La 1:17 a.m. y sentada en el sillĂłn de mis host parents en California. Tal vez estas sean las peores lineas para comenzar un texto o tal vez sean las mejores, yo que sĂ©. Lo Ășnico que sĂ©, es que a esta hora suele darme el ataque de sinceridad o reflexiĂłn. Esos momentos en los que todo lo que he hecho en mi vida, pasa frente a mi como un corto. Y para ser sincera, siento que estos Ășltimos meses he vivido unas experiencias que me han hecho reflexionar aĂșn mas.
Yo sĂ©, que la gente que me conoce es muy poca. Pero, los que realmente estĂĄn aquĂ saben que soy un manojo de sentimientos, un tarro de miel, una bomba de cursilerĂa etc.Â
Para comenzar... me encanta mirar el cielo, si. Encontrarle forma a las nubes suena infantil, pero es uno de mis pasatiempos favoritos. Mirar la luna y esa pequeña estrella que siempre tiene alado me causa un sentimiento Ășnico y para ser sincera de nuevo, no, no puedo explicarlo. Soy a la que les gusta escuchar una canciĂłn una y otra vez y mirar hacĂa fuera en la ventana del carro como si estuviera en una pelĂcula, soy de esas a las que les gusta el cafĂ© dulce por las mañanas y una buena platica. Soy de esas a las que le gusta mirar una pelĂcula e imaginarse una vida entera. Soy de las que lloran por todo, si, por todo. Soy de las que prefieren no quedarse con la duda, aunque puedan perder (âel que no arriesga no ganaâ, Âżera asĂ?). Soy de esas a las que todavĂa le agradan las flores. Soy de aquellas que siempre buscan un tema nuevo para que no se acabe una platica. Soy de las que no se rinden fĂĄcil. Soy de las que solĂan llorar por cualquier desperfecto que se les presentara. Y tambiĂ©n sĂ© que soy de las que se habĂa enfocado toda su vida a encontrar a un roll model de pareja, alguien que este a su lado, alguien con el quien compartir. Pero, eso que importa ahora. He vivido una realidad alterna a la mĂa, cuando lo Ășnico que necesitaba era encontrarme, conocerme, sentirme, pero sobre todo amarme. Y yo sĂ© que tal vez estas solo sean unas lineas, solo sean palabras que escribo a la 1:35a.m. ya, pero sĂ© que es cierto. Y sĂ© que tal vez la gente piense que me quedarĂ© sola, que no encontrarĂ© a alguien, que: âyo para cuandoâ. La verdad es que la Ășnica realidad es: aquĂ me tengo, ahora. Soy mi mejor compañĂa. Para muchas personas tal vez suene triste, pero opino que no hay porquĂ©.
Estos Ășltimos tres meses que he estado lejos de casa, familia, amigos me han servido para reflexionar mucho en situaciones que tal vez nunca me habĂan pasado por la mente. TambiĂ©n para aprender sobre unas nuevas, pero sobre todo para darme cuenta de que lo Ășnico que tenemos es el ahora, y que no por quedarte a esperar a alguien que tal vez nunca llegue te vas a perder de las maravillas que hay afuera. Es maravilloso tenerte a ti mismo, disfrutar contigo, hacer lo que te gusta, conocer, mirar el paisaje y darle gracias a Dios porque estĂĄs ahĂ, simplemente por eso.Â