Psittacus erithacus
El loro yaco (Psittacus erithacus), también conocido como loro gris africano , es una especie de ave psitaciforme de la familia Psittacidae propia de la selva tropical africana . Su aspecto es inconfundible, por su pico negro, su plumaje de color gris y su cola roja. Se encuentra amenazado por la perdida de hábitat y por las capturas para el tráfico ilegal como mascotas. Se trata de un ave caracterizada por su elevada inteligencia y por su capacidad de memorización e imitación de palabras.
El yaco es un loro de medida mediana. Su nombre describe perfectamente su aspecto: a excepción de la cola que es de color rojo, tiene el cuerpo cubierto de plumas con distintas tonalidades de gris.
Algunos ejemplares presentan plumas rojas en otras partes del cuerpo. El pico y las uñas son de color negro y las patas de color gris oscuro. Miden alrededor de 33 cm de largo (28-39 cm) y pesan unos 475 g (380-600 g). Pueden llegar a vivir entre setenta y noventa años, y hay casos extremos registrados en ejemplares que han llegado a vivir cien años, todo depende de la alimentación que reciba y sus condiciones de vida, ya que como bien es conocido, los aguacates y las pipas dañan en gran medida su hígado, lo que les ha provocado en varios casos la muerte al individuo.
A todo ello, tenemos que añadir las diferencias intrínsecas al dimorfismo sexual. Las hembras son más pequeñas que los machos. Un macho adulto pesa alrededor de los 530 g (puede llegar a superar los 600 g). La hembra, en cambio, difícilmente llega a superar los 500 g y acostumbra a estar por debajo de los 460 g.
Aparte de estas diferencias por lo que respeta a las medidas, el dimorfismo sexual de esta especie es poco significativo y difícilmente apreciable a simple vista. Las hembras acostumbran a tener un plumaje más claro que los machos (hablando siempre por comparación entre individuos procedentes de una misma zona geográfica). El aspecto general del macho es más macizo, la cabeza más cuadrada y el pico más grande, en relación con las hembras.
Los individuos inmaduros tienen un peso y medida inferior a la de los adultos y presentan también diferencias de coloración. En ellos el color del iris es muy oscuro cuando los animales tienen pocos meses, para pasar después a un color blanco-gris.
En jóvenes de más edad es amarillo claro y, finalmente, en los adultos es amarillo intenso. La cola de un joven que aún no haya mudado la pluma no es de color rojo inmaculado como la de los adultos, sino que tiene un tono más negruzco, especialmente en el extremo.



















