Ve a la cafetería y pide un chocolate caliente, diles que vas de parte de Remus. Espero que sea suficiente para ti, y qué de alguna manera logre endulzar tu día. Atentamente, Remus.
Esto es algo inesperado, debo admitir... pero te lo agradezco mucho. Amo el chocolate caliente. ¡Muchas gracias Remus! Sin duda ha sido un detalle genial.














