Nunca me clavé con el universo.
No me acuerdo la última vez que le tiré mi pedo existencial al cielo. Escribo mucho del cielo, le grito y me emputa a veces pero realmente nunca le he tirado un pedo existencial.
Porque esos no son suyos porque pues primero, qué chingados le importa?
Y luego pues a mí qué me importa que le importe, aunque le importara.
No es como si de repente me siento a pensar "no mames hoy es miércoles de crisis" o lunes o martes y no es como si pasen tan crisiosas ya realmente.
Las saco pero en bajito porque realmente no sé que las tengo y pues qué pedo ir por la vida diciendo que algo pasa pero no se sabe bien qué pasa.
Igual no pasa nada y se me siguen helando las manos pero parece que soy de la gente que jamás ha escuchado sobre cerrar la chingada puerta.
Nunca supe por qué pero me emperra cerrar la puerta. Qué chinga dormir con la puerta abierta pero durante el día qué putiza que esté cerrada. Entonces la dejo abierta.
Y la dejo abierta y se pasa el frío y me encabrono porque entonces para qué chingados el calorón de la tarde en vez de callarme la cara, ponerme una chingada chamarra y sentarme a escribir porque se puso bien a gusto el frío.
Que te mama el frío y te sabe bien.
Se pone azul el pedo y la mejor música es la música de frío.
Los mejores cigarros son los de frío.
La mejor caminada con tu hoodie favorita sobre los audífonos es la caminada con tu hoodie favorita sobre los audífonos, de frío.
No es mi pedo siempre pero casi siempre, está chingón el frío.
Con el calor te partes y se te hace un hoyo en el estómago.
Y veo todo bien rojo aunque todo es más fácil porque estoy mayor.
Y escribir te da algo de ansiedad pero ya parece que te gusta, hijo de puta.
Te saltaste muchas partes del proceso pero no le debes a nadie una disculpa.
Estás con madre y está bien a veces estar bien. Es normal estar contento.
Te juro que siempre voy a estar cuando quieras estar honesto.
Todo va a estar bien aunque te mame hacer como que puede estar horrible.
Y muchas cosas pueden salir mal pero las buenas son más posibles.
Wey, además para lo que te importa cuando algo sale mal.
Como si no hubieras aprendido que hay cosas que no se van a arreglar.
Y está bien y casi nunca es por tu culpa.
Bueno. No siempre es por tu culpa.
Y a veces se siente como que le diste al puto clavo en toda la cabeza.
Y otras como que te tragaste una cuchara con canela.
Y es que a veces la canción te deja todo más claro cuando es instrumental.
Deja que el mundo haga lo que quiera, tú no dejes de chingar.