phillip.
Como era de esperarse, Phillip estaba recto y atento a los discursos del honorable director y del presidente del consejo estudiantil, en cambio, estaba confundido, pues de reojo veía como algunos se marchaban, comían, hablaban, entre otras cosas. Observó a la señorita Darae -¿Los está cuestionando? ¿Está permitido?- preguntó curioso, pues quería saber la respuesta a ello -No se vaya- pidió con amabilidad -Seguramente dirán algo importante o… para hacerme compañía, por favor.-
“ ¿por qué no estaría permitido? ” inquiere, aunque realmente no se sorprende por la pregunta del contrario, pues ahora es conocedora de que no está acostumbrado al ambiente que la academia tiene. “ quiero creer que aquí existe la libertad de expresión y si algo no me parece bien, estoy en todo mi derecho de criticarlo o decir cómo me siento al respecto. ” se encoge de hombros, dispuesta a levantarse hasta que oye las palabras del muchacho, su mirada recayendo en las facciones masculinas. “ ¿por qué no me acompañas, entonces? ”












