–Eres especial pero no por eso- dijo con sinceridad y tardó un poco en pescar que Marina estaba bromeando, pero él ya lo habÃa expresado en serio, asà que se encogió de hombros apartando asà su sinceridad. La voz de Marina le dejaba en claro que no se sentÃa precisamente bien con todo lo que estaba pasando, asà que aferró un poco más su mano y le dio un golpe (que intentó ser suave) con su mano libre. –Si no ha vuelto ¿cuál es la urgencia?- que claramente habÃa pensado en la posibilidad de que Whispers hubiera vuelto y esa fuera la razón por la que estaban ahÃ, pero lo cierto es que no lo sentÃa, pero aún asà no se le ocurrÃa pensar cual era la urgencia… –¿Lo has sentido?- terminó por preguntar, queriendo saber si ella también percibÃa el silencio desde la partida del susurrador. –Siempre hay una excepción a la regla ¿no es asÃ?- comentó en respuesta a las palabras de su compañera de clan y le dio un apretoncito más a su mano, dejando que sus dedos se entrelazaran con los de ella, ya que una sensación extraña (o tal vez no tan extraña) se habÃa colado gracias a la conexión, y fue su forma de responder.
–¿Estaba cerrada o parecÃa que no habÃa nada?- preguntó el canadiense, ya que al no haber asistido un año atrás, no tenÃa ni idea que era lo que ellos se habÃan encontrado cuando habÃan estado en aquel lugar. –Debe haber mucho más por aquà de lo que ha mostrado ¿has visto este lugar desde fuera?- preguntó soltando un silbido para darle más énfasis a lo que iba a decir –Es enorme, no puede ser que solo haya lo que mostró- pero que ocultara cosas no era algo que le sorprendiera, dudaba que hubiera alguien del todo transparente, por eso era mejor desconfiar o mantenerse al margen para no terminar manchado de todo aquello (aunque tal vez ya era tarde). –A mà tampoco se me ocurre otra razón y dudo que sea por falta de imaginación- aunque no es que tuviera mucha, pero dado que se trataba de lo que eran, dudaba mucho que hubieran razones diferentes a que fuera por algo malo. –Puede ser que alguien más quiera nuestra cabezas o incluso que él mismo, no sé- no pensaba en nada precisamente alentador, solo en amenazas –¿Qué es lo que piensas tú?- preguntó dejando que su mano estrechara uno poco más la de Marina, respondiendo asà su agarre. –Parece que sÃ, que el cambio está por ocurrir, una nueva aventura, cambio, distracción y no sabemos que más puede llegar- algo que si era sincero, sà que le daba miedo, por mucho que pensara que ya no tenÃa nada que perder… –Tú también lleva cuidado, ya no quiero perder a nadie más- si lo pensaba bien, sà que tenÃa que perder.
Con el comentario habÃa estado bromeando, pero en escuchar la réplica de Nathan tuvo la ligera sensación de que él no lo habÃa captado de ese modo o al menos no su respuesta. -¿Soy especial? Preguntó directamente por si lo estaba entendiendo bien y luego imitó su encogimiento de hombros. Recibió el golpecito, más suave de lo que hubiera podido imaginar y sonrió, quizás no como las sonrisas de últimamente que eran más anchas pero sà sincera, y dio un toque a la mano libre del contrario. -Creo que alguien está aprendiendo a ser más suave. Que sà se habÃa llevado algún que otro golpe con más fuerza aunque sabÃa que sin intención, era de agradecer que lo midiera cofcof. -Ha de haber algo más. Si Whispers ya no estaba es que otra urgencia se habÃa destapado, de lo contrario no los hubieran llamado tan de improvisto, tener que reunirlos con necesidad y más hablando de seguridad... DebÃa de haber algo más, algo que ni habÃan visto venir ni imaginarlo, ya que no tenÃan ni la más remota idea de lo que podÃa ser. -No, no lo he sentido... No creo que tenga que ser relacionado con Whispers. Movió la cabeza, desechando que tuviera que ver con su padre sensorial. DeducÃa que Nathan tampoco lo habÃa estado sintiendo, por lo que ya podÃa asegurar que era aquello, que no tenÃa que ver con el Susurrador. -Eso es lo que dicen. Respondió tratando de ser ligera y apretó algo más su mano en sentir el apretoncito de su parte, entrelazando los dedos con fuerza y presionó los labios tratando de contener aquellas sensaciones... Aquellos pensamientos que arrastraban a otros y que se volvÃan angustiosos. -Hay muchas cosas imposibles. Acabó por susurrar puesto que era lo que habÃa estado pensando, aunque con más detalle, y deseaba compartir parte de estos con él, en ser más fácil conversar con Nate.
-No te sabrÃa decir... Susurró entrecerrando los ojos. Pero estaba segura que de haber estado cerrada seguramente le habrÃa llamado la atención... -Creo que más bien debÃa de estar oculta. Dedujo tras pensar en ello, seguramente no la habÃan puesto a la vista, ya que de haberla encontrado cerrada habrÃa sido una razón para preguntar que si todo era tan trasparente entonces porqué aquella no estaba abierta... -¿Más salas de las que no tenemos constancia? No lo habÃa pensado, ni antes ni ahora, lo cierto es que al no tener mucho interés por lo que ofrecÃa Bates no le habÃa prestado toda la atención del mundo. -Es bien grande... Entonces debe de haber mucho más, mucho más de lo que no ha enseñado. ¿Qué es lo que puede ocultar que no quiere que veamos? Hizo una mueca, aunque lo cierto es que por dentro sentÃa aquel remolino de curiosidad que no podÃa evitar, porque ahora significaba que habÃa algo por descifrar, por ver... Bates guardaba secretos y dado que los querÃa involucrar, quizás era mejor que empezaran a destaparlos. -¿Te consideras alguien imaginativo? Y no es que estuviera insinuando lo contrario, pero más que ahora ponerse a imaginar qué era lo que Bates podÃa tener en su poder, le habÃa llamado la atención aquello. Y tamborileó los dedos sobre la mano de su compañero, conteniéndose de preguntar qué era lo que entonces imaginaba. -No ha parecido nunca que haya querido nuestras cabezas... Pero no es una opción a descartar. Porque asà como habÃa ocultado seguramente la puerta y no la habÃan visto entonces, podÃa estar ocultando esa intención ante ellos y mostrarla cuando fuera demasiado tarde para alzar la guardia contra él. -Pienso que todos nos pueden sorprender... Y no precisamente para bien, no sabemos lo que podemos esperar de Bates pero después de hablar de tanta transparencia y ver que nos habÃa ocultado partes de su edificio... No es muy de fiar. Expresó puesto que aquello era lo que habÃa estado pensando hasta ahora tras reflexionar por las palabras de Nathan. Al sentir su mano algo más estrechada, le regresó el gesto, dando un apretoncito con fuerza. -Aunque cuando esperaba que nos distrajéramos de la rutina, no hubiera imaginado que fuera con algo asÃ... Que pudiera entrañar un nuevo peligro. Aunque más bien era algo que no habÃa pensado en profundidad... Que un cambio podÃa provocar una amenaza grande y que ésta despertarÃa un miedo por miedo a perder más de lo que ya habÃan perdido. No habÃa esperado una respuesta por parte de Nathan, por lo que se sorprendió en primer momento por lo dicho, pero poco después buscó acortar la distancia para abrazarlo con el brazo libre, sin soltar la mano que habÃa estado estrechando. -Está bien. Respondió y añadió. -Yo tampoco quiero perder a nadie más. Lo que claramente también lo incluÃa, de ahà que hubiera pedido que llevara cuidado.