23 Abril
Escucho en silencio el sonido del ventilador, con la mirada perdida formulo mil preguntas. ¿Que te hizo pensar que algo iba a cambiar antes, después o ahora? Se repite, se repite y se repite. Una y otra vez reaparecen las mismas escenas que me aplastan y me asfixian; invade mi cuerpo el frio de este sentimiento recurrente, pesan mis ojos y me duele la cabeza, creo tengo que volver a perderme para encontrarme. No minimices mis sentimientos, no huyas ni te escondas, sabes que sos culpable de mis caidas; año tras año cavaron el pozo en el que caigo eventualmente. Sea mañana, tarde o noche me aturden los pensamientos y sigo adelante porque no existen más opciones. Quiero soltarme de mi misma pero estoy atada a las vivencias que me convirtieron en oscuridad. Aguanto, me afirmo y cuando tengo fuerzas suficientes para levantarme me levanto a hacerme un té, llega el momento en que el agua suena cuando hierve y se corta el silencio, por un segundo mi cabeza calla y se enfoca solo en ello, en el olor a la manzanilla en el que encuentro mi paz antes de volver a caer.









