatuajes para ambos. Jumin ya discutía con Nari sobre qué flores elegirían para ellos, mientras ella insistía en que las mariposas eran mil veces mejores. El mayor soltó un suspiro largo, su mano deslizándose lentamente por su rostro. Si había algo que podía doblegarlo sin demasiado esfuerzo, eran esos niños. Eran su punto débil. Con resignación marcada en cada gesto, asintió lentamente, y giró la cabeza hacia su hermano. "No se vale usar a mis hijos en mi contra." murmuró, entrecerrando los ojos con una ligera molestia que se tuvo que borrar rápidamente ya que los niños regresaron, diciéndoles que habían elegido un tatuaje de puro glitter de una mariposa encima de una rosa. "No puede ser."
Increíble, simplemente alucinante. "¿De quién fue la brillante idea de esta reunión?" No se dirige a nadie en particular, pero inevitablemente, su mirada recae sobre la única persona que no se pronuncia respecto a nada: su hermana. Silenciosa, tan quieta como si estuviera meditando, Nari la observa con una ceja arqueada y los hombros encogidos. ¿Fue cosa de ella? ¿Fue idea propia? No está segura de haberlo sugerido, o tal vez sí; con ese intenso deseo que siempre tiene de sacar de sus casillas a los mayores. Pero honestamente, ella solo quería jugar con sus sobrinos y disfrutar del carnaval, no verse inmiscuida en una pelea de egos y resentimientos que no han dejado de aflorar desde la gala. No la malentiendan, es fiel partidaria de decir siempre las verdades a la cara, mas no en un día donde ella lo estaba pasando tan bien. "Miren lo que ocasionaron, por eso nunca podemos tener nada bonito". Señala acusadora a Seongho y Wooyoung, apuntándoles con el índice. "¿No ven que Saeran está así de cerca de seguir los pasos del señor músculos y tener un colapso mental? No le arruinen el glamour a mi pobre hermano". De inmediato, casi junta ese mismo índice con el pulgar, aproximándolos tanto como puede para 'ilustrar' su punto. Sabe que no debería opinar ni entrometerse, que tras labios cerrados no entran moscas; sin embargo, para la señorita que nunca ha aprendido a callarse, este es otro de sus inevitables mecanismos para sobrevivir un día más a la desastrosa dinámica familiar que parece nunca tener fin. Porque los Seok no conocen lo que es la paz, al parecer. & ( @seokwonyo )
La escena transcurre frente a sus ojos como una mala película que está obligada a ver, con la cabeza recargada sobre una de sus manos con evidente cansancio. Mirada que va de uno de sus hermanos al otro, limitándose a solo escuchar o ver sin emitir argumento alguno. Se había prometido a sí misma que no iba a meterse en ninguna de los diálogos o discusiones de sus hermanos; desde el arresto de su abuelo todo se había vuelto más tenso y estaba completamente agotada de lidiar con ello. Pero es la insinuación de Nari lo que la hace reaccionar. Tal vez no había sido una acusación con todas sus letras ¿pero esa manera en que la estaba mirando? Para Wonyoung estaba bastante implícito. Y esa era la gota que colmaba el vaso que venía sosteniendo desde hacía demasiado tiempo. ‘ Claro. ’ Su voz fue tan suave como afilada, en todo momento manteniendo la vista sobre su hermana. ‘ Porque no tengo nada mejor que hacer que estar aquí escuchando sus peleas y ridiculeces. ’ Hubo un momento, apenas un instante, donde pensó en retractarse. En sonreír para suavizar sus palabras o disculparse de algún modo. Pero no lo hizo, no esta vez. ¿Por qué le pesaba tanto la acusación de Nari? ¿Era solo porque ya había llegado a su límite después de tantos años de escuchar y callar? ¿O había algo más? ‘ A veces eres tan idéntica a mamá. ’ Hay acidez en su voz, incluso cierto rencor abrazando sus palabras. Porque así como sentía escuchar a su abuelo hablar a través de Saeran, de alguna extraña manera podía sentir a su madre a través de Nari. Esa expresión que acusa sin necesidad de utilizar palabras. Y eso, eso era lo que más calaba. ‘ De cualquier modo ¿por qué seguimos engañándonos todos? ’ Añade, con una calma que contrasta con la dureza en su voz. ‘ Es obvio que no existe confianza en esta familia desde hace mucho tiempo, por más que intentemos engañarnos. ’ / @wooynseok .
mirada se desvía hacia un costado, una de sus comisuras alzándose en ironía después de presenciar el intercambio entre los cuatro. el estrés había aumentado en los últimos días con brusquedad, y esas eran las pruebas de cómo le afectaba a cada uno. suponía que, luego de años de guardar silencio bajo la presencia del patriarca, todos tenían bastantes cosas para decir ahora, incluyéndose. capta a una pareja a unas mantas de distancia, degustando cómodamente un par de frutas, la envidia por esa calma provocando que prefiriera regresar visión hasta el mayor. ‘ ¿por qué tanta prisa para que salga? seongho tiene razón, sin el abuelo, tú pasarías a heredar todo, ¿no es lo que siempre quisiste? ’ además, su madre no estaría a la cabeza de la empresa por mucho y los objetivos de saeran eran conocidos por cada empleado y accionista en ella, no tenía ninguna duda de cuáles eran sus prioridades. ‘ ¿o te tiene amenazado? ¿si no lo liberas pronto te lleva a la celda junto con él? ’ su timbre casi derrocha burla. sabe que no es así, no cuando éste era su favorito. aunque, había quedado evidenciado, seok hyun no tenía lealtad hacia nadie. había una posibilidad de que quisiera salvar su propio pellejo lanzando a alguien más a la hoguera. ojos se clavan en seongho en consecuencia, pretendiendo entusiasmo al formar una sonrisa, como si acabara de pensar en la mejor idea posible. ‘ ¡ah! con saeran en prisión, el ganador serías tú. tal vez te convenga, ¿cuándo volverías a ganar algo otra vez? ’ / @sseongho
No sabía de quién fue idea de esa reunión, asistió porque era un idiota que todavía recibía órdenes. Pero, estando allí escuchándolos se preguntó si de realmente tenía que seguir en esa farsa, si a todos les importaba la familia que compartían. Sí, eran familia siquiera. Notó a la figura de sus sobrinos desaparecer, ¿es que Nari era una tonta para traerlos a la reunión? ¿Esperaba que jugaran todos a la familia feliz? Y se suponía que él era a quién no le funcionaba el cerebro, pfff. Se quedó callado, fingiendo que atendía el contenido de la lata de su botella mientras se percataba que ahora estaban solos. No desvió la mirada de su hermano mayor una vez que escuchó su nombre, soltando una risa burlona. " Sí, ríete. No me importa. No digas que estás yendo por cada contacto por simple amor, suena ridículo incluso para ti " ¿Para que iría? ¿No era una pieza prescindible a ese punto? Seongho aventó la lata en dirección de su hermano mayor, no tenía a dónde más dirigir su ira pero sus hermanos no ayudaban a contener su enojo. Quizás el problema era él. " Vaya, Wonyo. ¿Apenas te das cuenta que no hay confianza en esta familia? ¿En que mundo crees que estamos? " giró su atención a la fémina, seguía molesto con ella. Pero era simplemente su raciocinio apenas rozando su psique diciendo que no ceda ante ninguna provocación, cuando, por arte de magia. La voz de Wooyoung llegó hasta sus oídos, impulsado por el enojo a ponerse de pie a la primera oportunidad, llegando hasta dónde estaba el menor para tomarlo por la camisa. Amenazante. " Dilo de nuevo. ¿Te hace sentir bien sentirte un santo? Solo tienes esa maldita lengua para decir estupideces, ¿no quieres que te la corte? " ( @saeransk )
Atrapó la lata al vuelo, su mirada endureciéndose en cuanto sus dedos se cerraron alrededor del metal frío. Sin pensarlo demasiado, la devolvió de un lanzamiento rápido, con mucha más fuerza. Su mandíbula se tensaba visiblemente, y había una sombra oscura en su mirada cuando fijó sus ojos en Seongho. "No me importa si me crees o no." soltó, la voz baja pero impregnada de veneno. "Yo fui el único que conoció al abuelo de verdad. ¿Por qué te sorprende tanto? Al final, es normal que yo lo quiera... Él sólo me quiso a mí." cada palabra estaba impregnada de un resentimiento que le causaba escuchar que hablara así de él, el hermano con quien más compartía y confiaba, ahora las palabras se escapaba sin filtro. Su mirada se deslizó pesadamente hacia Wooyoung cuando este volvió a hablar, y el desprecio que Saeran sentía por lo que decía era palpable en el aire entre ellos. Rodó los ojos ante el comentario de sus hermanas, un gesto breve antes de que su atención volviera a su hermano menor. El corazón le latía con fuerza en el pecho, los latidos ensordeciendo las voces de los demás. "¿De verdad eres tan idiota que no te has dado cuenta hasta ahora?" escupió, su tono grave y cruel. "La empresa siempre iba a ser mía, no necesitaba que el abuelo se fuera para eso." espeta. El sonido de la conversación de los demás se volvió un eco distante. El mayor solo podía ver la expresión de Wooyoung, tan cargada de burla, tan insoportable. Algo dentro de él simplemente se rompió. Sus manos, temblando de furia contenida, se cerraron en puños sobre la manta No hagas una escena. No hagas una escena. Es un lugar público. Se lo repitió, una y otra vez, pero las provocaciones siguieron llegando como dagas bien dirigidas. Y entonces todo se volvió negro. "No tienes ni puta idea de cuándo cerrar esa maldita boca ¿verdad?" rugió, su voz cargada de una furia que no se molestó en disimular. En un solo movimiento, Saeran se abalanzó sobre él, su ventaja clara al estar más cerca. Con una mano aferró la camisa de Wooyoung, forzándolo a quedar atrapado contra el suelo mientras que su otro puño encontró su blanco: el rostro de su hermano. El golpe resonó, no había paciencia en sus movimientos, ni estrategia. Era pura rabia, la acumulación de estas semanas de presión, de frustraciones, de sentir como todo lo que parecía tan bien construido en su vida se venía abajo. @seokwonyo.

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En una de las orillas de la manta, sentada con la espalda recta y las piernas cruzadas en posición de loto, abraza uno de los almohadones contra su cuerpo. Un escudo que había buscado de manera inconsciente, como si este pudiera ayudarle a esconderse realmente. No participa en la conversación que se desarrolla entre sus hermanos, pero escucha atenta a cada una de las palabras dichas. No hay reacciones de su parte, ni a favor ni en contra de las palabras dichas. Está con ellos, sin estar realmente. Escucha las palabras del mayor y de sus labios se desprende un bufido, silencioso, pero cargado de sarcasmo. El tono empleado y la orden dada se siente tan familiar que cala, como si el mismísimo abuelo estuviera manifestándose a través de Saeran. ‘ Como si alguna vez hubiéramos tenido opción. ’ Es casi un murmullo, y está en el punto más alejado de la manta, por lo que duda mucho que la hayan escuchado. Pero su queja deja ver los años de hartazgo y cansancio. Siempre el mismo discurso, siempre quedar bien ante los ojos de todos. Ella misma lo ha pregonado, y lo sigue pregonando en la actualidad, como una instrucción adquirida. ‘ No podemos evitar que hablen de nosotros. ’ Esta vez su voz es más clara, más presente. ‘ Solo asegúrense de que sus titulares no se basen en hechos reales... o comprobables. ’ / @seonarii .
Nari libera las pequeñas manitas, dándoles un empujoncito amistoso para que corran hacia su padre. "Pensé que las caras largas las superamos hace unos días". Falsa broma abandona sus labios, sintiendo el peso del tenso momento un tanto más abrumador de lo normal. No le gusta esta asfixiante sensación ni las miradas ajenas clavadas sobre ella, como si fuera la única capaz de cometer un error; inevitablemente, su estado de ánimo empeora en el fondo y para desquitarse, deja caer la mochila en medio de la manta tras acercarse, abriéndola para sacar las bebidas. "¿Salir mal en las fotos? Estás ciego, Wooyo. Esa es una habilidad exclusiva de Seongho". En venganza por comentario de su segundo hermano, responde sacándole la lengua y tomando su lata de refresco, buscando un espacio lejos de Saeran y Wonyo; únicos capaces de hacerla sentir molesta cada vez que intentan reprenderla como a un infante. "Ningún sobrino saldrá en las noticias, lo juro. El tema de los periodistas..." Se encoge de hombros, la bebida generando un sonido burbujeante al abrirse. "¿En serio tenemos que seguir escondiéndonos? No quiero decir que vayamos a buscarlos, ¿pero vivirán así de paranoicos por toda la eternidad? El viejo no va a salir muy pronto de esa celda, supongo". & ( @wooynseok )
la tensión no tarda en cubrirlos, no siendo una novedad. suspirando en resignación, se reclina hacia atrás, apoyando manos sobre la manta. una posición más cómoda para continuar con esa reunión familiar que, por las caras de los demás y la propia, nadie quería. ‘ ¿piensas que no saldrá? ’ y pese a desear que se pudra en esa celda, sabe que no puede darlo por hecho. creía a seok hyun capaz de muchas cosas, que encontrara la forma de salir impune de un asesinato no sería una sorpresa. ‘ saeran está haciendo todo lo posible para tenerlo de vuelta con nosotros, no le quites el ánimo ’ lanza mirada de soslayo hacia éste, sin siquiera tratar de ocultar el tono burlesco con una pizca de molestia. se disculpa mentalmente con sus sobrinos, esperando que el nombre de su padre pasara desapercibido por sus oídos. ‘ no tienes que esconderte, solo no los provoques ’ pues parecía que los periodistas estaban por todos lados, ansiando verles dar un paso en falso para echar más leña al fuego. ‘ aunque el que nada debe, nada teme, ¿no? ’ bastante hipócrita viniendo de su parte, pero, con los reflectores encima, siente que es cuestión de tiempo para que otros secretos y comportamientos salieran a la luz. encogiendo sus hombros, vuelve a enderezarse, robándole una bebida a nari y abriéndola para darle un sorbo. / @sseongho
A medida que iba pasando los segundos terminó por comerse la manzana en lo que observaba a sus consanguíneos y dejó el resto en un espacio junto en la manta, alargando su brazo así como su cuerpo para alcanzar una de las latas que ha traído la más pequeña. No sabía que esperar del resto de sus hermanos. Todos eran idiotas. " Quisieras, Nari. No seas envidiosa, por eso no creciste nunca " gruñó con enfado mientras abría la bebida y el sonido burbujeante llegó a sus oídos, sorbió con todas las ganas para saciar su sed. Sin lograr relajarse, la posición que adoptó sobre la manta parecía que estaba pasando un gran momento. La idea que sus sobrinos estaban allí, le recordaba constantemente que debía callarse, morderse la lengua. Ni el comentario de Saeran pidiendo calma o la desfachatez de Nari con respecto al abuelo, lo provocó tanto como cuando Wooyoung abrió la boca. Rodó los ojos, soltando una risotada cargada de falsedad. " Wooyo, ¿Extrañas tanto a tu abuelo que ya quieres que vuelva? Con eso de que no te lo sacas de la boca " le envió una mirada de desprecio a su hermano menor. " ¿Saeran traerá de regreso al abuelo? " siguió ahora, hablando al aire como si fuese un gran narrador. Manteniendo una expresión menos exagerada pero juiciosa. Creía fielmente que nadie se preocupaba por Hyun Seok de manera genuina. " Quién sabe, es la ocasión para quedarse con todo, ¿quién desaprovecharía la oportunidad de oro? " Oops, sí. Mierda. No logró callarse al final. " Sí lo pensamos... El que sale ganando eres tú " señaló con la lata de su refresco al hermano mayor a la distancia y luego, prefirió llevar objeto a sus labios para dar otro sorbo como si nada. ( @saeransk )
Dejó de prestar atención, en su mayoría, a la plática de sus hermanos, enfocándose en los niños que, con entusiasmo, le contaban los juegos a los que habían jugado y todo lo que habían hecho en el festival. Se permitía sonreírles, respondiendo a sus historias con gestos animados, realmente intentando aferrarse a esos momentos de armonía. Sin embargo, esa burbuja de calma se rompió de inmediato en cuanto escuchó cómo Wooyoung le mencionaba. Le lanzó una mirada seca, una advertencia muda, pero decidió no responder… al menos hasta que Seongho abrió la boca también. El filo en sus ojos fue inmediato, helado y filoso, la paciencia que trataba de mantener por respeto a sus hijos rompiéndose sin remedio. Siempre que los niños estaban presentes intentaba ser otra persona, alguien más templado, más amable. Pero era imposible, simplemente imposible, contener la chispa de resentimiento cuando miraba a Seongho y escuchaba las palabras que salían de su boca. "Claro... Me conviene más que no esté el que me quiere dar todo." el sarcasmo es evidente, evidenciando la completa estupidez que el menor había dicho, al menos a su parecer. Se notó el peso en su voz, no iba a mostrar debilidad, la mantenía bien ocultada, pero su abuelo era quien le había criado, haría cualquier cosa por él y su ausencia le dolía. Sin embargo, su mirada se suavizó en cuanto bajó los ojos a sus hijos. Notó la confusión en sus pequeños rostros y, casi en automático, dibujó una sonrisa cálida para ellos. "¿Todavía no se han subido a la rueda de la fortuna?" preguntó con una voz mucho más dulce, levantándose para ayudarles a ellos a pararse igual. "¿Por qué no van ahora? ¡Tienen que tomar muchas fotos para que yo pueda verlas después!" se inclinó para besar la frente de cada uno con cariño, antes de hacer una seña discreta a las niñeras para que se acercaran y se llevaran a los pequeños, asegurándose de que se alejaran lo suficiente. Cuando se sintió libre de su presencia, se giró para ver directamente a Seongho, su semblante endureciéndose otra vez "¿Estás seguro de que vas a dudar de mí?" preguntó, su tono bajo y tenso. "Porque hasta donde yo sé, soy el único que ha estado partiéndose la espalda hablando con cada maldito contacto posible para que salga, mientras tú pareces estar en la quinta crisis existencial de la semana." @seonarii.
el ímpetu con el que deseaba arremeter contra él, empujarle, insultarle, todas esas acciones que pudieran nacer de la catarsis que necesitaba. todavía la ira blandía las espadas de sus defensas en su máximo esplendor, aún cuando los planes habían sido con un beneficio mutuo, ahora era inexistente. se podía leer en su semblante severo que no estaba para tratos suaves “justo cuando pensé que no podías caer más bajo, usas a tus hijos de escudo” le expresa entredientes inclinándose hacia él. observa infante de cabellos largos y suaviza rostro para arrodillarse ante ella. “hola, pequeña nari” la saluda en un tono que no suena al habitual que usa con adultos “¿qué tienes ahí?” le pregunta con amplia sonrisa a ver la decoración de la menor, una gran artista del arte barroco con la mixtura de colores y texturas. se acerca para rodearla con ambos brazos y estrechar la con suavidad firme, mano acaricia delicadamente puntas de cabellos que caen a espalda de la niña. ella no merecía todo lo que estaba atravesando por culpa del imbécil de su padre y el demente de su bis abuelo. pronto es el otro pequeño que arremete a sumarse al abrazo, aneliese no puede contener la risita que escapa de sus labios, quitando uno de sus brazos de nari para envolver también a jumin. aún cuando se mantenía reacio a ella, no parecía querer quedarse afuera. "¿quieren hacerme una corona los dos?" propone para entretenerles cuando acceden con pequeño grito de júbilo y se ponen manos a la obra. esa pequeña fracción de segundo en dónde ambos niños están en el campo visual de los adultos, la toma para aferrar brazo del más alto y correrlo unos pasos fuera del oído de menores. "¿decías?" inquiere eliminando cualquier rastro de ternura que había empañado su rostro con una sensación que no sabía podía tener. la maternidad era un sueño lejano, pero un terror muy presente. niños ajenos era fácil pero ¿y si no tenía madera de ser madre? ¿y si terminaba siendo como su propia madre y la responsabilidad era tan enorme que debía escapar? traga saliva eliminando ese pensamiento. "¿qué el jodido de tu abuelo es inocente?" susurra pero en su tonalidad podría hasta notarse que quería gritarle "tu abuelo sabía lo que se le venía y aceptó este circo creyendo que podíamos ¿qué? ¿taparlo y ya?" inquiere con retórica en la voz, deseaba empujarlo con todas sus fuerzas, lastimarlo, atacarlo, lo que fuera que pudiera servirle para poder sacar de su cuerpo la impotencia sobre todo el asunto "¡asesinó a astor, saeran!" los agudos de su voz se pierden entre el tono que emplea que usa sólo para resguardar a los menores. inhala profundo buscando la calma, calma que no existe. "esto se terminó" le aclara entonces metiendo la mano en su bolsillo para devolverle la caja con el anillo "mi abuelo..." pestañea luchando con las lágrimas de ira que amenazan con salir, la voz alzada del mayor entre insultos hacia ella y los seok, defendida por su madre no deja de retumbar en su mente. recordándole que había sido una imbécil por querer hacer tratos sin antes consultarles, que dejara de actuar por su cuenta ¡y tenía razón! detestaba que tuviera razón. "era por eso la cláusula ¿no?" jadea sacudiendo la cabeza, pensando que aquello era por los documentos que podrían llegar a aparecer de cualquier apellido, más no. ella había caído profundo en la trampa.
Frunció el ceño apenas las palabras de la mujer llegaron a sus oídos, rodando los ojos después con una molestia apenas disimulada. "No tenía ni idea de que me toparía contigo aquí." soltó con un deje de exasperación, su tono impregnado de una diversión irónica. "No voy a dejar de pasar tiempo con mis hijos solo por la probabilidad de que decidas aparecer a hacer coronas de flores." la diversión en su voz fue decayendo en cuanto Aneliese se acercó a los pequeños. No podía evitar tensarse, su cuerpo reaccionando instintivamente aunque su mente le asegurara que no había razón lógica para alarmarse. No era estúpido, sabía perfectamente de lo que era capaz aquella mujer, pero también era consciente de que, hasta ahora, había demostrado únicamente afecto hacia los niños. Eso no quitaba que su mera proximidad le desquiciara, pero lo permitía porque, lastimosamente, a los niños parecía ponerles contentos poder verla y pasar tiempo con ella. Sin decir mucho más, se dejó guiar por ella para alejarse de los pequeños, sabiendo bien que una discusión estaba a punto de estallar, y no pensaba permitir que los niños escucharan una sola palabra de lo que estaba por decirse. "No cometió ese crimen." dejó claro de inmediato, su voz firme porque no tenía ni una duda. "No es tan imbécil como para dejar pruebas si hace algo así." y el coreano lo creía, con todo su ser. Sabía quién era Hyun Seok: un hombre calculador, frío, meticuloso. Capaz de actos atroces, sí, de arrebatar vidas si era necesario, sin pestañear, pero jamás sin cubrir cada maldito ángulo. Jamás de manera impulsiva o torpe. "Es una trampa. No hay otra explicación." dijo en voz baja pero cargada de furia contenida, sus ojos ardiendo con esa mezcla de desesperación y convicción que lo inundaba últimamente. "Es cuestión de tiempo para que todo se arregle." tenía que ser así. Saeran no podía permitir que la familia Seok, con todo su legado, con todo lo que había costado construir y mantener, cayera. Si Hyun no salía... entonces le tocaría a él cargar con todo. La empresa, el nombre, el peso entero del imperio, porque no podía dejar que alguno de sus hermanos tomara el poder, no podía. Él era el más capaz, no tenía dudas. "Si no sale..." continuó. "El poder total recae en mí. El asiento en la sociedad será mío." inclinó ligeramente el rostro, mirándola fijamente "Todavía te conviene el trato que hicimos." claro que no lo tenía seguro, por ser su abuelo quien era acusado de eso, tal vez terminaban sacando por completo a los Seok de la sociedad, tal vez su propio secreto salía antes de que pudiera tomar el poder, y la única persona que podía ayudarle estaba tras las rejas, tal vez todo quedaba nombre de otro Seok, no podía permitirlo. Aunque lo que no dejaba ver, ni en su rostro ni en su tono, era dolor lo que esas palabras le provocaban. Claro que siempre había querido ser el heredero, era su destino, su derecho, su lugar, su abuelo lo había moldeado para que así fuera. Pero no de esta forma. No a ese precio. Hyun no era sólo su abuelo; en todo lo que importaba, había sido su padre. Y ahora lo sentía perderse entre sus dedos y no podía hacer nada más que luchar. La tensión en su cuerpo se hizo aún más evidente cuando ella lanzó esa última pregunta. Su mandíbula se tensó, sus manos se cerraron en puños breves antes de obligarse a relajarlas. No podía contarle la verdad, porque no, eso no era lo que había estado ocultando. "Olvídate del drama actual." espetó, frío, como quien arranca de raíz cualquier vulnerabilidad. "Incluso ahora, esto puede servir." sus ojos, oscuros y serios, buscaron los suyos. "Necesitas mi ayuda para ir en contra de la estrella de tu familia ¿no?" soltó sin rodeos. "¿Realmente crees que tendrás apoyo de tu abuelo? No va a pasar. Olvídate de él. Nadie de tu familia te va a respaldar. Tu aliado, tu única apuesta segura, soy yo." ni siquiera sabía si quería que este compromiso siguiera, pero era bueno tenerlo como una opción, con tal de no anunciarlo por ahora, estaría todo bien.
Está a punto de quejarse cuando ve la silueta del mayor, la mueca se detuvo cuando notó a su hermano llegar con comida. Se sentía hambriento y creyó que le tomó horas en ir a buscar algo para él. ¿Será que lo abandonó a su suerte y apenas se acordó de su existencia? Saeran quizás era capaz de conversar con las personas pero Seongho peligraba en hacer un escándalo con las pocas horas de sueño que tenía. " ¿Y no pudiste contratar una niñera? " para que pudiera estar pendiente cuando recibiera una llamada, no tenía idea dónde estaba Nari. " Los puedo ver yo, pero... " ¿Y sí se peleaban con otros niños? Sacudió la cabeza, tomando uno de los platillos, dispuesto a comer. " Mm, ¿dónde estabas? ¿Te han dicho algo? "
Soltó una pequeña risa ante la pregunta "Tienen niñeras." explicó con ligereza, mirándolo de reojo. "Nada más quería pasar un rato con ellos." siempre era así. No importaba lo ocupado que estuviera, no importaba cuántos pendientes colapsaran su agenda; al final del día, las horas que pasaba con sus hijos eran intocables. Incluso si eso significaba dormir menos o trabajar de madrugada. No iba a repetir el ciclo que su propio padre había instaurado en su vida y en la de sus hermanos. Con una ceja arqueada y una sonrisa ladina, giró su atención hacia su hermano, lanzándole una mirada divertida pero con el filo típico de sus bromas. "No estaría mal que cuidaras a los niños un par de veces de todas maneras." soltó. "Será buena práctica para cuando tengas los tuyos." le quiere molestar, pero realmente, no era mala idea. La ligereza de su expresión se desvaneció gradualmente, su mirada cayendo hacia el suelo mientras negaba suavemente con la cabeza. "Todavía no hay ni una sola noticia." dijo, su voz bajando de volumen, cargada de frustración. "De igual manera… las cosas no se están viendo bien. Probablemente sí lleguemos a juicio." no quería decirlo en voz alta, pero cada día se hacía más difícil sostener la ilusión de que todo se resolvería pronto. Y si llegaban a juicio… sabían que no había garantías. No cuando había tantas personas deseando verlos caer. "Si anuncian un juicio, puedo intentar algo pero es muy poco probable que funcione igual."
“Puede durar de una semana o dos, tiene que ver mucho el tono de piel y el cuidado que le das” explico al tiempo que alzaba la mirada hacia el contrario sin borrar la sonrisa de su rostro, claramente estaba muy emocionada de estar en ese puesto, era como estar en casa por unos momentos. “Tienen significado cuando lo hacen en bodas o en eventos religiosos, hay varios diseños para el amor, buena suerte, celebración e incluso el mal del ojo” hablo al tiempo que posaba la mirada en los diseños que había para ofrecer en el puesto. “Pero este veo que es más para festival, sin verdadero significado así que creo que me hare algo con flores” asintió para sí misma para después mirar a su acompañante. “¿Piensas hacerte uno?” pregunto claramente con sorna.
Escuchó con atención, asintiendo con un movimiento leve mientras procesaba las palabras de la mujer frente a él. No estaba completamente seguro si ese rechazo inmediato que sentía hacia los tatuajes era genuinamente suyo o simplemente algo que su abuelo había programado en él con tanta insistencia que, a estas alturas, reaccionaba de manera automática. La línea entre sus propios pensamientos y las imposiciones de Hyun Seok a veces era demasiado borrosa. Sonrió de lado, negando con la cabeza lentamente. "Lo único que me queda en este momento es mi imagen." dijo, con una especie de humor resignado en su voz. "Un tatuaje es un riesgo que no puedo tomar actualmente." dramatiza de manera bromista. Antes de que pudiera añadir algo más, sintió un golpe suave en la pierna. Bajó la mirada, encontrándose con su hija abrazándolo con fuerza, sus pequeños brazos enredados alrededor de su pierna. Nari, con esos grandes ojos curiosos, no miraba a su padre sino a la mujer frente a ellos. La niña le pregunta a la fémina si también ella podría tatuarse incluso si está chiquita. Saeran, en un acto reflejo, respondió de inmediato. "Absolutamente no." dijo, casi en tono autoritario, aunque la risa que escapó de su garganta le restó toda seriedad a sus palabras. Justo en ese momento, su hijo apareció a su lado, mirando entre curioso y desconfiado a la mujer que hablaba con su padre, el niño le pregunta quién es. "Safiye, una amiga mía." responde el coreano rápidamente, después sube su mirada a la chica. "Él es Jumin." le presentó, su voz más cálida de lo usual. Luego miró hacia su hija con una sonrisa apenas contenida. "Y esta pequeña enanita malvada es Nari." la niña soltó un pequeño bufido indignado antes de darle un golpe juguetón en la pierna, su cara enrojecida por la protesta. La pequeña le corrige, diciéndole que está pequeña porque es un hada. Acto seguido, la pequeña extendió su dedito hacia Safiye, sonriendo ampliamente, declarando que ella igual parecía ser un hada.
anatomía se detiene ante inesperado incidente, aunque expresión que porta, no se ve influenciada por molestia. pequeña que sostiene su mano evoca una suave risa, quizá hasta mostrando renovado interés en sostener pincel por su cuenta. observa mancha, regresando a pequeña cuando se dirige a él. ' no te preocupes. ' esboza una sonrisita a infante que pretende aliviar ambiente, volteándose a padre de criatura emanando misma ligereza. ' no es necesario, los accidentes suceden. ' no ve necesidad de ello, ha pasado por cosas similares gracias a descuidada naturaleza de hija. ' he pasado por toda clase de manchas en casa. ' pequeña atrapa atención al tirar de agarre, obligándole a agacharse para quedar a una altura similar e interceptar murmullo de menor. extiende corona de flores que sostiene en su mano libre, similar a la que ella lleva sobre su cabeza y que, sin dudar, ofrece a niña de edad similar al acercarse a ella. ' arin. ' llama, pero ella ya no le escucha. suspiro cansino abandona labios, observando al coreano una vez más. ' lo siento, son flores artificiales. ' explica, con clara intención de descartar preocupaciones ligadas a alergias. aunque semejanza con naturales es amplia, ha preferido usar las otras para hacer accesorio más duradero. ' quería ir a juego con alguien y, honestamente, me alegra no ser yo quien deba usarla. ' admite en dirección foránea, divertido. ' espero no le moleste el gesto. '
Había esperado alguna reacción más dramática hacia el accidente, pero al ver que no sucedía, simplemente asintió y se puso de pie. Sus ojos siguieron el pequeño intercambio entre las niñas, observando cómo su hija sonreía ampliamente al aceptar la corona de flores que le ofrecían, colocándosela con emoción antes de invitar alegremente a la otra pequeña a pintar juntas. Una sonrisa, suave y genuina, se dibujó en los labios del surcoreano ante la escena. Se sentía aliviado de verla feliz, aunque fuera por un rato, el ambiente en casa era cada vez más tenso, así que se alegraba de que pudiera dsifrutar. Su atención volvió al masculino en cuanto lo escuchó hablar, y negó con la cabeza, restándole importancia. "No es problema, lo agradezco, de hecho." aseguró con voz tranquila. "Honestamente, le hacen falta amistades de su edad. Así que si no te molesta, podríamos dejarlas pasar un rato juntas." sabía que su hija se llevaba bien con su hermano menor, con su tía, con él mismo y sus niñeras, pero era distinto ver cómo se iluminaba su rostro al tener a alguien de su edad dispuesta a jugar con ella. Se cruzó de brazos de manera relajada y preguntó con interés: "¿Cuántos años tiene tu hija? Nari tiene cinco." le cuenta, no parecían estar tan lejos en cuestión de edades, pero quería confirmar de cualquier manera. "Seok Saeran, por cierto." se presenta, imaginaba que con su apellido siendo usado como tema polémico en este momento, debía informarlo.

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— Hora del almuerzo, en la zona de pícnic y descanso ( grupal 1/1 )
"Si salgo en el periódico por las razones equivocadas, no se atrevan a regañarme". Exclama en dirección a sus hermanos, a pocos metros de la gran manta de cuadros rojos que descansa estratégicamente bajo la sombra de un gran árbol. El sonido de dos cantarinas risas resuena a su alrededor y Nari desliza la mirada hacia abajo, apretando con cariño las manitos de sus sobrinos; a quienes llevó a jugar un rato en los diversos puestos y a comprar bebidas para todos. "Un tarado reportero apareció de la nada mientras lanzábamos pétalos a los aros. Terminó tragándose unos cuantos cuando se los aventamos a la cara, digo— se los aventé. Claramente, estos adorables niños no me apoyaron". Pero Jumin y mini Nari se miraron con complicidad, sonriéndole a su tía como el trío de traviesos que son. & ( @wooynseok / @sseongho / @saeransk / @seokwonyo )
aparta la mirada de su celular al escuchar la voz de su hermana, observando así la complicidad que compartían los tres menores de la familia. dibujando una pequeña sonrisa, cejas se arquean en interrogante. ‘ ¿no se supone que debemos ser discretos? ’ recordatorio que abogados y publicistas amablemente les brindaron. pero se trataba de nari, no le sorprendía la impulsividad. aún así, no puede evitar preocuparse. los medios no estaban siendo nada amables con sus palabras los últimos días, no debían provocarlos más. ‘ dime que al menos traían los antifaces puestos, tu cara en el periódico asustaría a muchas personas ’ lo plantea como una broma, intentando mantener un sereno entorno en la presencia de sus sobrinos, buscando solo conocer los detalles del encuentro. / @sseongho , @seokwonyo , @saeransk
Su pierna derecha se movía de manera incesante, nerviosa y obsesiva, cómo todo lo que hacía últimamente a una potencia impresionante. Miró a su alrededor mientras masticaba una manzana, acción dónde decidió enfocar todo su enojo, buscando alguna señal de alguien que pudiera estar juzgándolos, podía jurar que existían momentos dónde sentía ojos sobre ellos. ¿Estaba paranoico? ¿No ha dormido bien? ¿Qué hacía en ese picnic, de todas maneras? “ ¡Qué graciosa eres, Nari! ¿Quién imaginaría que pudiera pasar? ” decidió despotricar por lo bajo, no muy bajo, pero no queriendo expresar abiertamente que estaba destinada a avergonzarlos. Pero, la presencia de sus sobrinos lo limitaba a decir lo que verdad pensaba y quería vocalizar, haciéndolo sonar como una falsa diversión. Le dio otra mordida a la manzana violentamente. “ Me sorprendería que solo fuese una vez, ¿no van a meterse al carnaval a celebrar? ” / ( @seokwonyo & @saeransk )
Estaba sentado sobre la manta, la espalda recostada en el árbol mientras su mirada no se despegaba del teléfono en sus manos. Sus dedos se movían con ansiedad, revisando una y otra vez los mismos titulares, mensajes sin responder y notificaciones que no traían más que estrés. ¿Creía que su abuelo era capaz de hacer lo que le acusaban? Claro que sí. Lo conocía mejor que nadie, según él, pero también sabía lo meticuloso que era. ¿Por qué arriesgaría tanto actuando de forma impulsiva, sin cubrirse? No tenía sentido. No con todo lo que estaba en juego. Levantó la mirada y al ver a su hermana menor acercarse, con sus hijos de la mano, su expresión se transformó. El ceño fruncido desapareció, reemplazado por una sonrisa cálida y abierta. Abrió los brazos sin dudarlo y en cuanto los pequeños corrieron hacia él, los rodeó con fuerza, apretándolos contra su pecho. Luego levantó la vista hacia su hermana, aún sin soltar a los niños. "Realmente espero no ver a mis hijos en ninguna noticia negativa." dijo con un tono ligero, casi en broma, pero era totalmente cierto. Sus ojos hicieron un rápido recorrido hacia cada uno de sus hermanos, la tensión entre todos era evidente. "Todos deberíamos tratar de pasar lo más desapercibidos posible. Nada de peleas, ni escándalos, ni hablar con periodistas, aunque estén hartos." aclara, eso último lo dice mirando a Nari, dejando claro que sus palabras estaban especialmente dirigidas a ella. ( @seokwonyo )