Ahora duermo así

tannertan36
Sweet Seals For You, Always

blake kathryn
almost home

Product Placement
KIROKAZE
RMH
Aqua Utopia|海の底で記憶を紡ぐ

ellievsbear
Keni
🪼
art blog(derogatory)

Kaledo Art

Janaina Medeiros
Sade Olutola
One Nice Bug Per Day

#extradirty
Cosimo Galluzzi
Not today Justin

seen from Singapore

seen from Germany
seen from United Kingdom
seen from Germany
seen from China
seen from Canada
seen from Malaysia
seen from United States

seen from United States

seen from United Kingdom

seen from Malaysia

seen from Malaysia
seen from United States

seen from Singapore

seen from China
seen from Brazil
seen from Germany
seen from France

seen from United States

seen from Türkiye
@noterayestia
Ahora duermo así

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
El tío que me enseñó a follar, Vol II
Estoy en el coche, con la calefacción en veintidós, parada pero con la radio en aleatorio.
Llevo un rato en silencio en el sitio de Madrid donde más à salvo me siento: el interior de mi Ibiza. Sin querer, he sido testigo de un beso de adolescentes en el primer puente del curso escolar. Estaban en la puerta de la casa de la chica y antes de despedirse por penúltima vez he visto cómo ella se daba la vuelta y le robaba otro beso. Estoy lejos, te lo prometo, y no creas que estoy siendo indiscreta pero he seguido la escena; últimamente intento hacer mío cada rasguño de amor romántico que descubro entre extraños. La chica ha demostrado valentía, timidez y delicadeza. Él no debía esperárselo pero, al cabo de unos segundos, ha pegado la palma de su mano en el hueco de la mandíbula de ella, hundiéndola hasta detrás de su corillina. Desde mi asiento en el coche, veía cómo jugaba con los rizos de ella, con la urgencia de no desperdiciar ese nuevo beso, haciéndolo más largo en el tiempo y más intenso.
Antes de estar aquí aparcada espiando a unos adolescentes, te he pensado. Estaba dándole vueltas a cuál de mis rollos había conducido el coche y me acordé que hace unos dos o tres años, mientras yo estaba de viaje por trabajo, tú lo tuviste dos semanas. Hace poco más de un año, yo aparcaría en este mismo hueco tu Citroën azul.
Mi madre vio un coche con interiores rectos y una evidente estética masculina y con el morro torcido, porque ya sabía la respuesta, me preguntó que de quien era. "Móntate y vamos a comprar, me han dejado el coche hasta la tarde, ¡verás cómo corre!" y arranqué, porque mi madre sabía que me iba a estrellar, en todo el sentido figurado posible.
Te echo de menos. Me da rabia tener que hacerle creer a mi cerebro que no existes, que no volveré a tocarte el pecho rasurado al tres, que jamás volveré a tirar de ese mechón indomable de la frente que hace que te conviertas en Clark Kent. Me da pena tener que hacerme creer que ya no existes, hasta el punto de creerte muerto. No me taches de macabra: es más fácil sabiendo que tu cuerpo ya no está del cielo pabajo.
Cada día que pasa siento que es la mejor decisión que he tomado, pero tengo el corazón tan roto y la entrepierna tan desaprovechada que ojalá no fueras el egoísta que más mal nos ha querido.
Hace unas semanas empecé un viaje, pero hacia adentro. Todavía no tengo ninguna respuesta, pero creo que me voy acercando a las preguntas adecuadas.
¿Sabes?
Me siento como un combatiente en la guerra mirando la foto de su amor, aquel del que solo guarda recuerdos y su imagen en el bolsillo del pantalón.
Pero todo menos lúgubre, yo no estoy en la trinchera pero si disfrutando de otra ciudad y tu foto la tengo en un móvil cargado de pesares.
Nuestro timing no es el correcto pero sé que no has aparecido por casualidad.
Nos volveremos a encontrar y no, no es una amenaza, es una realidad pájaro pinto.
2021 no te conozco pero ya te quiero

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
La cuenta, por favor:
Hace 70 días que dice la agenda que no nos vemos.
70 días en los que me he comprado un bolso, un abrigo, un vestido y un jersey de lentejuelas.
En esos 70 días he ido a unas 9 fiestas y he acabado durmiendo con chicos que no eras tú en 2 de ellas.
Me has pasado el recibo de Netflix 2 veces y ahora soy 10 euros más rica y 4 paquetes de pañuelos más pobre.
No en cada 1, pero si en alguna que otra de esas 24 horas de cada uno de los 70 días te he pensado y desenredado con amor y odio.
Mañana habrán pasado 71 y pasado 72 y así hasta que lleguen 1000 de esos días en los que espero haberte, por fin, olvidado.
Solo ha hecho falta un confinamiento más, un hechizo de Yahoo answers (con vela roja y cartas quemadas de por medio), que me gaste el sueldo en Vinted y que @oh_manulito me haga este maravilloso logo para que vuelva a las redes.
Tampoco las he echado tanto de menos…

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
Ridin’ with my squad.
( The Witches’ Ride by Otto Goetze, 1924.)
Ayer, ya en París, el propietario de mi nuevo piso intentaba hablar de banalidades rellenando huecos insustanciales cuando paramos a comer. El hombre decidió abrir la caja del amor y lo sentimental como el que habla del tiempo y yo, al pensarte en otro idioma, haciendo el esfuerzo porque mi cabeza tradujese lo que mi cerebro quería soltar, empecé a llorar sin darme cuenta.
Supongo que en castellano, cuento nuestra historia como una gallina cacarea, pero si lo tengo que analizar dueles, aún no has cicatrizado. Y te maldigo por ello, patán, porque hasta en mi oasis si te explico te vuelves lagrimas.
Hoy hay luna llena y te he escrito una carta que jamás llegará a tus manos porque la he quemado en un macetero que se debió dejar el anterior inquilino.
He encendido una vela roja, he escupido en tinta todo lo que jamás te diré y ya solo quedan cenizas donde te despido.
Polvos echamos, polvo fuiste y en polvo te has convertido.
"Hasta siempre" se queda corto porque siempre no es nada.
"Hasta nunca" debí decirte al cerrar la puerta de tu coche sin mirarte a la cara.
No vuelvas nunca, por favor y por pesado. Mis amigas, el FBI y Google no aguantan más ni un minuto que te nombre.
Isabel
Maldito seas.
Lo malo de las modas es que, ahora, todos llevan barba y no paro de encontrarte y perderte en cada garito de Madrid.
Domingos.

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
¡Tronco va!
He oído de su boca la misma historia contada con diferentes nombres. Yo la escuchaba sentada, sin apenas darme cuenta de que mis pantalones se manchaban por un agua estancada que parecía caer libre, con la misma fuerza que una gotera que va a empezar a romper. La vista se quejaba de borrosa. Me confesaba que entiende a la persona que no ha sido capaz de soltarme; que todo es por culpa de un ego que no puede controlar. Ella que cree en el amor por encima de todas las cosas, que su máxima es “no hacer para los demás lo que no le gustaría recibir”. Empiezo a ver con mayor claridad y aún con la voz entrecortada le digo que, para mí, su felicidad es lo más importante pero que me eche un vistazo. A día de hoy soy lo más parecido a un fantasma con cadena que hay. Como lastre llevo comparaciones atadas a un tobillo encangrenado.
Si bien, haciendo una breve interrupción, insisto en que le digas a tu Ego (al tuyo, no al de ella) que no debería sentirse halagado por mí. Puedo explicarlo todo. Lo que me ha pasado, lo que me pasa, dice la ciencia que no es más que a nivel hormonal. Imagínate que has estado ciego y unas manos se posan sobre tus ojos y solo entonces descubres que existe el rosa, ¡y el amarillo! Y de nuevo, por entre el más intenso negro clarea el más brillante de los azules. He intentado explicarlo tantas veces que creo saber lo que siento. No se trata de amor, ya que es una palabra demasiado grande que, para tener sentido, debe vivirse igual en ambas partes. Yo prefiero referirme a ello como un enganche, pura química, plena confianza que malacostumbro a regalar.
Lleva un rato sin hablar, me mira fijamente sujetándome la mano con la suya, dándose cuenta de lo doloroso que resulta escuchar la cara B de la cinta. Hemos derribado todo muro y tengo al enemigo en frente. Ondea el pelo como bandera y sonríe echa pedazos. Me descubre tapando una herida que no desea para mí. Quiere venganza por parte de aquel que no supo parar de clavar el estoque. Se sincera y todo cobra sentido. Lo suyo, lo mío, lo tuyo y lo de él. Aún así duele. Bendita sea por haberse dado cuenta de todo antes de dejar un mayor reguero de cadáveres alrededor de su falda.