thcqveens:
“Mis padres no me confían el auto, jamás entenderé el porque” aunque quizás tenía que ver con el hecho de que la primera vez que subió al asiento del conductor, la camioneta había terminado chocando contra un muro, ni siquiera se las arregló para poder salir del garage de la casa de sus padres “Pero es lindo— tu auto” y él también lo era, pero Bora jamás le había dicho cosas como esas, pero ahora lo pensaba, le gustaba dedicarle miradas clandestinas cada que encontraba la oportunidad “¿Podríamos…?” le miró ahora fijamente, esperando una explicación a sus palabras cuando escuchó el ruido de su estómago y entonces un par de risas divertidas escaparon de sus labios “Al menos tendríamos que ir a buscarte algo para comer, seguro el partido terminó con toda tu energía y necesitas recargar ¿No?” ladeó el rostro, ahora entrando al auto por fin y acomodándose sobre el asiento, colocando el cinturón de seguridad sobre su pecho, esperando tener nuevamente la compañía de su amigo.
“¿Tan mala conductora eres?” Bromeó, una risa tonta haciendo presencia mientras agachaba la cabeza a modo de esconderla. Bora parecía sacar aquel tímido muchacho que fue durante tantos años en la secundaria, aquel que pensó había enterrado al mudarse a aquella universidad. Se sentó rápidamente en el asiento de conductor, abrochando su cinturón de seguridad y encendiendo el auto. “Tengo muchísima hambre.” Confesó, por más que quisiera disimularlo, el correr durante todo el partido realmente había consumido sus energías. Si en ese momento parecía activo, era solamente por la presencia de la muchacha. “Podemos ir al restaurante, pero… ¿comer solos?” Preguntó, evadiendo la mirada de la contraria con la excusa de mirar hacia la carretera. Sabía que en sus mejillas había un tono carmesí, timidez tomando lugar en su rostro. “Claro, sólo si quieres, sino podemos sentarnos con tus amigas, no hay problema.” Quería pasar tiempo con ella y saber qué era de su vida luego de tanto tiempo, pero sólo si ella estaba de acuerdo.









