Hoy me eh despertado, me eh levantado, mirando estas cuatro paredes que me acorralan, que han estado conmigo, que han presenciado cada vez que me desvanecia por el dolor, me han escuchado, me han visto, estas mismas paredes, tienen grabadas mis lágrimas, mis voces, mis susurros, mis sollozos, mis angustias, mis tristezas, y mas que nada mi alma, estas mismas que me desarman que se vuelven en mi único refugio contra el mundo exterior, que se vuelven mi tumba, que se vuelve en mi confidente, que aveces aborresco, y que en pocas veces admiro, estas paredes que predicen mi destino, mientras yo solo me presino, cabe decir, que esta mas que cierto que las paredes escuchan, que ven, y que sienten, son las únicas que me convencen en que conocen todo de mi con crece y que nunca me han fallado y han callado todo lo que por dentro de mi crece, ya sea odio, amor, tristeza u rencor, al final todo va por igual y todo acompaña, pero no puedo culpar estar en este lugar si jamas me eh querido levantar, y dejar de mirar hacia atrás y empezar a mirar hacia allá donde se pueda encontrar mi felicidad, lejos de estas paredes que me conocen más que mi propia mamá, pero cabe recalcar que para abandonar este lugar, tengo que luchar y levantarme una vez más, limpiarme cada herida de cada batalla vencida, y si hay una que siga abierta, es la que me espera porque es la mía, de mi propia muestra, de que la guerra es interna y no externa, siempre eh sido yo quien decide que hacer si quedarme viendo estas paredes o salir y vencer, y encontrar lo que a mi parecer es casi imposible pero que a lejos se puede ver y que mi ser a de querer es encontrar a esa ser que me pueda hacer sonreír y curar así cada parte de mi, y de una vez por todas ser feliz, pero todo se encuentras así, dentro de ti, por que al final nosotros somos los que decidimos si vencernos o ser vencido y ser visto por esas paredes han sido más que testigos de todo lo que hemos vivido.