te hablo sólo pa despedirme, pa darte las gracias y muchas otras cosas, ojalá que no te de tanta paja leerlo, y ojalá no lloris, ojalá que no lloremos más.
todo lo que te voy a decir no sirve de nada después de el término (creo) definitivo de nuestra relación (o como querai ponerle), que ya va arrastrando años, con muchos quiebres entremedio, muchos meses separados y unos pocos donde fuimos tan tan perfectos juntxs) pero quiero que tengai una idea de todo lo bello que me entregaste y lo feliz que me hiciste, quiero decírtelo, por fin.
(y quiero aclarar que no es una petición para que vuelvas conmigo, ni para hacernos más daño, sólo quiero terminar esto de la mejor forma posible)
hoy, por primera vez, voy a dejar de echarnos la culpa de algo que simplemente no podemos controlar, de algo que nos desgastó pero que también nos hizo profundamente bien.
mi memoria de pendeja, que a veces igual es frágil tiene intacto el primer día que te vi, de lejitos, sólo podía pensar en todas las cosas que quería saber de ti, en todo lo que quería contarte de mí.
hoy, después de algunos años, puedo decir francamente que me cambiaste la vida, que soy otra persona desde ese día, que somos seres nuevos, mejores en volá, peores en algunos aspectos, pero estamos, y estaremos, aunque no nos demos besos ni culiemos en tu departamento, con esos gatos (de mierda) que nunca me quisieron.
hoy quiero que sepas que te admiro, que admiro tus ganas de aprender, de conocer el mundo, de entender la vida, entenderme a mí, e incluso a ti mismo. amo la manera en que me tomabai de la mano, con tanta seguridad, nunca pensé que me sentiría tan plena y tan completa con un hombre, con un compañero.
contigo la vida era más bonita, y yo te quería brígida y caóticamente en ella, con todo lo que eso conllevara..
contigo aprendí a entregarme sin ataduras al amor, a no darle tantas vueltas a las weás que daban lo mismo, a no exigir tanto de mi corazón aún inexperto. me enseñaste a mirar las cosas de otro modo, a no cuestionar mis decisiones y mis pasiones, me enseñaste a enaltecer mis cualidades y a confrontar mis miedos, contigo aprendí a amar, a ser amada, a ser libre, a ser libre contigo y el mundo.
quiero que sepas, también, que me sé de memoria tus mañas, sé cómo te gusta dormir, y que roncai de una manera muy extraña y que cuando te lo dije te dio vergüenza y jamás lo volví a mencionar, sé que jamás puedes estar quieto y que cuando estás nervioso te sudan las manos, que lo agridulce pa ti es una abominación y que odiai el choclo pero las humitas son lo que más amai en este mundo, que te carga estar curao, y cuando te curai te da lata, y parai de tomar. sé que aún te piden el carnet aunque tengai 28 y eso te incomoda también. que los ojos ni se te ven cuando te fumai un caño, que te ponis cariñoso y que te encanta atraparte viendo películas francesas. sé que te gusta tocar tu antebrazo porque es realmente muy suave, sé que eris inseguro, y que lloras muy seguido, que eres un hombre muy empático y tolerante, que te carga pelear, y que esa historia que me contaste es mentira y lo dijiste pa parecer rudo, y en cierto punto me hizo amarte un poco más.
sé que te costó dejarme entrar en tu corazón, que es difícil ser parte de ti, que cuando me dijiste que me amabas fue real, y fue, (en serio, aunque no espero que me creas), uno de los momentos más pulentos que he vivido, y dicho sea de paso que muchas de mis mejores experiencias fueron a tu lado y voy a estar agradecida eternamente de tu amor, de tu compañía y de la manera en que construimos nuestro universo chiquitito.
y también, aunque no va al caso, ni es el propósito de toda esta mierda que te estoy escribiendo, quiero pedirte perdón si alguna vez fui mala, o si te hice daño, si desaproveché todo el amor y la comprensión que me diste, si no fui la mejor versión de mí misma que pude haber sido. perdón si te sentiste abandonado por mí, perdón si alguno de mis cagazos te hizo sentir que no eras el hombre pulento que sí eres.
aunque todo esto vale pico ahora,
y espero que nos quedemos con lo bueno, con lo hermoso que fue recorrer un camino contigo mirándome, amándome, y entregándome sólo cosas maravillosas. te amo desde ese día y te voy a amar siempre, pero ahora es momento de dejar ir esto, de guardarlo en nuestros corazoncitos y crecer a partir del mundo en el que nos quedamos, porque aún tenemos mucho que recorrer, y si alguna vez nuestras manos se vuelven a tocar, estaré feliz de caminar contigo, una cuadra, o todo el mundo si es necesario.
te deseo toda la felicidad del mundo, porque acá ya tuvimos suficiente.
erai felicidad, erai compañero, erai una tardecita entera de amorcito, erai quien tomaba mi manito y me alegraba la vida, porque sí, eris todo lo bonito de este mundo y me dolió dejarte ir, pero sabís que lo hice por ti, para que nada te aferre a chile. pero porsiacaso, sólo por si un día decides volver…




















