Esta es la primera vez que me dirijo a ti mediante una carta y de una manera formal, por lo quería comenzar por lo principal: Decirte cuánto te amo y lo profundamente feliz que estoy de que hayamos cumplido 26 meses... ¡26! No todos los días se llega a ese número, y por eso me encuentro tan emocionado. Si bien es cierto que estamos cerca de cumplir 30 meses, quería que esta ocasión fuera más especial, ya que como mencioné al principio esta es la primera vez que te escribo a través de una carta.
Mirando hacia atrás, me gustaría haberlo hecho mucho antes pues siempre has sido merecedora de regalos y detalles hermosos, por lo que en ese sentido te pido disculpas por haberme tardado, no obstante, eso cambiará de ahora en adelante pues tengo planeado que los siguientes regalos sigan formatos diferentes, así que puedes esperar nuevas sorpresas y regalitos en camino.
Quiero agradecerte por estos meses y por el apoyo que me has brindado a lo largo de la finalización del semestre, sin duda fueron fechas donde estuvimos ocupados, casi agotados y solo queriendo descansar, pese a esa dificultad y a muchas otras, pudimos cerrar nuevamente otro año exitoso, lleno de muchos momentos que perdurarán en nuestra memoria y que seguirán trayéndonos felicidad al recordarlos.
Pensar en ti es sentir una calidez y felicidad que no puedo describir con simples palabras, tendría que abrazarte hasta poder encontrar el término adecuado pues mi amor por ti trasciende mucho más que algo literario. Te amo tanto que me gustaría que existiera una palabra que reflejara todo lo que me haces sentir, quizás la solución radique en que debamos crearla nosotros mismos... ¿Te imaginas? Solo nosotros podríamos entenderla, en ese sentido podría volverme egoísta ya que no querría compartir jamás el significado de algo tan preciado.
Hay tanto por lo que tengo que agradecerte mi vida, me has dado la fuerza en aquellos días donde no me he sentido bien, y aunque suene repetitivo, quiero recordarte que siempre me tendrás apoyándote de la misma manera, escuchándote, ofreciéndote mi mano, mi hombro, todo lo que necesites con tal de que puedas encontrar tranquilidad y paz pese a lo difícil que puede ser el mundo.
Siempre estaré a tu lado recordándote lo valiosa que eres, lo orgulloso que estoy de ti y de lo que has logrado, estaré en todo momento, ya sea bueno o malo para sostenerte y decirte que no hay nada que temer pues nos tenemos el otro al otro.
Te amo mucho, mucho, muchísimo y eso jamás cambiará... Las estrellas podrán cambiar su curso, los planetas desaparecer, pero si de algo tengo certeza es de que mi amor por ti jamás se extinguirá, será más eterno que la palabra misma. Felices 26 hermosos meses y vamos por más, amada mía.