--No, no, asĂ no... AsĂ tampoco, Dios --Se quejĂł, cambiando de posiciĂłn una vez más para ver si de una vez por todas tomaba la bendita foto que traĂa en mente desde la primera vez que se habĂa instalado en ese lugar. NegĂł, moviĂ©ndose una vez más y tropezando con una persona al hacerlo. EntreabriĂł los labios y despuĂ©s los frunciĂł--. Lo... Lo lamento mucho.














