Las nuevas corrientes parte 1
Después de la famosa ilustración que fue gestada en su mayoría en la Italia antigua, el ser humano pasó de la edad antigua a la edad moderna. Esta misma ponía el fin al oscurantismo religioso y asomaba un futuro muy prometedor para la humanidad. Se hablaba del ser como el centro de todo y se comenzó a utilizar la evolución como tal. Las gentes comenzaron a moverse mucho más hacia los derechos humanos, y de ahí vino la revolución industrial y todo lo que ya conocemos. Haciendo hincapié a lo anterior mencionado hubo pueblos que nunca salieron del oscurantismo. Entre ellos el mío, Latinoamérica. Y no me refiero a la religión, si no más al pensamiento humanista. Las artes y las ciencias dedicadas al humanismo son rezagadas al punto de poco o nulo interés ante nuestras sociedades; un filósofo no tiene cabida en un lugar donde él hambre todavía es un problema grande. La psicología y la filosofía son muy poco entendidas y mal tratadas al punto que nunca se llegan a desarrollar los seres debido a que no se le da a las mismas la importancia adecuada. Mi pueblo lucha a tientas buscarse cabida dentro de la globalización, pensando que el acceso al World Wide Web es suficiente para entender el mundo exterior. Sin embargo, salimos a la esquina y vemos el tercermundismo apoderarse de todo el paisaje. ¿Se puede soñar en un epílogo de clases sociales? ¿Es una quimera pensar que llegaremos a un punto donde podremos competir con los grandes pensadores europeos? Pienso que no; la misma globalización nos golpea duro cada vez que comparamos los grandes avances con nuestra pobre economía. Sigo así soñando en una apología de pensamiento en Latinoamérica, y trato de siempre poner mi grano de arena con quien me topo y logro tocar este tipo de temas. Si vos que leés esto lo podés hacer también ¿que estás esperando?
#piesparaarriba












