mcscudi·:
estaba ahí más por compromiso que por gusto, dado que su corta estadía en saint agnes no había sido la mejor y no había aprendido a ver una madre en ninguna de las figuras de autoridad que el resto sí. eso no significaba que no estuviera agradecido. pero como si el evento en general no lo pusiera incómodo en sí, cuando se va a servir algo de beber se da cuenta que la jarra de limonada solo alcanza para llenar su vaso, teniendo alrededor quienes pretenden hacer lo mismo. “perdón, ¿venías por esto? podemos compartir” no tenía problema en dividir a la mitad para evitar disconformidades.
“¿Qué?” su garganta se aclara, logra salir del silencio en el que ha estado atrapada durante varios minutos. “No, no. Yo venía a por otra cosa que he visto pro ahí” señala vagamente un lugar en frente de ellos, a la bebida color sangre que se ha convertido en su objetivo. “La limonada es demasiado ácida para mi gusto. Te deja la lengua como si fuera una de esas cosas con las que la gente se lima las uñas” una pequeña sonrisa comienza a hacerse evidente por las palabras empleadas. Aunque su confesión carga con una verdad absoluta pues prefiere la fresa al limón.








