N.
A veces no hace falta que alguien te salve. Basta con que te mire sin miedo. Noah tiene esa calma que no pide explicaciones. Esa forma de estar, sin invadir, que termina llenándolo todo. Con él, el aire pesa menos. No intento entender por qué me hace bien. Solo sé que, cuando sonrÃe, algo dentro de mà deja de temblar.
— Nick.














