skryo:
Abrió la boca y la cerró un par de veces, no se le ocurrían palabras que pudieran reparar el labial (era estúpido siquiera pensarlo). “¿Le puedo comprar otro?” espetó. Quería decirlo como sugerencia, pero se había puesto a la defensiva, algo que jamás imaginó sucedería con Hyeri, ya que la chica tenía cierta habilidad para hacerle sentir como que podía ser sí mismo. Supuso que se había equivocado o que era el ambiente, cualquiera que fuera el motivo, su actitud cambio. No es que no comprendiera por qué estaba enfadada con él, si él fuera otra persona también lo estaría, pero había aprendido a nunca mostrarse como era –cosa que hizo– y ahora recordaba por qué. “Le explicaré yo, no te preocupes, y le regalaré otro igual. Solo es un objeto. Lo más terrible que puede pasar es que ¿me mate?” volvió a decir, pero las palabras de Hyeri quedaron dando vueltas en su mente. “En teoría, nunca me dijiste ‘Ryouta, no partas el labial’. Fue un accidente” aclaró, aún intentando defenderse. Y es que odiaba cuando lo trataban así, era como una bofetada en la cara.
“Pero... ¡Ese no es el punto!” exclama flojito. No quiere enojarse con él pero tampoco puede evitar el disgusto escalando las paredes de su estómago, una acidez que intentaba ventilar exhalando un suspiro pesado. O dos, de hecho, porque la segunda vez que abrió la boca fue para decir algo que nunca terminó de pronunciar. ¿Quizá si le enterraba lo que quedaba de labial en la nariz del japonés se sentiría mejor? Quizá. Por supuesto, no pondría a prueba su teoría. “¿Tengo que decirte explícitamente que no lo partas? Porque para eso tenía que tener una idea de lo que pasaba por tu mente y nunca es algo que sé” se sincera, cejas caídas y mirada triste que desviaba lejos de su interlocutor para no ser interceptada mientras hablaba. “Lo que quiero decir” hace una pausa, inhala profundamente y vuelve a comenzar “es que no puedes ir destruyendo cosas y luego pretender que las puedes arreglar sólo porque las reemplazarás con otras nuevas. No es el dinero, es el simbolismo de la acción, ¿me explico?”












