“Ella era demasiado tranquila, o demasiado explosiva. Ella podía ser demasiado seria, o no serlo en lo absoluto. Ella era demasiado sensible, o demasiado fría. Ella odiaba con cada célula de su ser, o amaba con cada fibra de su corazón. Para ella no había un termino medio, era todo o nada.”
—





















