" _Cuando el arca de Jehová llegó a la ciudad de David, aconteció que Mical hija de Saúl miró desde una ventana, y vio al rey David que saltaba y danzaba delante de Jehová; y le menospreció en su corazón_ "
Esta parte de la historia.. cuando la entiendes… ya no lees esta historia igual.
La Biblia dice algo que pocas veces se menciona: Mical amaba a David, no fue un matrimonio político al principio, no fue un arreglo frío del palacio. Ella lo amaba, lo amaba cuando todavía no era rey.
Amaba al joven pastor que había vencido a Goliat, al hombre humilde que tocaba el arpa, al muchacho valiente que confiaba en Dios.
Pero la vida rompió esa historia.
El rey Saúl, padre de Mi al, empezó a perseguir a David para matarlo. La casa donde Mical creció se convirtió en un lugar peligroso para el hombre que ella amaba, y llegó una noche donde Mical tuvo que tomar una decisión: ayudar a David… o quedarse tranquila en el palacio...Ella decidió salvarlo, lo ayudó a escapar por una ventana mientras los soldados venían a matarlo.
Imagínate ese momento.Sabía que quizás no volvería a verlo.
Sabía que su vida cambiaría para siempre. Pero lo dejó ir… para salvarlo...eso era amor.
Después vino algo aún más cruel; el rey Saúl decidió arrancar a Mical de esa historia, la entregó a otro hombre, la separaron del hombre que amaba, le cambiaron la vida sin preguntarle.
Y los años pasaron... a veces la Biblia cuenta las historias en pocas líneas…pero detrás de esas líneas hay años de silencio, lágrimas y heridas, y cuando finalmente la devuelven a David… ya no es la misma mujer.
La vida puede hacer eso, puede llenar el corazón de resentimiento. Puede endurecer lo que antes era tierno.
Entonces llega la escena que leímos al inicio.
David trae el Arca del Pacto a Jerusalén.. ufff! un momento espiritual enorme.
David está feliz danzando delante de Dios con todo el corazón, no está pensando en su dignidad de rey. Está pensando en la Misericordia de Dios; pero... Mical lo está mirando desde una ventana.
Y la Biblia dice algo fuerte:
*Lo despreció en su corazón* .
Después lo confronta, se burla de él. Le dice que se comportó como alguien sin honor. Pero lo más fuerte no es lo que ella dijo. Lo más fuerte es cómo termina su historia.
La Biblia dice que Mical no tuvo hijos hasta el día de su muerte. En una cultura donde la descendencia era tan importante… eso era una tristeza profunda. Y aquí está la parte que casi nadie dice.
pero terminó *lejos* de él.
Lo amó… pero terminó despreciándolo.
Y eso, pasa más de lo que pensamos; matrimonios que empezaron con amor… pero ahora viven llenos de desprecio; familias que antes se defendían… y ahora se hieren con palabras; gente que un día admiró a alguien… pero ahora solo ve defectos.
Porque cuando el *dolor* no se *sana* … el *corazón* se *endurece* .
Tal vez Mical nunca sanó lo que vivió; tal vez nunca superó haber sido usada por su padre; tal vez nunca soltó el resentimiento.
Y cuando *vio a David adorando* … en lugar de *alegrarse* … lo *despreció* .
Y aquí está la lección que atraviesa el corazón.
El desprecio es más peligroso que el odio, el desprecio mata el amor lentamente, empieza con pequeñas críticas, con burlas, con palabras que parecen pequeñas… pero hieren. Y poco a poco el corazón se vuelve frío.
Hay personas que todavía viven en la misma casa… pero ya se miran con desprecio...
personas que antes amaban a Dios… pero ahora critican todo lo espiritual... gente que antes lloraba en oración… y ahora se burla de los que oran.
No fue que dejaron de creer de un día para otro.. fue el corazón endureciéndose poco a poco.
Y lo más triste de la historia de Mical es esto.. empezó amando, y termino despreciando.
Y eso es una advertencia para todos.
Porque el corazón humano puede cambiar… si no se cuida...Si no se perdona...Si no se sana.
Por eso hoy la pregunta es personal.
¿Tu *corazón* sigue *amando* … o ya empezó a *despreciar* ? Porque cuando el desprecio entra en el corazón… lo que más se pierde… es la capacidad de amar otra vez.