Cada día se vuelve más pesado, más gris, sin sentido y sin dirección. Camino sin rumbo perdida en mi propia soledad, veo el reflejo de mi decepción y vuelvo a perder el camino, la ansiedad de no poder encontrar nuevamente un propósito me asfixia; vago por mis pensamientos hasta que mi mente se cansa y me obliga a descansar, es agotador querer salir de ésta neblina pero es más aterrador sentirte incapaz de lograrlo.


















