¿Sabes? Siempre he querido quedarme en un lugar. Poder continuar una conversación sin el miedo o la sensación de que estoy hablando demasiado o que lo que digo no te está importando. Duele pensar que el ser tú mismo quizá sea un problema, mata la búsqueda encajar. Corta y lastima el que te hagan saber que no perteneces a ningún lado. ¿Qué hay de malo?









