🌺François Sagat🌺
He medido la falange distal de mi dedo meñique izquierdo con una app de auto-odio y ¡sorpresa! hay gente con meñiques dignos de Instagram. He cuantificado las dioptrías de mi ojo vago, las fibras de mi pectoral menor, las pecas de mi pie como si fueran estrellas en un firmamento que no me pertenece. He analizado mis callos como si fueran indicadores de fracaso estético. Todo el mundo grita en mi cabeza: “No te conformes con ser mediocre”, como si mi cuerpo fuera un proyecto de reforma que nunca llega al final.
Pero aquí va mi tesis doctoral en amor propio: nadie, absolutamente nadie, sabe masturbarme mejor que yo. Y eso, amigo, es lo más cercano a la excelencia que he sentido en años.

















